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Publicado el 09/01/2012 por Javier Fraile (JF) en Albums, Discos

NITEWALK - DARKER SHADES OF GRAY

Germanos de pura cepa y con un sonido indudablemente similar a muchos títulos publicados por la industria americana, nos llega un título de rock progresivo, llamado “Darker Shades of Gray”, que resulta ser la carta presentación de NITEWALK.

Me he llevado una gran sorpresa por la pureza que presentan en sus composiciones, son cortes increíblemente estudiados con un sonido que me ha recordado tema a tema; incluso la voz a los mejores cortes de los antiguos Queensrÿche; poco menos que una delicia de disco.

El redondo propone temas bastante dispares, concretamente doce con una duración de cincuenta y cinco minutos, en lo que podemos disfrutar de diversas partes que podemos fácilmente ubicar dentro del rock, incluso del blues o la propia música clásica (no hay más que dar una escucha a “Gray Angels” para entender a lo que me estoy refiriendo).

Es un disco que apetece escuchar desde sus primeros acordes y no se hace pesado en ningún momento, más bien gusta prestar atención a todos los adornos que meten, aunque también es una obra ideal para poner de fondo y “relajarse” con ella.

Tirando de sintetizador como si no hubiera mañana, ambientando rápidamente la composición en el progresivo, comienza “Treasure Land”; una canción que transmite fuerza y seguridad, con un estribillo de mucho gancho y un juego instrumental delicioso, sobre todo a través de la dualidad guitarra-sintetizador y un bajo que realiza una labor encomiable.

Grandilocuente aparece “Gush of Life” dentro del mismo espíritu rockero que tiene ganas de atacar el metal con algún deje heredado del jazz y mucha intención, resulta complicado no conectar con la canción, sobre todo en esas partes donde aceleran el paso de manera brillante, para continuar con “Red Blades” que propone un discurso al principio pausado, aunque matices mucho ciertas partes con una seria notoriedad; debemos prestar atención a la majestuosa lírica y como esta aparece con los diferentes fragmentos, o como se adapta en ese cliché perfecto del estribillo.

La obra cambia un pelín de tercio en “Rhymes”, en el que el blues brilla aunque el metal le sobrepase, es un tema algo confuso por la mezcla de recursos y pasamos a “Fire” donde el bajista nos vuelve a sorprender, desde la introducción que juega con la percusión, es un tema corto pero de mucha pegada, sigo con la idea de la tremenda seguridad que transmite Daniel Fischer con su voz y ya algo más relajada aparece “Blue” para cerrar la primera parte de la obra, aportando sentimiento y ese rock blues sin abandonar el progresivo evidentemente, sumamente agradable de ritmos lentos y profundos.

Rompiendo completamente los esquemas, incorporan una balada a piano escrita por Marek Arnold (Toxic Smile), a la cual bautizó como “Gray Angels” y sigue esa sensibilidad que empezaba el corte anterior, transmitida como únicamente podría hacerlo un piano y una voz melodiosa que transmite calor, sin duda alguna el adjetivo aplicable en este caso sería bello.

“Whatchtower” devuelve la caña el disco bajando algo las octavas, con una gran rotundidad y contundencia que desaparece momentáneamente en la parte central del corte, para engancharse con el corte más largo del trabajo llamado “Secrets” que aporta un interesante juego bajo-batería desde el primer instante y un juego de guitarra muy remarcable hasta que el corte avanza con el estribillo.

La nota de color llega con “Black”, título que no hace justicia a una canción de muchos elementos y bastante poder, aparece por primera vez en el trabajo una rabia vocal controlada y fantástica, que aporta una lectura muy interesante a la canción, ya que aparece en el instante justo donde el tema se crece y no en el resto donde se mide perfectamente el nivel que se emplea.

“Foolin´” aporta una parte inicial algo descafeinada, aunque cuando se ponen las pilas la cosa cambie, ha sido el tema que menos me ha gustado del disco aunque como al resto se le pueda sacar lo mejor, porque tiene unos juegos de guitarra realmente impresionantes (aunque sea únicamente por el solo), aunque bajo mi punto de vista no mucho más.

Para ir “cerrando el chiringuito”, aparece “Pet Stories” como un tema bastante comprometido con unas guitarras en la primera parte algo secas aunque controladas, se trata de uno de los cortes largos del disco en el cual juegan en diferentes ambientes para narrar la lírica, de hecho el centro de la canción se propone como algo más abstracto en el que de nuevo se sobredimensiona bastante el sintetizador, aunque no sin motivo porque la vuelta a la lírica aparece crecida gracias a este detalle.

El final (“The End”), toma forma de outro siendo la canción más breve de la obra, se acompaña con guitarra acústica muy acertadamente todo sea dicho y a parte de un agudo un tanto peculiar, es un tema muy a lo Tenacious D, muy interesante.

Disco interesante a más no poder, que siembra un grato precedente a la hora de valorar las futuras composiciones de la banda, espero que pronto nos sorprendan con un nuevo larga duración en esta línea que bajo mi humilde opinión es la correcta.

 

Puntuación: 9

Discográfica: Youngblood Music Promotion

Autor: Javier Fraile


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