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Publicado el 11/02/2013 por Javier Fraile (JF) en Albums, Discos

VENDAVAL - ARBA'A

Muy conocida ya por todos, VENDAVAL es una banda formada en Gijón en 2002 cuando varios músicos que habían militado en NÖRTHWIND decidieron alejarse del sonido netamente powermetalero que habían estado cultivando hasta entonces, y abrirse a otras influencias más Heavys. Durante el año 2012 se cumplieron los primeros diez años de existencia del grupo, y qué mejor manera de celebrarlo que editando un nuevo disco, en concreto el cuarto, que se titula, precisamente “Arba’a”, que significa “cuatro” en árabe.

Nos encontramos así con un disco muy trabajado, cargado de matices, en el que el grupo da lo mejor de sí mismo y consigue crear un sonido coherente y cohesionado, propio, pero en el que sin embargo, las influencias de otras bandas son plenamente reconocibles, y que dejará muy buen sabor de boca a los fans de VENDAVAL.

Empieza el disco con el tema que le da título, que es una brevísima intro en la que escuchamos una cuenta atrás que termina en cuatro. Después llega “El condenado”, una canción que arranca con un grito de Txema y un ritmo muy pegadizo. El estribillo es muy pegadizo también, y será genial para cantarlo en los conciertos. Es un tema muy logrado, no excesivamente duro, pero con un ritmo muy conseguido. Un cambio a un  ritmo más tranquilo sirve de preludio a un solo que empieza con suavidad, para desarrollarse con más potencia y dar paso a una estrofa de ritmo distinto a las demás.

Continuamos con “Mi compasión”, que empieza con un punteo de guitarra muy reconocible, que da paso a Txema cantando mientras sigue una melodía muy lograda. La letra es muy pegadiza, y se queda en la cabeza desde el primer momento. El solo es de los mejores del disco, y, como en el caso de la canción anterior, tiene dos partes muy diferentes en intensidad. Después, el ritmo se ralentiza hasta que con la última repetición del estribillo se vuelve otra vez a la caña.

Con una batería muy potente y un ritmo desenfrenado empieza “Tras el diván”, una canción muy cañera que no da un segundo de respiro, con Txema cantando con rabia y el resto de los músicos tocando con mucha fuerza.

También empieza con mucha fuerza “Buscando una señal”, una canción en la que la batería de Fernando suena como una ametralladora. Es un tema perfecto para hacer headbanging mientras cantamos. Los coros durante el estribillo arropan la voz de Txema de forma magistral, enriqueciendo un tema en el que también es muy destacable el trabajo de la guitarra.

“De corazón” es un tema con un regusto ochentero que empieza con fuerza, aunque después se desarrolla como un medio tiempo, en el que la guitarra suena con densidad, mientras que el trabajo de los teclados, aunque no destaca especialmente sobre el resto de los instrumentos, sí que sirve para dar un muy buen “colchón” a la voz. Su estribillo es muy pegadizo, y muy fácil de recordar. Después del solo se añaden unos coros que pueden sorprender a más de uno.

Con un sonido denso y misterioso empieza “Eternamente”, una canción sobre vampiros que alterna los momentos densos con otros más rápidos, aunque predominan los densos, que sirven para destacar la atmósfera misteriosa y opresiva que tiene el tema. Su estribillo, muy sencillo, es también muy pegadizo.

Suena una guitarra acústica en el principio de “Prisionero”. Durante sus primeros momentos es una canción tranquila cantada a dos voces entre Txema y Joaquín Padilla de IGUANA TANGO. Después la canción gana fuerza, con unas guitarras moderadamente duras y el sonido del piano y el órgano Hammond siempre presente. Es una de las canciones más conseguidas del disco pese a que no es especialmente cañera, y en ella llama mucho la atención el solo que se marca otro músico invitado, Víctor de Andrés.

Con sonidos que nos remiten al mar y la costa empieza “Mar adentro”, un medio tiempo en el que suenan también instrumentos tradicionales, como el acordeón o la gaita, y que por eso tiene un sonido que recuerda a IN EXTREMO en algunos momentos. La aportación del piano es también muy llamativa. Los coros del estribillo están muy logrados.

Volvemos a la caña con “Las esquinas del tiempo”, la canción más larga del disco, que resulta demasiado larga para lo que ofrece, ya que tiene un sonido poco original, de forma que parece que ya la escuchamos muchas veces antes. Sin embargo, lo más destacable es la inclusión de unos coros que parecen no terminar de encajar del todo en la canción. No es que sea una mala canción, simplemente se trata de un tema que queda un poco por debajo de la calidad de las canciones anteriores.

“Todo por nada” es una canción fácil de escuchar, pero no exenta de ritmo. Las melodías de la voz y los coros hacen que llame la atención, y el sonido del teclado destaca al escucharse como complemento a las guitarras. De hecho, uno de los mejores momentos de la canción es cuando se establece un “diálogo” entre la guitarra y el teclado que queda muy bien.

“No sentiré pena por ti” es la última canción del álbum. Empieza con fuerza, y tiene un estribillo pegadizo y que se queda en la cabeza a la primera escucha. Su solo está muy conseguido y es incluso “coreable” en algunos momentos.

En definitiva, ”Arba’a” es posiblemente el mejor disco que VENDAVAL han grabado hasta la fecha, un álbum en el que, a pesar de algún momento de bajada casi anecdótico, todas las canciones encajan entre sí a la perfección, en el que cada músico demuestra su calidad, y en el que las colaboraciones de músicos invitados permiten enriquecer el sonido, haciendo así que nos resulte difícil no volver a pincharlo una vez que se termina.

VENDAVAL son:

Txema Trinidad: Voz.
Andy Flórez: Guitarra.
Nathan Cifuentes: Guitarra.
Vindio Villarroel: Bajo.
Fernando Argüelles: Batería.

TRACKLIST:

01- Arba’a.
02- El condenado.
03- Mi compasión.
04- Tras el diván.
05- Buscando una señal.
06- De corazón.
07- Eternamente.
08- Prisionero.
09- Mar dentro.
10- Las esquinas del tiempo.
11- Todo por nada.
12. No sentiré pena por ti.

Puntuación: 8
Discográfica: Gravis Records / Leyenda Records
Autor: Pablo Folgueira


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