Llegamos a la tercera etapa de la historia de Scorpions. En ella vamos a comprobar como de nuevo han sabido superar las dificultades y actualmente son un grupo a tener en cuenta. En la última década Scorpions han recibido duras críticas tanto justas como injustas, y pese a haber sacado su peor álbum han conseguido rehacerse para volver a dar guerra como siempre. Sin más preámbulos, veamos este último capítulo de la carrera de esta genial banda.
DECLIVE Y RECUPERACIÓN
No veríamos el próximo disco de estudio hasta 1993. El puesto de Buchholz fue ocupado por Ralph Rieckermann, y otro nuevo fichaje fue el productor Bruce Fairbairn.
Ralph Rieckermann y Bruce Fairbairn
El resultado fue “Face The Heat”, un disco duro que se alejaba de los planteamientos más melódicos que se habían visto últimamente.
Esto agradó a un sector del público más orientado al Metal, pero muchos de los fans de toda la vida perdieron su interés. Los singles Alien Nation (potente) y Under The Same Sun (balada) consiguieron un éxito aceptable, pero quedando muy lejos de la marca establecida por Wind Of Change. Face The Heat fue en conjunto un éxito moderado, pero estaba claro que ahora corrían otros tiempos para la banda. Lo más injusto fue el tratamiento que recibió la banda por este cambio de sonido, ya que muchos “fans” ni se molestaron en escuchar con atención este buen disco que se atrevía a cambiar el estilo de una banda tan importante y famosa como Scorpions. Tanto es así que aunque el álbum consiguió un Disco de Oro es un claro descenso al lado de Crazy World.
Videoclip de Alien Nation
Puede que para darse un respiro, o por exigencias discográficas, la banda sacó al mercado en 1995 otro directo: “Live Bites”, que daba una visión de conjunto desde las giras de “Savage Amusement” en 1998 hasta la de “Face The Heat” en 1994. La producción era muy buena, pero no consiguió un éxito similar al de “Word Wide Live” ni una relevancia como la de “Tokyo Tapes”.
Al año siguiente estaba listo su siguiente disco de estudio, pero antes de empezar la grabación hubo otro cambio en el lineup. El batería más emblemático de la banda a nivel popular, Herman Rarebell, se marchaba para crear su sello discográfico. El puesto fue ocupado temporalmente por Curt Cress, pero quien ocuparía el asiento detrás de los parches definitivamente sería James Kottak.
Curt Cress y James Kottak
El disco fue titulado “Pure Instinct” resultó un giro total respecto a Face The Heat.
Se dice que esto fue así en respuesta a quienes criticaron a aquel disco por el sonido diferente que ofrecía, así que Pure Instinct estaba plagado de baladas. Aunque la banda había perdido hasta cierto punto la dirección musical, el single Wild Child y la gran balada You And I tuvieron un éxito moderado aunque ya muy lejos de lo conseguido a mediados de los 80. Sin embargo una vez más el premio a mejor tema es para uno que pasó más inadvertido: Are You The One, que cierra el disco con una dosis de feeling abrumadora. El problema es que en general al disco le faltaba mucho para llegar al nivel de lo que se esperaría de Scorpions, y ciertamente la calidad musical estaba por debajo de lo que habíamos visto en el maltratado Face The Heat, que al menos fue un valiente esfuerzo por cambiar las cosas y salir de la espiral descendente en la que habían entrado con Savage Amusement. Aun así parece que la respuesta del público fue algo mejor y la recompensa fueron dos Discos de Oro.
Videoclip de You And I
Y en 1999 la banda presentó “Eye II Eye”.
El resultado del disco fue decepcionante. El sonido era una extraña mezcla Techno – Pop con algún toque Pop – Soul, con batería electrónica intercalada… En resumen, que el disco presentaba un panorama muy confuso y alejado de lo que cualquiera esperaría de unos gigantes como Scorpions. Lo más positivo del álbum era la buena producción, porque incluso el videoclip de To Be Nº 1 hizo daño a la imagen del grupo: en él aparecía una mujer muy parecida a Monica Lewinsky… El video tenia una calidad similar a la del disco, lo que da una idea de lo desorientada que estaba la banda y la metedura de pata que fue pisar estos terrenos. Venían cambiando de estilo desde la aventura de “Face The Heat” 6 años atrás, pero la diferencia es que esta vez la calidad la habían dejado en la otra chaqueta.
En resumidas cuentas, el disco funcionó mal y puso en tela de juicio la habilidad de Scorpions en el estudio. Se dijo de todo, se especuló con que se podrían separar… pero nada de eso ocurrió, aunque hubo que esperar hasta poder ver un nuevo lanzamiento que no fuera en directo.
El "famoso" videoclip de To Be Nº 1
Si Eye II Eye hizo daño a la fama de la banda, Moment Of Glory se puede decir que lo reparó con creces a ojos de los que les dieron una segunda oportunidad después de Eye II Eye.
En 2000 vio la luz esta obra maestra que brilla con luz propia. Esta colaboración con la Filarmónica de Berlín es una de las mejores muestras de lo que puede hacer el hermanamiento del Rock/Metal y una orquesta. Algunas voces críticas dijeron que era una copia barata del S&M de Metallica, que salió al mercado un año antes, pero la realidad es que el proyecto de Scorpions llevaba en marcha desde 1995 y la idea partió de la propia orquesta. Además se puede afirmar que la calidad de los arreglos es superior, pero es un tema debatible. En mi opinión no hay ninguna duda, porque desde el principio con Rock You Like A Hurricane hasta el final con la propina de Moment Of Glory el grupo y la orquesta derrochan calidad y buen gusto, y de paso nos dejan interpretaciones memorables como la del primer tema (bestial) o Wind Of Change, que hizo historia. Para levantar ampollas diré que el único tema del S&M que es capaz de hacer sombra a los de Momento Of Glory es la gloriosa intro The Ecstasy Of Gold, pero es un tema del maestro Ennio Morricone, y sus composiciones son garantía de calidad. Y de paso ha sido el último Disco de Oro hasta la fecha del grupo.
El tema Moment Of Glory, parte esencial de aquel gran concierto
El grupo antes de la "propina" del concierto. Ralph Rieckermann, Rudy Schenker, Christian Kolonovits (director de la orquesta), Klaus Meine, James Kottak y Matthias Jabs
El siguiente lanzamiento, en 2001, devolvió otra parte del respeto perdido. Acoustica era, como su nombre indica, un concierto acústico grabado magistralmente en un claustro de un convento en Portugal.
Fue un disco muy apreciado por quienes siguieron fieles a la banda, pero aún faltaba por convencer a la gran mayoría, a los que se habían desilusionado con Eye II Eye, que todavía se preguntaban si Scorpions volverían a sacar un buen disco de estudio después de casi 40 años de carrera.
Impresionante versión del tema estrella de Kansas, Dust In The Wind
Y las dudas se despejaron en 2004. El disco, Unbreakable. Los resultados, notables. Crítica y fans aplaudieron este esfuerzo, un disco muy duro que demostraba que Scorpions estaban vivos y volvían con fuerzas renovadas.
Por el camino habían cambiado de bajista en 2003, reclutando a Pawel Maciwoda, siendo hasta la fecha el último fichaje del grupo.
Pawel Maciwoda
Hacía 11 años que no se les veía con tanta fuerza, pero esta era su vuelta al frente. New Generation, Love´em Or Leave´em y Deep And Dark son los temas más conocidos. Si los resultados fueron notables y no sobresalientes fue debido a factores externos, como la poca promoción que se le dio al disco pese a la extensa gira que se llevó a cabo, incluyendo su periplo en 2005 con Judas Priest.
La banda desde entonces ha vuelto a dar guerra, y con James Michael y Desmond Child a la producción han lanzado el que es hasta la fecha su último disco de estudio, el más o menos conceptual (esto lo afirma el propio Meine) Humanity – Hour I, que ha visto la luz en mayo de 2007. De momento el éxito de cara al público está siendo mayor que el de Unbreakable, y la crítica también lo ha aceptado.
Videoclip de Humanity
Y esto nos lleva hasta la actualidad. El grupo está metido de lleno en una gira mundial para promocionar su último esfuerzo discográfico. Con más de 40 años de Rock a sus espaldas y más de 75 millones de discos vendidos, con fuerzas y estilo renovados, con los fans de siempre, atrayendo a nuevas generaciones y de nuevo con todo su apoyo, Scorpions siguen merodeando con sus aguijones cargados de veneno.
Lee la review de Humanity: Hour I pinchando aquí
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