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Publicado el 10/04/2017 por metalcry en Albums, Discos

LA REGADERA - TROVADORES

¡AIRE!… para el alma, ¡ALEGRÍA!… para el cuerpo y ¡ALIMENTO!… para la mente. Tenemos motivos para sentir rabia (nunca para odiar) y hacer y escuchar música combativa; pero estamos vivos y no todo es porquería.  Y eso es lo que hoy celebramos trayendo la reseña del segundo disco de LA REGADERA: “Trovadores“. Antes de nada, buscad fotos de este septeto: veréis luz en sus miradas porque, como decimos, ir a la contra no tiene que ser sinónimo de estar amargados. Que no os engañen los pies negros. Aun así, demuestran, especialmente en sus letras, que el júbilo tampoco equivale a candidez.

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Son las ganas de tener buena esperanza, el alumbrar de tus sentidos cuando estás perdido“. La letra del tema que abre y da nombre al disco es un canto a la resistencia del ánimo vestido, como el resto del plástico, de música mestiza permeable a un gran número de influencias: desde el reggae al ska, sin olvidarnos del rock o de sonidos más ‘de por aquí’. Destila este comienzo un aire circense que despierta al niño que descansa en nuestro interior y le recuerda que “hemos nacido para cantar“.

Mi inmadurez” lleva un tiempo sonando en (algunas) radios y no es de extrañar, porque es un bombazo con un potencial comercial evidente. Musicalmente enlaza con la vertiente más luminosa del ska de Banda Bassotti. Me gustaría destacar en este punto la voz de Gonzalo Madrid. Cuando le puse el disco a una amiga, hace unos días, pensaba que estaba escuchando algo de Amparanoia. Creo que andaba algo despistada, pero es comprensible. A mí el tono aniñado de este chico me recuerda mucho, a pesar de la distancia estilística, al de Juan Pedro Martí, de Vetusta Morla. Y eso es mucho insinuar. Y todo bueno.

Llegan, en “Soles”, ritmos jamaicanos de cadencia más hipnótica, pasados por el tamiz de la accesibilidad de, por ejemplo, un Macaco o un Morodo. Se nota, como en el resto del plástico, la mano en la producción del ya veterano Fernando Montesinos a la hora de hacer discos radiables, sin importar el género. Positivismo y optimismo a raudales en una de las mejores canciones de la obra.

Juro que es casualidad que en la letra de la siguiente canción los de Miranda de Ebro aseguren que “‘Bailaremos’ cada vez más fuerte, hasta que logremos despertar al niño que nunca duerme, que siempre quiere y pide mucho más”. Prometo que también lo es que se trate de un tema que podría haber sido incluido en cualquiera de los discos de Amparo Sánchez, final en todo lo alto incluido. Echadle un vistazo al videoclip que han lanzado, que demuestra que, con pocos medios, también se puede hacer algo divertido que no cause vergüenza ajena y que vaya algo más allá de las tan manidas imágenes de los componentes haciendo playback.

Crece todavía más el ritmo, apoyado en el buen hacer de Arturo Quintana al bajo, Gorka Artigue a la batería, y Diego Hernández con la percusión, hasta acercarse y recordar a Ska-P, en “Fiesta en mi casa”. Tampoco decae el alborozo, en una composición que haría las delicias de Pocholo Martínez Bordiu (perdón por mencionarlo) si no fuera un hippijo disfrazado de bohemio.

Los ritmos latinos se hacen un huequito en “Anímate”. Ganan protagonismo los coros, ejecutados por casi todo el grupo, y la sección de vientos: Crisitan Seco con su trompeta e Ibai López con su trombón. Se trata de un recordatorio, a ritmo de son, de lo apuntado al principio de esta reseña: que de la rabia al odio hay un paso y que, en una sociedad que nos pone a prueba a diario, vale la pena respirar hondo antes de permitir que comportamientos ajenos hagan que “se nos hinche la vena”.

Si ‘en el país de los ciegos el tuerto es el rey‘, en la sociedad del juicio apurado y las opiniones pre construidas, “La ley del bizco” aporta cordura: “el arte de empatizar, opinar y no juzgar; que nadie se crea más que nadie“.

Y ya que andamos refraneros, vamos con “Canto a mi dolor”, en la que los de LA REGADERA, además de utilizar algunas frases de la sabiduría popular para construir una letra íntima y sensata, se adentran en el terreno de la tristeza, no explorado hasta este punto del disco. También musicalmente conecta la canción con la carrera en solitario del Señor Culoinquieto, alias Manu Chao, con quien los castellanoleoneses han compartido escenario en alguna ocasión.

Hasta ahora hemos cantado y hemos bailado… ¿Alguien tiene ganas de saltar? Personalmente, ya estoy haciendo gestiones para intentar ver a estos chicos en directo lo antes posible y poder disfrutar en vivo de temas como “No te hará llorar” que, en sus poco más de 3 minutos, condensa todas las virtudes del combo, empezando suave y reposada para convertirse, subidón mediante, en todo un himno con el que reivindicar nuestro derecho a ser felices.

Y si después de la sudada os apetece tirar de cosecha seca (que lo capte quien deba), “Acuarela” es vuestro tema. Vuelven los aires jamaicanos (que los respire quien quiera): reggae y ska. Evocación y movimiento. Viaje y skanking. Perfecto final.

No quisiera terminar sin mencionar a Toño López, cuyos teclados contribuyen, a lo largo de todas las canciones diseccionadas, a construir un muro de sonido muy especial y sugerente que hace de este proyecto algo muy especial. Como tantos otros, ponen, conocedores de los nuevos tiempos, su música a disposición de todos los interesados sin cobrar ni un triste megusta en Facebook. Así que a mover el culo y a acercarse a verlos cuando se arrimen a vuestras respectivas tierras, que se lo han ganado.

TRACKLIST:

1- TROVADORES
2- MI INMADUREZ
3- SOLES
4- BAILAREMOS
5- FIESTA EN MI CASA
6- ANIMATE
7- LA LEY DEL BIZCO
8- CANTO A MI DOLOR
9- NO TE HARÁ LLORAR
10- ACUARELA

LA REGADERA son:

Gonzalo (Voz y guitarra)
Diego (Voz y percusión)
Gorka (Batería)
Arturo (Bajo y coros)
Toño (Teclado y coros)
Cristian (Trompeta y coros)
Ibai (Trombón)

Puntuación: 7/10

Discográfica: Independiente

Autor: Quim Heras


Enlace Relacionado: Página Oficial de La Regadera