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Publicado el 07/05/2018 por Emilio Pastor en Albums, Destacados, Discos

SPITEFUEL - DREAMWORLD COLLAPSE.

Segundo larga duración de este quinteto de power metal con toques hard, sinfónico y en 2016 en Heilbronn, localidad próxima a Stuttgart y cuyas  principales influencias son el power teutón progresivo, formado (Accept, Sinner, Helloween, Rage, Running Wild), la NWOBHM (Judas Priest), el hard americano (Slash, Guns N’ Roses, Dokken) y el metal progresivo (Queensrÿche)

Dreamworld Collapse es un opulento disco conceptual que da réplica al aclamado debut de Spitefuel, “Second to None”, del año pasado, el cual está basado en la segunda novela de Stefan Zörner (líder, cantante y compositor de la banda) titulada “La ciudad al final de los tiempos”, que saldrá a la venta el año que viene y en donde trata de remover la conciencia global del planeta, planteando con libertad y coraje, la rebelión ante una visión catastrofista y distópica del futuro.
La historia de ciencia ficción trata sobre la última ciudad que sobrevive bajo una cúpula de cristal aislada del resto del planeta. Salir de la urbe está prohibido por castigo y se cree que hay personas que viven fuera del entorno. Xam, protagonista principal de la novela, es un trabajador que debe mantener la burbuja en buen estado pero que, un día encuentra en una zona dañada de la misma, a una mujer de origen desconocido (la enigmática Lady Brilliant White), que le habla de la vida fuera de la cúpula. A partir de aquí el mundo que conoce Xam lentamente se descontrola, ya que las opiniones de la chica son diametralmente opuestas y revolucionarias a lo establecido en la ciudad durante generaciones.

El álbum salió la semana pasada al mercado, vía MDD Records en formatos CD y digital, y tiene un total de 8 canciones más 4 pequeñas piezas que ejercen de prólogo, obertura, interludio y epílogo en este colapso del mundo de los sueños que dura unos 54 minutos.
spitefuel_logo-WHITEAño 8389, con ruido inhóspito, unas extrañas interferencias y la suavidad new age y fantasmal del sintetizador; “Spacey” nos presenta el prólogo: “la humanidad vive después de una guerra nuclear en la mega-ciudad Esferápolis, que está aislada del mundo exterior bajo una gran cúpula de cristal (la esfera). Los ladrillos de vidrio mantienen la vida en dicha esfera.” Tras él arranca el single adelantado hace un mes “Brick by Brick”, crudo, metalero y pesado, contundente de base rítmica y cuyo título hace referencia al trabajo de Xam (“Lo arreglo ladrillo por ladrillo, nací para servir a la esfera”). El timbre de Stefan canta áspero el fraseo, a lo James Hetfield, pero es mucho más fresco y melódico en el fantástico y pegadizo estribillo. El juego de guitarras es perfecto tanto en arreglos y solo como en los interludios, y encima, la letra es cojonuda e implicada: “No hay futuro, ¡vivimos en el AHORA!, porque el porvenir es lo que todos hacemos de él”, mensaje con conciencia para no terminar en esta desolación y pensemos cómo hemos tratar a la Madre Tierra y a la naturaleza”. Un trallazo!!
Le sigue otro tema directo y en los mismos derroteros, “The Secret”, con ritmo industrial con la batería poderosa y a todo gas, unos notables arreglos a las seis cuerdas, un puente que despega meloso y un veloz y agudo estribillo con voces de respaldo. Las armonías, profundas y malvadas, dan entrada a un solo intenso y afilado y el bajo de Matthias Lüönd, ostia!, suena a Steve Harris que te cagas. Para acabar, el coro final y voces integradas de computadora indicando posición de los ladrillos rotos y ordenando su reparación. Sí, jefe!!

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Cambiando de tesitura, más próxima a la música de cine y con nuevos sonidos cibernéticos acompañando al piano lúgubre del gran Michael Fiedler (cual Frédéric Chopin), nos encontramos con la deliciosa obertura orquestada “Dentro de la Esfera”, que se orquesta y se hace más densa con guitarras pesimistas que se abren paso con majestuosidad fantasmal para dar paso al title-track del disco, “Dreamworld Collapse”, con un lick matador y deudor del mejor metal (Judas Priest, Maiden, Running Wild). Su estrofa es desgarradora y el bridge sirve de trampolín para un estribillo pleno de belleza y melodía. Aquí se narra el fatídico encuentro con la forastera Brilliant White. Una variante del ritmo inicial nos lleva a un pasaje tranquilo y sin distorsión, que da paso a un punteo más un solo épico con mucho feeling, el cual desemboca en el riff principal que da por terminado este auténtico temazo, eso sí, con la compañía de la quietud que nos dan las teclas clásicas.
A continuación un fenomenal juego de guitarras y bajo, al que se suma una nueva ambientación de piano, en el largo interludio que responde al título de “El Funeral de la Juventud”, tema progresivo y orquestado digno de las mejores bandas sonoras de Mark Knopfler (Cal, Local Hero), el cual se electrifica trágico y apocalíptico hasta alcanzar atmósferas más tranquilas y lanzarnos, a modo de susurro, un mensaje derrotista: “Quien no arriesga, no gana!”
Con un sonido oscuro, muy Maiden de la era Blaze (Factor X), comienza la segunda parte del colapso del mundo de los sueños, un medio tiempo tristón que progresa con energía y la inclusión de bonitos armónicos donde el frontman lamenta haber entregado a Brilliant White. La epopeya progresa a ritmo Queensrÿche con el siempre presente traqueteo del bajo inexorable y tremendo de Matthias para que Stefan cante con desgarro en compañía del pianista Michael Fiedler que pone el contrapunto con un registro mucho más suave. Luego van unos solos muy al estilo Slash, intensos y eficaces y unos interludios muy Maiden para terminar acústicamente y con la flauta en otro estribillo que, a modo de himno, nos marca el fin de la suite.

En la mitad de la obra y en onda metalera moderna, le sigue “Iconic Failure”, uno de los temas que más me ha gustado, rápido y cañero desde el inicio, con la voz del líder llevado a un punto más teatral, semejando a Alice Cooper, y unas guitarras más duras, con brillantes arreglos y unos solos muy jevis, progresivos y distorsionados, que me recuerdan al buen hacer de Vivian Campbell en su etapa con Dio.
A renglón seguido, la canción más corta del CD, la speedica y adherente “Under Fire”, que arranca salvaje y que, pese a tener una estrofa bastante plana y tendenciosa, tiene que funcionar perfecta en directo, por la estructura y el predecible coro (con regusto a Accept) que tiene, el cual contrasta con la variación del brutal y acelerado ritmo de apertura que da soporte a un no menos soberbio y efectivo solo.
Encarando el final de la obra nos encontramos con la delicia épica, “Brilliant White Lies”, ópera metal que, salpicada por el romanticismo del piano y una intro imperial presenta tres partes:
1. Una primera con aire de balada evocadora, donde Stefan canta y cuenta, con todo el sentimiento, “lo que hemos elegido”, que prosigue con una aceleración para otro gran solo roquero/progresivo y otras secciones/breaks muy Maiden con sintetizadores de apoyo.
2. Llega la calma furiosa, primero con quietud máxima de arpegios y acordes para pasar a un interludio más movido con orquestación y ruidos espaciales sintetizados que nos conducen hasta unos susurros sentimentales que certifican prácticamente el final de la historia de amor, la cual te penetra con la aparición de la flauta de Carolin Engelhardt que nos va a llevar …
3. a nuevos ambientes sosegados y relajados que progresan, in crescendo, a un final épico con el fade-out de un solo intenso, rápido y variado de efectos.
Para completar la historia y con la pompa propia de una coronación real llegamos a “Grave New World”, tenebrosa y pesada en la estrofa y demasiado melosa en puente y estribillo. Lo más interesante es el parón central con sintetizadores siderales donde la pareja se despide (dueto de Stefan con Kerstin Fenchel: “Todos tenemos que dejar nuestro camino de regreso a casa… En la luz” ) y la segunda parte, “Dreamworld Revisited” que, en total contraste, nos ofrece un final trallero y duro de la canción, que termina de forma tajante y abrupta.spitefuel
Y así, 38 años después de empezar la odisea y con el recurrente piano de cola del virtuoso Herr Fiedler se cierra la romántica narración y el álbum con “Epilogue 8427 AD”.
Buen broche y mejor evolución de esta banda teutona con un lanzamiento muy ambicioso, implicado emocionalmente, elaborado, elegante, con mucho talento y lleno de detalles como para no tomar a la ligera y sí ser apreciados sutilmente; con buenas composiciones de puro heavy metal y con una producción más que notable que merece todo este rollo y contradice al título de la obra, ya que no lo colapsa, sino que realza este mundo de los sueños.
Interesante banda y todo un descubrimiento esta “nueva” formación SPITEFUEL, de la cual recomiendo este plástico, para todos los amantes del heavy y el power; y que, por lo menos le den un par de escuchas. Sin duda pienso ir a verles en vivo cuando se pasen cerca de mi tierra. Salud y Heavy Metal!!
Al igual que su predecesor, el trabajo fue producido y mezclado, en el estudio Gernhart ( Destruction , Tankard , SuidAkrA) de Troisdorf por Martin Buchwalter, al que hay que agregar un segundo productor, compositor y pianista de bandas sonoras de cine, un musicazo de pura sangre llamado Michael Fiedler que, en sus estudios (Traumwerkstatt Mühlacker), ha implementado el lado orquestal y conceptual del LP. Para el work-art de la portada, Spitefuel ha contado con el ilustrador Kris Verwimp (SuidAkrA, Inmortal , Arch Enemy), quien ha inmortalizado, como si de un comic de la Marvel se tratara, la escena clave de la historia principal del álbum.

SPITEFUEL son:

Stefan Zörner – Vocalista spitefuel
Tobias Eurich – Guitarras
Timo Pfluger – Guitarras
Matthias Lüönd – Bajo
Björn Hessemüller – Batería

Invitados:
Kerstin Fennel – Voz femenina
Carolin Engelhardt – Flauta
Michael Fiedler – Piano y voces

Listado de Canciones:

1. Prologue: 8389 A.D.
2. Brick by Brick
3. The Secret
4. Ouverture: Inside the Sphere
5. Dreamworld Collapse, Part I
6. Interlude: The Funeral of Youth
7. Dreamworld Collapse, Part. II
8. Iconic Failure
9. Under Fire
10. Brilliant White Lies
Part I: What we’ve Chosen
Part II: The Raging Quiet
Part III: Deconstructing a Falling Star
11. Grave New World
Part I: They Shall Have Stars
Part II: Dreamworld Revisited
12. Epilogue: 8427 A.D

Nota: 8.5 / 10

Sello Discográfico: MDD Records / Alive

Autor. Francisco Rodriguez Belmonte.


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