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Publicado el 11/07/2016 por Dany Velasco en Albums, Destacados, Discos

SCORPION CHILD - ACID ROULETTE

Desde que en el año 2013 viera la luz su primer disco, llamado como la banda, hemos seguido de cerca a los de Austin, Texas, fundados siete años antes, simplemente porque su forma de hacer rock ácido nos llamó mucho la atención. Esos toques stoner, esos guiños a la música hard-psych de los 70, el estilo de su vocalista y la buena construcción de los temas, nos hicieron colegir a más de uno que aquí teníamos “bandón” de los que nos iban a dar muchas alegrías en el futuro.

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Por eso, su segundo trabajo, que ha tardado tres años, lo esperábamos como agua de mayo y, por fin, el mes pasado, lo teníamos en la calle. Y lo primero que nos sorprende es cómo se ha levantado del fango una banda que perdió tres pilares (guitarra, bajo y batería) tras la edición de su primer trabajo … y que no ha perdido un ápice de calidad ni de contundencia en su sonido. Se trata de un grupo casi nuevo cuyos miembros han sabido adaptarse a la forma de rockear de SCORPION CHILD con una facilidad pasmosa.

El aspecto de las letras se ha cuidado bastante. Acid Roulette se desarrolla de manera conceptual a lo largo de un año, con cada tema haciendo referencia a un mes. Cuenta el cantante y letrista Aryn Jonathan Black que el disco nace a partir de uno de sus sueños, y relata el viaje a través de la desesperación, la locura y los alucinógenos de un hombre que, convencido por su mujer, se inculpa de un crimen, pero ella comienza una relación con un preboste rico y él se da cuenta de la trampa cuando ya lo ha perdido todo…

El disco lo abre She Sings, I Kill, el adelanto, y ya encontramos riffs demoledores, energía y buenas líneas de bajo, que van a estar muy presentes a lo largo de todo el trabajo. Reaper’s Danse es de lo mejor de este plástico. Con destacada actuación de la batería, encontramos un tema que no deja respiro, con guitarras dobladas y todos los elementos vocales que explican por qué AJB está llamado a ser uno de los grandes.

My Woman in Black tiene un componente vacilón, casi funky, pero que casa bien con el resto de los temas. Angustia y desesperación en una canción que nos cuenta que ninguna mujer es comparable a la del protagonista… a la que ha perdido. Acid Roulette es el tema ácido por excelencia, el que nos propone el “viaje” más alucinante de todo el disco: medio tiempo con órgano, caos central y regreso a la cordura… ¡todo lo que es posible en estas circunstancias!

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Winter Side of Deranged comienza rompedora con la voz y su ritmo sincopado apoyado en “aporreos” de batería. Es un tema melódico, pero que te explota en la cara, uno de los recursos que los de Austin manejan a la perfección: la combinación de melodía y fuerza hard-rockera. Séance – Twilight Coven es el siguiente tema y contiene ese toque Hammond que tanto nos gusta y que nos llega a recordar a la banda de BLACKMORE… en los 70, claro, no el engendro de ahora… La caja atruena y está muy presente, machacando y creando un ambiente, junto al órgano, tan paranoico como atractivo. Tremendos los dúos de guitarra y las líneas de voz, jugando con tonos altos y bajos.

Survives se sale de cualquier línea anterior y nos demuestra la versatilidad de la banda. Comienza con piano y voz y anuncia ser la balada del disco, pero pronto se torna potente con trazos de los 90, a lo Jon Oliva y sus chicos, visibles en las alternancias entre lo power y lo tranquilo. Blind Man’s Shine es un tema de manual: riff de entrada un poco “a lo Iommi”, acompañado de voz, guitarras dobladas y tremendos planos sónicos que hay que escuchar varias veces para apreciar en toda su amplitud.

Otro tema que comienza sin tregua es Moon Tension, en el que se ven ciertas influencias ochenteras, con buenos coros en el estribillo y, de nuevo, una frenética batería. Tower Grove es, para mí, el tema más logrado del disco: celeridad, cambios de ritmo, melodía, teclados doblando guitarras… ambiente casi RAINBOW en un auténtico temazo.

Los dos últimos cortes son muy similares. I Might be your Man comienza con teclados psicodélicos y, cuando entra la voz, no puedes evitar acordarte de las grandes versiones de Mistreated que pululaban por los directos de los 70, esos dobles esenciales en la historia del rock, y que ocupaban media cara del vinilo. Otro tema de los destacados, con una sección psych en medio para escuchar muchas veces…

Finalmente, Addictions nos ofrece un comienzo parecido al anterior tema: órgano y línea vocal, aunque con más tralla que el corte precedente, estribillo cantable, muy en la línea de los temas de los 80, buenas melodías rotas y final desgarrador, lastimoso y “de esperanza totalmente perdida”.

La música es potente, como digo, con trazos de metal psicodélico, sin olvidar el fuzz de los 70, y, por fuerza, recuerda a SABBATH, PURPLE, pero también, por ejemplo, a los ramalazos psicodélicos de JANE’S ADDICTION. No es un disco para relajarse, ni es fácil de escuchar a la primera; quizá en este aspecto, el primero entraba con más facilidad, pero, personalmente, agradezco estos álbumes que requieren una escucha tras otra y que, con cada nueva pasada, vas descubriendo en todo su esplendor.

En mi opinión, este plástico supone un salto hacia delante en calidad con respecto al anterior. Los temas son más maduros, mejor tejidos. El sonido se ha hecho más serio, más duro, si se quiere, más etéreo y turbulento, sin duda. Me podéis decir, y tendréis razón, que, aunque tratan de revivir tiempos pasados con su música, la producción es cien por cien moderna. Es cierto, pero creo que la banda ha ganado en personalidad, a pesar de que las comparaciones siempre están ahí… pero cada vez menos. ¡Bravo por los de Austin! Uno de los discos de 2016.

Temas:

1 She Sings, I Kill 5:03
2 Reaper’s Danse 3:41
3 My Woman in Black 4:11
4 Acid Roulette 5:49
5 Winter Side of Deranged 3:14
6 Séance 1:06
7 Twilight Coven 3:50
8 Survives 4:24
9 Blind Man’s Shine 4:38
10 Moon Tension 3:24
11 Tower Grove 4:13
12 I Might Be Your Man 5:56
13 Addictions 6:33

SCORPION CHILD son:

Aryn Jonathan Black, voz.
Christopher Jay Cowart, guitarra solista.
Jon “The Charn” Rice, percusión.
Alec “Caballero” Padrón, bajo.
Aaron John “A.J.” Vincent, teclas.

Discográfica: Nuclear Blast.

Puntuación: 8’5 / 10.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.


Enlace Relacionado: Página Oficial de Scorpion Child