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Publicado el 17/06/2010 por metalcry en Clásicos, Discos

WARLORD - DELIVER US (EP)

No hace más de un año que llegó a mis manos esta joyita, gracias a una de las entregas de “Las Joyas Perdidas de Miguel Ángel López”, la sección de nuestra web en la que el guitarrista de PANZER, COZ y HARAKIRI recomendaba a nuestros lectores discos olvidados por el paso de los años, o que en su día no obtuvieron el reconocimiento que probablemente merecían.

Mis impresiones al escuchar por primera vez este EP fueron varias y dispares, y es que en realidad “Deliver Us” se las trae que da gusto. De primeras, sabiendo lo que uno sabe hoy en día, y mirándolo desde ahora hacia atrás en el tiempo, no es muy difícil intuir que los norteamericanos WARLORD, a pesar de no ser muy recordados, fueron una pieza elemental y una gran influencia para las bandas de Power/Epic Heavy Metal. Si cuando escuches alguno de estos seis cortes no reconoces los primeros bocetos de lo que posteriormente serían los BLIND GUARDIAN más emblemáticos, por poner un ejemplo, es posible que estés sordo.

Por otra parte, resulta ciertamente complejo averiguar de donde sacaron la inspiración estos músicos para lanzar un EP que sonó tan transgresor en el año 1983. Influencias tan variadas como RAINBOW, CIRITH UNGOL, BLACK SABBATH, HOLOCAUST, ANGEL WITCH e incluso JETHRO TULL o DEEP PURPLE son las que intuimos las personas que hemos intentado dar con la clave. Sea como sea, y bebieran de donde bebieran, lo cierto es que WARLORD fueron pioneros de un género que experimentaría su auge a mediados de la siguiente década.

Con el viento de fondo y unos exquisitos arpegios teñidos con matices célticos, se desata la tormenta. “Deliver Us From Evil” es el título de la primera de estas seis piezas de oro semiprogresivas; la batería se encarga de generar un clima pre-bélico mientras las guitarras van acentuando sus melodías. La voz se incorpora de manera sublime y encaja a la perfección con el resto de instrumentos a lo largo de la pista, suplicando a alguien – quizás un dios – que libre al ser humano de la maldad, mientras este se dispone a tomar las armas para combatirla. “One By One, To The Swords! To The Guns!!”. Un teclado que se resigna a abandonar la esencia que destilaba años atrás, en la década de los 70, adorna el tema de manera sutil. La producción es añeja, propia del momento en el que se grabó el EP, pero no la cambiaría por nada del mundo.

De nuevo, las guitarras acústicas se encargan de abrir, en esta ocasión “Winter Tears”, mi tema favorito del EP. Otra maravilla para el oído que no tiene desperdicio, durante la cual la sutileza vuelve a ser la absoluta protagonista. Acertadísimas armonizaciones aquí y allá, además de unas sensacionales líneas de bajo, convierten a esta canción en una pequeña inmensidad que alcanza su clímax en el estribillo, cargado de melodía y dramatismo. Al final, los instrumentos parecen saber como y cuando tienen que ir quitándose de en medio, causando un bonito efecto atenuante que nos deja nuevamente a solas con una guitarra acústica para despedirnos del tema.

La cosa se acelera al llegar a “Child Of The Damned”, un corte de Speed/Heavy Metal del que tanto nos gusta a los que echamos de menos la vieja escuela. Es posible que muchos de los que no conozcáis a WARLORD, sí conozcáis el tema, porque HAMMERFALL lo versionaron en su primer trabajo, “Glory To The Brave”. Y hablando de HAMMERFALL, es obligatorio mencionar que los suecos obtuvieron su nombre de un tema de este mismo EP, “Lucifer’s Hammer”, que en el estribillo reza “Hammer Will Fall On You!!”.

Curiosa composición es “Penny For A Poor Man”, que destila setenteo por los cuatro costados y en la cual los teclados cobran más protagonismo. Aunque durante el bridge se aprecia algo más de influencia de la New Wave, las estrofas y el estribillo mantienen intacta la seña de identidad de la banda, que no es otra que la innovación. Sí, señores; esta gente hizo algo a principios de los 80 que muchos grupos tardaron años en perfilar y sacar a relucir en nuestro continente. Y ahí reside uno de sus principales encantos.

Los primeros compases distorsionados de la oscura “Black Mass” son, sin ninguna duda, herencia de los primeros BLACK SABBATH. Una canción sorprendentemente completa, con un estribillo imponente y un final sobresaliente. También cuenta con atmósfera muy lograda a pesar de las limitaciones de la producción, y ahora que lo pienso, ¡lo que daría por escuchar este disco en vinilo!

Tan solo ha pasado un año desde que este EP llegó a mis manos, y le tengo un cariño y un respeto que, desde mi modesto punto de vista, casi nada de lo que he escuchado en los últimos años se merece. Podría seguir deshaciéndome en elogios, pero para concluir, diré que la palabra más acertada para definir “Deliver Us” de WARLORD es “auténtico”. Y es que, por momentos, cuesta creer que estos tíos parieran seis canciones así en el tempranísimo año 1983. Por eso, ningún seguidor del viejo metal debería dejarlos escapar.


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