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Publicado el 19/01/2014 por Javier Fraile (JF)

VHÄLDEMAR + AGRESIVA - SALA EXCALIBUR, MADRID - 18/01/2014

‘La Madre que Los Parió’

Creo que el encabezamiento de esta crónica, refleja fiel y positivamente lo que los VHÄLDEMAR nos hacen pensar cada vez que terminan todos y cada uno de sus conciertos, y más en una fecha tan especial como este pasado sábado en la sala Excalibur de Madrid en la que terminaban su reciente gira para el disco “Shadows Of Combat”, una banda que en Madrid nunca ha tenido el público que merecidamente se ganan a pulso concierto tras concierto, pero que genera unos fans a ultranza entre los que me incluyo, que siempre disfrutamos de sus conciertos y más si el ambiente lo caldea un grupo como los locales AGRESIVA, quienes aprovecharon la fecha para presentar su último single “Chronophobia”, antes de la salida de su nuevo disco y creo (si mal no estoy informado), que además usaban la fecha para despedir a su batería Chus.

Antes de comenzar a contar el concierto, quiero comentaros esas sensaciones previas que hacen que este tipo de eventos sean especiales, también llamado “el previo del concierto” y es que cuando se va a ver a otro tipo de grupos mucho más grandes en salas de mayor aforo, este sentimiento se pierde por completo que esas cervezas en la puerta de salas como la Excalibur o la desaparecida Ritmo & Compás, además siendo curioso que siempre nos juntemos los mismos “mataos” (desde el respeto ante todo), lejos de los 50 mil corderos que reúnen los colegas AC/DC cada vez que vienen. Pero esto amigos es una experiencia, que en parte me tuve que saltar en esta ocasión por motivos que no vienen al caso, pero logra poner ese puntito ideal antes el concierto, para que una vez dentro todo se desarrolle mejor en el público. Y la verdad es que en esta ocasión la cosa fue sobre ruedas con una puntual apertura de puertas y la subida a tablas de los madrileños, a las ocho de la tarde clavadas.

Los AGRESIVA comenzaron su actuación con la seguridad que les caracteriza, ante un público totalmente cercano entre los que nos contábamos muchos amigos y conocedores de la banda, por lo que no les fue complicado romper el hielo con “The Glorius Revolution” de su “Eternal Foe”, con una banda perfectamente metida en el papel que esperamos de cada uno de ellos, Chus muy correcto machacando la caja, Miguel que no perdió una sola nota en su actuación, Dani que cumplió perfectamente con las cuerdas de acero y Samu que salió a comerse el escenario, transmitiendo su rabia a un público que comenzaba a moverse con los primeros acordes y a cantar con él.

De manera explosiva comenzó “Ectasy And Lust” del nuevo Ep, con unas guitarras mucho más machacantes que gritan thrash con su base de batería, muy en la línea de lo que esperábamos ver en directo de la banda con este tipo de canciones y un Samu que cantando de manera muy acertada, jaleaba al público para que le siguiera con sus palmas. Luego volvieron a su trabajo anterior con la rápida “Pale Horse (Red D´Eath)” y por fin llegó la presentación del “Chronophobia” que da nombre al Ep que venían presentando y que nos convenció, tal y como la banda prometía por las redes sociales, un buen bombazo que nos estalló en la cara con duras guitarras y mucha solidez.

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La guitarra de Miguel daba comienzo a “Electric Fence”, un tema que la banda ya ha explotado hasta la saciedad y que consiguen bordar en directo, con una guitarra mucho más sucia que me encanta y después, aparece en directo la cañera y divertida “Hell Town”, de la que dejaron su primer clip, una canción que hace que la gente se venga arriba y cante con Samuel la sencilla lírica, enfatizando el estribillo y nada más terminar, era complicado que metieran algo mejor que esto, así que “If” vino como anillo al dedo para que continuara el guitarreo de corte más macarra, acabando en un solo de Miguel que rápidamente consiguió anexionar con parte del largo “Aqualung” del mítico JETHRO TULL; primera versión de la noche que nos dejó a todos maravillados, incluso la interpretación de Samu.

Y sin terminar de sorprendernos, metieron también medio con calzador la rapidísima y corta “Stone Cold Crazy” de QUEEN, un tema complicado en el que vimos una banda currárselo de lo lindo y a Samu que en esta ocasión tuvo muchas más dificultades para verse ducho en la canción, y bueno como quedaba poquito de concierto metieron dos temas más con los que no pueden fallar, en primer lugar “The End Of The Game”, que se “cocinó en su punto” con esos graciosos agudos que mete Samu en algunas partes y para terminar, atronaron la sala con “Sent To War”, dejando un buen sabor de boca para que sus compañeros nos demolieran la Excalibur.

Tras los pertinentes cambios, llegaba el turno para que los VHÄLDEMAR nos pasaran literalmente por encima demostrando que son una de las mejores bandas del panorama nacional a día de hoy y muy infravalorados, yo siempre he dicho que son una especie de MANOWAR españoles; ellos hacen lo que les sale de las pelotas y lo mejor de todo es que lo hacen bien y así dejan constancia de ello en directo, y no únicamente mediante las charlas de Carlos, quien propone un discurso muy cercano en todo momento, tal y como si estuviera hablando con su propia mente, sin callarse ninguna de esas cosas que podríamos considerar como políticamente incorrectas y es que sencillamente le mola su banda y se la pela el resto.

Comenzaron su actuación con la canción que da nombre a su nuevo disco “Shadows Of Combat”, con uno de esos estribillos que buscan machacar al público de manera sencilla y efectiva, tirando de una guitarra fenomenal que el virtuoso Pedro J. Mongue sabe como exprimir hasta la saciedad, un discreto Óscar que prefiere dejar todo el protagonismo a sus compañeros y un jovencísimo batería de cuyo nombre no me empané ni encuentro apuntado por ninguna parte de la agenda (lo siento colega), pero formando un combo a fin de cuentas, casi terrorífico de lo bien que sonaron.

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Mucho más rockera aparecería “The Old Man”, muy celebrada en directo y con mucho mejor resultadoque en el disco, enfatizando su parte principal con mucha más elegancia de lo que les permite el plástico, sin abusar de la fuerza vocal de Carlos y apoyándose mucho en la guitarra, tal y como también ocurriera en la siguiente “Black Beast”, obviamente introducida por el incesante ¡”A Muerte”! del vocalista, imprimiendo esa velocidad que tanto nos gusta de esta banda, con un resultado simplemente genial.

De repente aparecieron los trepidantes ritmos de “Dusty Road” de su “Metal Of The World” para poner patas arriba la Exclibur, por mi parte tengo que decir que es el disco que más me ha gustado de la banda en computo general y es que todos sus temas tienen algo interesante que transmitir, como este segundo que logra que el estribillo sea coreado por todas las gargantas de la sala, con una clara intención de venir a más, siendo muy complicado transmitir el sentimiento, ya que este tipo de canciones hay que vivirlas en vivo, o dejar el término “más feliz que una perdiz”, para equiparar la magia que desprende este tipo de composiciones a nivel total.

Acto seguido, un nuevo rapapolvo del vocalista al que ya le sonaba pesante tanto “A Muerte” y comenzaron con otro cañonazo del disco citado anteriormente como es My Nightmare”, con esa primera parte más tranquila que desemboca en una majestuosa guitarra que saben aprovechar fenomenalmente para subir el nivel del concierto y ofrecer otro de esos estribillos que hay que cantar por fuerza mayor. Y no se que estaréis entendiendo vosotros, pero con únicamente cinco canciones de concierto yo ya estaba dando palmas con las orejas como se suele decir, vaya pasada de directo el de esta peña y vaya puesta en escena tan brutal, tirando únicamente del carisma del vocalista y su pie de micro con cadenas, que le sirve para procurar algún que otro quebradero de cabeza a los colegas que lleva de técnicos.

Estaba francamente alucinando en todos los aspectos, y ya no digamos con la maestría que hace falta para que una canción como “Breaking All The Rules” mejore en directo, si bien los coros no quedan tan bien como en el disco porque Pedro está a lo suyo y Oscar prefiere no participar del todo en eso de poner voces, la guitarra se erige como especial protagonista de la canción que termina apuntillada, para terminar volviendo a su último trabajo con la también rocketa “Rock City” (sirva la redundancia), con ese deje tan elegante de Carlos antes de comenzar el estribillo. Y como apenas se le había escuchado mucho, dejaron al jovencísimo batería que se luciera con los parches unos minutos.

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Después con el siguiente combo, parece que estaban pensado en mi la verdad, comenzando con la potente “Bastards” que no es sino una verdadera patada en la boca para mucha gente, en especial esa casta política a la que dedicaron la canción y la potente Danger Street” en la que el batería jugó un papel fundamental.

En este punto del concierto, había muy pocos puntos del escenario que quedaban por ser escudriñados por Carlos, por lo que en su claro himno “Metal Of The World” decidió darse un garbeo por el público, e incluso situarse al otro lado de la sala, enfrentado a sus compañeros, dejando cantar a alguno de nosotros las partes principales de la canción, otro punto que deja ver la cercanía de este músico con su público; claro punto a favor de la banda, que optó por meter después de este cañonazo, la pegadiza “Black Thunder” de forma muy inteligente.

Era turno ahora para que Pedro nos dejara un gran solo de guitarra, sin nada que envidiar a lo que nos pueden ofrecer muchos de los más grandes guitarristas que se nos puedan venir a la cabeza y proseguir con otro de sus cañonazos como es “River Of Blood” en la que Carlos continuó paseándose por la sala, incluso recuerdo que en un momento dado estaba subido en la estrecha barra de la sala sin saber muy bien como y tras esto, sumaron a la fiesta “Metal & Roll” y optaron por hacer una gran presentación de la banda, donde cada uno de ellos tuvo un gran protagonismo.

Para cerrar la actuación, la banda nos trasladó a su etapa más primigenia con toda la caña “Lost World”, simplemente espectacular y uno de esos temas sin los que no podemos entender un directo de los VHÄLDEMAR, como es “Energy” con sus ritmos más pesados pero seguros, una gozada de combo en el que se nos pusieron los pelos como escarpias, vaya nivel de ejecución y convicción en los temas que se marcan, es digno de elogio la capacidad de transmitir la música de la banda en canciones como esta, cerrando un concierto que si no obtuvo la matrícula de honor poco le faltó, creo que se la pueden ganar con el chiste que nos contó Carlos nada más terminar el concierto, aun subido en el escenario y con el micro abierto; vaya fenómeno el colega. Está claro que fue uno de los mejores conciertos que van a pasar por Madrid este 2014 y me da una pena terrible que no haya sido en una sala más grande, apoyados en un público que sienta lo mismo que sentí yo en cada una de las canciones. Espero volver a verlos muy pronto sobre las tablas.

No me gustaría terminar estas líneas sin agradecer a Javi de Metal Echoes, el haberse currado este concierto que tanta ilusión me hacía y me hizo, gracias a este tipo de promotores llegan conciertos a muchos sitios que de otra forma probablemente tuviéramos que palmar, así que muchas gracias por llevarlos acabo y hacerme participe de ellos, tanto a mi como a mi medio.

Autor: Javier Fraile