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Publicado el 7/08/2017 por Jose E. Egurrola

RESURRECTION FEST 2017 - VIERNES 7 DE JULIO, VIVEIRO

Resurrection Fest Segundo día

Tras una primera jornada que nos había dejado a todos muy satisfechos, el segundo día se podía ver que más gente se había sumado para ver el festival, posiblemente por la ocasión de ver a Rammstein, una oportunidad que nadie quería dejar pasar. Pero antes de que los alemanes se dejaran caer por Viveiro, teníamos la oportunidad de ver a muchas bandas.

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Los madrileños llevan años siendo un referente dentro de la escena del metal extremo underground. Venían con las pilas bien cargadas con la presentación de su último disco, ”We Will Regret this Someday ”. Aunque fuera pronto, Teething fue bien recibido, como suele pasar con las bandas nacionales en el Resurrection Fest. Si bien empezaron sin demasiada respuesta por parte del público, tras ir a mejor el sonido, el concierto se fue animando. Tuvieron un concierto breve pero intenso con su frontman como protagonista del concierto que, incluso tuvo un momento para bajar y cantar junto al público. Con su grindcore, Teething iba abriendo boca para lo que nos esperaba ese día, demostrando que ellos tienen mucho que decir y que había que prestarles atención, y es que los madrileños son pura potencia en directo.

Resurrection 2017

Tenía curiosidad por ver a esta banda de post-rock, de la que ya había oído hablar en varias ocasiones. Si bien empezaron con algo de mal sonido, rápidamente consiguieron solventar sus problemas. Cierto era que según avanzaba el concierto más y más gente se iba sumando a ver a esta banda, y en sus últimos temas disfruté mucho. Apenas había tenido ocasión de escucharles en disco, pero al verles en directo me sorprendieron, con una formación básica (guitarra, bajo y batería) no tienen nada que envidiar a las bandas extranjeras. Se agradece que el Resurrection Fest apueste no solo por bandas nacionales, sino por bandas de múltiples estilos.

Annihilator

En el caso de Annihilator, los cambios de miembros de la banda hacen que si le ves cada cierto tiempo no sabes con qué te van a sorprender, así que tenía curiosidad por ver cómo respondía esta nueva formación. Aunque todo sea dicho, eran muchos los asistentes que habían ido al concierto para ver qué podían aportar los canadienses. Tenían un concierto corto, lo que les hizo empezar directamente con ”No way out’‘, que fue bien recibido pero la banda decidió sacar el armamento pesado con ”King of the kill’‘, uno de sus mejores temas sin duda. El concierto siguió alternando temas antiguos con algunos nuevos pero personalmente no me parecía que el grupo estuviera a la altura de la situación. Es innegable su calidad como músicos, si bien el trabajo vocal para mi gusto dejaba que desear. Una pena, dado que interpretaban los temas al detalle. Por supuesto, hubo temas que disfruté como ”Alice in Hell”. Annihilator dejaron el escenario libre con un buen concierto, pero no sorprendente.

Que Vita Imana mueve cada vez más gente era algo evidente, pero en el caso del Resurrection Fest fue impresionante ver la cantidad de público en su concierto. Con un listón muy alto y el objetivo de presentar su último disco, ‘‘El m4l”, Vita Imana salió al escenario para hacer lo que mejor saben hacer: reventarlo. He tenido la oportunidad de ver a Vita Imana en varias ocasiones y nunca decepcionan. Los temas de su disco ”El m4l” suenan muy bien en directo, pero sin duda fueron los clásicos como ”Gondwana” (no podía faltar) los que mejor fueron recibidos. Cardoso, una vez más, grandísimo en su labor de frontman, estaba emocionado al ver la cantidad de público que allí se había reunido y que no paraba de corear Vita Imana, incluso cuando tuvieron problemas técnicos. El cierre final con ‘‘Quizás no sea nadie”, con ese famoso parón al que ya nos tienen acostumbrados, y ”Mentes’‘, que no es uno de mis preferidos pero que es claramente un tema para directo, hicieron que Vita Imana se convirtiera en uno de los mejores conciertos del día.

Warbringer

Los Thashers presentaban ‘‘Woe to the Vanquised’‘, su último y flamente disco. La actitud que destilan en concierto es algo que se veía desde el primer momento, destacando a su vocalista John Kevill, que es una máquina en concierto, un absoluto heredero de Bobby Blitz de Overkill; su presencia en el escenario es algo de lo que muchas bandas de Thrash podrían aprender. No faltó tiempo para que se formaran circlepits y walls of death, y es que los americanos eran una apisonadora en directo dándolo todo para demostrar que saben perfectamente lo que hacen. Personalmente me encantó cómo sonó ”Living weapon ”, pero sus clásicos temas siguieron recibiendo una gran ovación por parte de una gran cantidad de asistentes. Se notaba a los thrashers a gusto en el escenario y es que estaban dando un buen concierto que se pasó muy breve para los que estábamos disfrutándolo.

Rammstein

Los alemanes eran el cabeza de cartel de este año, el plato fuerte, el grupo por el que todo el mundo había venido. Qué equivocado estaba al pensar que el año pasado con Iron Maiden en el festival había mucha gente, pues con Rammstein aún eran más los que se habían acercado hasta la pequeña localidad de Viveiro. La parafernalia que estos tipos montan el escenario roza niveles que son desconocidos para la mayoría de grupos: una cantidad impresionante de petardos, explosivos, micrófonos motorizados, diferentes niveles de escenario, un equipo de luces acorde a la situación, etc. Por lo tanto, aunque a alguien no le guste su música, no puede negar que el espectáculo que los alemanes hacen es impresionante.

Rammstein

Las expectativas eran muy altas y, antes de empezar, una pequeña cuenta atrás nos introducía que Rammstein ya iba a empezar a hacer las delicias de los asistentes. Los alemanes entraron al escenario de diferentes formas, desde plataformas que bajaban desde la parte alta del escenario hasta el batería que estaba situado en una plataforma superior. Till Lindemann, su particular frontman, salía vestido con un abrigo denotando que ya nos esperaba alguna sorpresa desde el primer momento. Arrancaron con ”Ramm 4 ” y ya la gente enloqueció al ver a Rammstein sobre el escenario. El setlist por supuesto estaba especialmente pensado para la ocasión y no faltaron clásicos como ”Keine lust” o ”Reise reise’‘, que sonaron impresionantes. La calidad de la voz de Lindemann era a veces hasta exagerada, clavando al milímetro lo grabado en discos. Hubo tiempo incluso para la versión de ”Stripped” de Depeche Mode o temas como ”Du hast” que fue de los mejores recibidos. Aunque personalmente de los que más me gusto como sonó fue ”Engel’‘, por supuesto con pirotecnia especial para la ocasión.

Rammstein

En la parte final Rammstein nos obsequió el que es para mí su mejor tema, ”America”, una canción en la que no dudaron en poner las luces con la banda americana para reírse de cómo la cultura americana ha invadido todo. Incluso Lindemann se atrevió a cantar al final ”we are living in España” (con su particular acento alemán) para provocar la risa de muchos de los asistentes. Cierre de oro para un concierto espectacular.

Pero cuando todo el mundo ya estaba abandonando al escenario con una sensación de felicidad, Rammstein volvió al escenario para tocar un tema más. ¿Cuál? La respuesta es sencilla: ”Te quiero puta”, ese tema que todo el mundo necesitaba escuchar y que fue más coreado que cualquier otro, y con ello los alemanes conseguían aun más mejorar el nivel del concierto. Todo el mundo se fue satisfecho del concierto de Rammstein; habían cumplido las expectativas e incluso las habían superado.

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Napalm Death fue el cierre perfecto para el segundo día de festival y es que en mi opinión no hay nada mejor como dejar la auténtica tralla para el final. Como pasó el año pasado con Brujería, Napalm Death se convirtió en un campo de batalla donde no faltaban los moshpit, los golpes y la diversión de un grupo que ya se ha convertido en una leyenda. Había tenido ocasión de ver a los británicos en sala, en un concierto que apenas duró 30 minutos y ya fue una experiencia muy intensa. Pero ahora, en un festival y rodeados de gente deseando verles, demostraron por qué se han ganado el título que tienen.

Tuvieron buen sonido y desde la primera canción y hasta la última (más de 20) los tipos no pararon. Impresionante el estado de salud de unos tipos que ya tienen una edad en la que muchos ya van desgastando sus propias canciones. Mención aparte merece Barney, su cantante, que aparte de hacer una función de frontman impresionante conserva una voz envidiable. En esta ocasión, con más tiempo para hablar, no faltaron unas palabras en español (del que debo decir que me sorprendió su nivel para usar ciertas expresiones) y explicación sobre los temas de las canciones. Barney es básicamente una persona admirable, y liderando Napalm Death demuestra cómo se puede mantener un grupo de metal extremo a ese nivel.

Napalm Death

El setlist con la oportunidad de tocar una hora, permitió hacer un largo recorrido a su carrera, dado que con canciones que de media duran dos minutos, Napalm Death se pudo explayar para mostrar las distintas facetas de la banda, de las que me sorprendió algún tema más melódico de lo habitual. Pero eso no hizo que faltaran los clásicos como ”Scum” (apenas unos segundos de canción) o su genial versión del tema de Dead Kennedys, ”Nazi punks fuck off”, que fue el tema mejor recibido.

Los británicos dejaron el escenario con el mejor sabor de boca posible, uno de los mejores conciertos del día y sin duda aún les quedan muchos años de seguir dando caña. Ojalá que no tarden en volver por este país que nosotros los recibiremos con los brazos abiertos.

Segundo día perfecto, Rammstein estuvo a la altura de lo que se podía esperar pero grupos como Architects nos demostró que hay muchas bandas con mucho decir. En lo nacional, qué decir de grupos como Vita Imana o Theething, que supieron mover a la gente y dar grandes conciertos. El cierre de Napalm Death no pudo ser mejor.

 

Texto: Pablo Nieto y fotos: Dani Díez