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Publicado el 19/04/2013 por Pablo Folgueira en Discos, Underground

MOLLLUST – SCHULD

MOLLLUST es una banda alemana, concretamente de Leipzig, que se formó en 2010 y que nos trae una propuesta muy original, ya que definen su estilo como Ópera Metal. Y su música es precisamente eso: la combinación de elementos operísticos con otros más propios del Metal. Así, junto a la guitarra, el bajo y la batería, incluyen el piano, el violín y el violonchelo, todo ello además con unas voces de sonido claramente operístico. Este año presentaron su primer álbum, “Schuld”, que pasamos a comentar.

Al escuchar este disco, lo primero que nos llama la atención es la originalidad y sobre todo la riqueza de matices de su sonido, que plasma a la perfección esa unión de influencias que define a MOLLLUST y que hace que estemos ante un disco que debemos escuchar con la mente muy abierta y que puede gustar por igual a los aficionados al Heavy Metal y a los aficionados a la música clásica. Además, el hecho de que algunas canciones están cantadas a dos voces, una femenina, la de Janika, y otra masculina, la de Frank, hace que las canciones sean mucho más completas. Por último, otro elemento que individualiza el sonido de este grupo es que han decidido cantar en su lengua, en alemán, lo que, desde mi punto de vista, les permite adaptar mejor las letras a su estilo.

El disco arranca con una “Ouvertüre” que funciona a modo de intro. Empieza con el sonido del piano de Janika, muy suave, que realiza una melodía que progresivamente se va haciendo más compleja. Poco a poco, a medida que el tema avanza, se van añadiendo el violín de Sandrine y el violonchelo de Lisa. A ellos se unen finalmente la guitarra, el bajo y la batería, justo antes de que Janika empiece a cantar con su voz cristalina una melodía sencilla de corte operístico.

Sin tiempo para pararnos a pensar, empieza “Sternennacht”, un tema que arranca con un ritmo metalero pero en el que escuchamos también el sonido de los instrumentos clásicos. Sin embargo, cuando Janika empieza a cantar lo hace usando una técnica vocal propia de la ópera, que contrasta con los ritmos más rotundos que marcan la batería, el bajo y la guitarra. Es una canción en la que se alternan momentos más potentes con otros lentos y preciosistas, resultando verdaderamente sorprendente.

Con el sonido del violín, el violonchelo y el piano, casi como si de una pieza de música clásica se tratara, empieza “Alptraum”, una canción que pronto se acelera con la entrada de la guitarra, el bajo y la batería, y también con la voz de Janika. Se introducen también sonidos densos y de un enorme lirismo junto a otros más potentes, lo que hace que sea una canción muy variada y muy compleja, que puede ser un ejemplo perfecto de lo que este grupo puede hacer.

De nuevo escuchamos un principio propio de la música clásica para otro tema, en este caso para “Aufwind”, una canción en la que el ritmo potente y los sonidos clásicos se complementan para crear una canción que es una verdadera joya musical. Un cambio de ritmo, introducido por el piano, ralentiza el tema en su segunda mitad.

Sppiegelsee” es una canción que también empieza con suavidad, pero que también se acelera, ganando en contundencia gracias a la pegada de Tommaso a la batería, que introduce un ritmo frenético en algunos momentos, que contrasta con la limpia voz de Janika.

Continuamos con “Lied zur Nacht”, una canción llena de matices que arranca con mucha suavidad, con Frank llevando la voz cantante en un primer momento, aunque pronto Janika empieza a “dialogar” con él y se apropia del tema. Entonces el ritmo se acelera de forma vertiginosa, siendo una de las canciones más potentes del disco, aunque los cambios de ritmo introducen unas partes más densas que sirven como contrapunto a esas partes poderosas.

Con fuerza y un ritmo casi macarra empieza “Puppentanz”, una canción que rápidamente vuelve a ceñirse a los cánones del sonido de la banda, es decir, lirismo mezclado con potencia. Aunque casi toda la canción está cantada por Janika, la voz de Frank introduce un contraste muy claro, sobre todo en la parte en la que alternan las dos voces como si mantuvieran una conversación, y en otra en la que cantan a la vez, y que resultan ser dos de los mejores momentos del álbum.

Con contundencia empieza “Tanz des Feuers”, una canción de mucha fuerza que también está cantada a dos voces. En ella la voz operística de Janika contrasta con una música de mucha potencia metalera. Sin embargo, la voz más grave de Frank contrasta menos con esa música, aunque su técnica sigue siendo la propia de un cantante de ópera.

Aunque sus primeros segundos pueden llevarnos a pensar que “Erinnerungen” es una canción suave, nada más lejos de la realidad, porque mientras los instrumentos clásicos acarician nuestros oídos, la guitarra y la batería nos demuestran que, pese a que predominan los sonidos propios de la ópera, estamos escuchando un disco de Metal. Es un tema en el que se alternan partes potentes con partes más suaves, siempre manteniendo la complementariedad de los distintos sonidos, de forma que los cambios de ritmo y sobre todo la originalidad a la hora de combinarlos hacen que sea una de las mejores canciones de “Schuld”.

Schatten” es una canción que arranca con sonidos muy propios de la música clásica, dejando que nos introduzcamos poco a poco en el tema, sin prisa, disfrutando de la música suave y de la voz de Janika. Durante algo más de minuto y medio se mantiene esa suavidad, pero entonces la canción se acelera y se transforma en un tema con unas melodías muy conseguidas, sobre todo en el piano. La voz de Frank encaja a la perfección con esas partes más rápidas, sonando casi como un instrumento más de esta “sinfonía” y complementándose de forma espléndida con la voz de ella. Al final, el ritmo se vuelve más tranquilo.

Termina el disco con “Kartenhaus”, un tema de principio denso, y en el que se combinan los ritmos potentes con las melodías más preciosistas del violín y el piano. En algunas partes, Janika introduce cierta oscuridad al cantar, lo que contrasta claramente con los sonidos más brillantes del resto del disco. Cuando esta canción llega a su fin y mientras intentamos asimilar toda la magia que acabamos de escuchar, no podemos evitar volver a pinchar el disco para intentar captar todos sus matices.

Schuld” es, como vemos, una obra muy compleja, un disco muy distinto a lo que estamos acostumbrados a escuchar. Aunque podríamos estar tentados de definirlo “solo” como una ópera en la que se han incluido el bajo, la guitarra y la batería, es mucho más que todo eso. Es ópera y es Heavy a la vez, sí, hay partes rabiosas y otras más densas, y unos cambios de ritmo que son constantes y que hacen que nunca sepamos qué es lo siguiente que vamos a encontrar. Y todo ello se combina gracias al talento de seis músicos excepcionales que saben trascender los estilos para crear una música propia, original y muy coherente.

Es, en definitiva, un álbum que demuestra con claridad que ópera y Metal no son estilos contradictorios, sino que pueden combinarse en propuestas de gran originalidad que no dejarán a nadie indiferente, sobre todo cuando se reúnen para llevarlas a cabo músicos de tanto nivel como los que componen MOLLLUST.

Estoy seguro de que Mozart estaría entusiasmado con este grupo.

MOLLLUST son:

Janika Groß: Voz y piano.

Frank Schumacher: Guitarra y voz.

Sandrine B.: Violín.

Lisa H.: Violonchelo.

Johannes Hank: Bajo.

Tommaso Soru: Batería.

Track list:

1- Ouvertüre.

2- Sternennacht.

3- Alptraum.

4- Aufwind.

5- Sppiegelsee.

6- Lied zur Nacht.

7- Puppentanz.

8- Tanz des Feuers.

9- Erinnerungen.

10- Schatten.

11- Kartenhaus.

Discográfica: Metalmessage.

Puntuación: 9/10

Autor: Pablo Folgueira.


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