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Publicado el 04/01/2018 por Manuel Martínez Ferrándiz en Albums, Destacados, Discos

SONS OF APOLLO - PSYCHOTIC SYMPHONY

A principios de los años 80, musicazos de la categoría de Geoff Downes, John Wetton, Steve Howe y Carl Palmer fundaron la super-banda ASIA, y con ellos nació, al menos que yo recuerde, el concepto de “supergrupo”. Seguro que alguno más hubo antes (¿BUGGLES?), pero uno, que ya tiene una edad, retiene en la memoria ese hecho como el generador de la “entidad” hace ya casi cuarenta años.

Pues desde entonces, no hay super-banda en la que no figure Mike Portnoy (modo irónico “on”)… o casi, y ésta no es una excepción. A él se unen tremendos nombres de la escena, como son los de Jeff Scott Soto, Billy Sheehan, Derek Sherinian (excompañero de Portnoy) y Ron Thal.

Aunque el disco ya tiene un tiempo, lo cierto es que me ha costado acercarme a él, sobre todo por pereza de saber al 100% que me voy a enfrentar a “más de lo mismo”: temas ampulosos y grandilocuentes, exhibiciones de sus miembros, que por eso son “musicazos”, solos pomposos… etc.

Es un álbum de metal progresivo, (con bastante más “prog” que metal), cuya producción (a cargo de los ex DREAM THEATER) está muy lograda y que contiene muy buenos temas y algunos un poco más coñazo… Lo analizamos de inmediato.

Aparte de la producción, la composición ha corrido también a cargo, mayormente, de los hermanos “Del Fuvio”, que no son sino Derek y Mike, rescatando un viejo apodo de los días en que militaban en DREAM THEATER, y el disco ha sido editado en versiones CD, vinilo, descarga y “deluxe”, conteniendo otro CD con la versión instrumental de cada tema… por si alguien osa imitar las líneas vocales de Jeff. Según los miembros de la banda, se ha tratado de guardar una línea intermedia entre el virtuosismo del power metal y la simplicidad del rock clásico.

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Enmarcado por dos canciones de más de diez minutos, “Psychotic Symphony” es un disco que, aunque entra a la primera, hay que saborear varias veces para descubrir todo lo que lleva dentro. El tema que lo abre, “God of the Sun”, es una canción de Sherinian (y se nota) con muchos cambios de ritmo y un ambiente pesado y algo oriental, que se relaja hacia la mitad. Me parece un tema efectivo, aunque tal vez demasiado largo.

“Coming Home” destaca, de nuevo, por el trabajo de Derek y también de Ron a las seis cuerdas, y es un tema pegadizo que, para mí, es lo más comercial del disco, lo más “accesible”, si lo queremos decir así. “Signs of the Time” es otro tema variado, tal vez el más “Soto”, en el que, de nuevo, el protagonismo de Sherinian es omnipresente, sin olvidarnos de Bumblefoot, que despliega un solo con mucho feeling ni del repiqueteo del bajo de Sheehan, que suena a fragua de Vulcano, por seguir con las referencias mitológicas, jeje.

Sigue “Labyrinth”, nueve minutos de lucimiento de los “hermanos”, en los que los cambios de ritmo, los arpegios simples y los desarrollos instrumentales virtuosos (y hasta algo “neoclásicos”) conforman una de las mejores propuestas del plástico. “Alive”, que le sigue, da tiempo para el alarde de Jeff, aunque es un tema no muy logrado, con su medio tiempo algo empalagoso; tal vez, lo más trivial de la sinfonía psicótica que nos ocupa.

Para contrarrestar, llega “Lost in Oblivion”, lo más metálico del trabajo, tema rápido y algo tenebroso, donde Mike ametralla los parches sin piedad. Y tras la breve intro “Figaro’s Whore”, donde no podemos dejar de escuchar al fallecido Jon Lord, llega “Divine Addiction”, que nos transporta a la vuelta de DEEP PURPLE allá por 1984 con el gran “Perfect Strangers”, prolongando la sensación “Lord” (o Airey, si tomamos a RAINBOW como referencia) a la que me refería… ¡pero no se puede acabar en “fade” un tema así, señores!

La traca final es la instrumental de más de diez minutos, “Opus Maximus” (¿no sería “maximum”?) en la que, como es previsible, encontramos solos de preguntas y respuestas, cambios de ritmo, de tono y mucha información sonora que, a veces, cuesta digerir con solo una escucha.

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Resumiendo, buen disco, pero que no aporta nada que no hayamos escuchado ya antes. Y es que ésa es la sensación que tengo con tantos y tantos grupos desde hace mucho tiempo: que ya está todo inventado y cuesta mucho innovar. Sin embargo, dicho esto, no estamos, ni de lejos, ante un mal trabajo. Seguro que a los fans del género les parece fundamental, y a mí, personalmente, un más que respetable disco respecto del que pasará tiempo para volver a escuchar.

 

SONS OF APOLLO son:

Jeff Scott Soto – voz.
Ron “Bumblefoot” Thal – guitarra y coros.
Billy Sheehan – bajo.
Derek Sherinian – teclados y coros.
Mike Portnoy – batería y coros.
 

 Listado de temas:

  1. “God of the Sun”
  2. “Coming Home”
  3. “Signs of the Time”
  4. “Labyrinth”
  5. “Alive”
  6. “Lost in Oblivion”
  7. “Figaro’s Whore” (Instrumental)
  8. “Divine Addiction”
  9. “Opus Maximus” (Instrumental)

 

Nota: 7/10

Discográfica: Inside Out Music / Sony.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.

 

 


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