El octavo disco de Ektomorf nos llega bajo el título “What Doesn’t Kill Me” y desde los primeros compases podemos comprobar que la formación sigue fiel al sonido que ha ido ofreciendo a lo largo de su carrera.
Los trece temas condensados en algo menos de cuarenta minutos pueden definirse todos y cada uno de ellos como pequeños golpes directos, llenos de fuerza y energía. Desde la inicial “Rat War” (este tema debe sonar en directo, es de mis preferidos) hasta la increíble “Scream” (todo un trallazo), pasando por temas como “Revenge To All”, “I Got It All” o “Love And Live” el disco avanza sin darnos ningún tipo de sorpresa.
Esto para los fans de Ektomorf sin lugar a dudas es una buena noticia y dado su estilo convierte este plástico en un trabajo fácil de escuchar “del tirón” en el que no pararás de hacer headbanging, sin embargo también es su punto más flojo, porque aquí la originalidad brilla por su ausencia y eso, a la larga, termina siendo malo.
“I Can See You”, “Envy” o “Breed The Fire” sirven tan bien como cualquier otro tema para definir el sonido del grupo y dar un ejemplo más que claro de por dónde van los tiros en este “What Doesn’t Kill Me”. Sin lugar a dudas es un disco entretenido y directo, bien ejecutado y con composiciones más que apropiadas para el estilo. Es un gran disco para fans del grupo y del género.