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Publicado el 28/06/2013 por Pablo Folgueira en Discos, Underground

DEATHWALKING – INFECTADOS

DEATHWALKING es un grupo de Doom/Death Metal que llegan desde Santiago de Compostela. Los orígenes de la banda habría que buscarlos en el año 2007, momento en el que varios amigos deciden unirse y formar DWT. Después de un tiempo de inactividad, dos de sus miembros decidieron volver a retomar el proyecto, con muchas ganas y con un nuevo nombre, metiéndose de lleno en la aventura de grabar su primer disco, este “Infectados” que vamos a comentar.

Cuando escuchamos este disco, lo primero que nos llama la atención es el sonido, crudo, denso, grave y cargado de atmósferas pesadas, con el que el grupo demuestra su voluntad de reclamar un puesto dentro de la escena extrema estatal. Pero lo que más puede sorprender a más de uno es el hecho de que las canciones, en las que predominan las voces guturales frente a las limpias, están cantadas en gallego, idioma con el que el grupo se siente más cómodo, lo que da como resultado unas canciones muy personales y particulares, cargadas de sentimiento y de fuerza. Son nueve cortes en los que el grupo desarrolla su gusto por los sonidos muy trabajados y las letras terroríficas con los zombies como protagonistas.

El disco empieza con la densidad con la que arranca “Cae”, una canción oscura, de tempo pausado aunque de mucha contundencia, a lo largo de la cual nos vamos introduciendo en el sonido del grupo y dándonos cuenta de que la suya es una propuesta poco habitual, debido sobre todo a la originalidad que aporta la letra en gallego, que hace que rápidamente nos llame la atención el tema. La contundencia, la crudeza de las guitarras y un cambio de ritmo que acelera un tanto el tema hacen de esta una canción que se quedará en la cabeza desde el primer momento.

Seguimos con “Skully”, una canción extensa (de más de siete minutos), que también empieza con oscuridad y lentitud, y que después se desarrolla con contundencia, aunque manteniendo la densidad a la que este grupo nos va a acostumbrar a lo largo del disco. La voz gutural de Ederon nos narra la transformación en zombie de la “Skully” a la que el tema debe su título, mientras los instrumentos nos dejan clara la calidad de estos músicos, que, al ser un tema tan largo, tienen la oportunidad de desarrollar diferentes atmósferas, que hacen de este un tema muy variado y complejo.

También empieza con densidad “Atrapareite”, una canción que sin embargo pronto pasa a desarrollarse con un ritmo más movido que las anteriores, lo que hace que sea una canción que llama la atención desde el primer momento. Precisamente por eso, puede gustar incluso a quienes no estén demasiado metidos en la escucha del Doom y el Death, resultando un tema relativamente fácil de escuchar, sobre todo por la superposición de voces guturales y limpias, que resulta muy interesante. Es una canción que, aparte de ser corta, se nos hace demasiado corta.

Con fuerza y con un riff fácilmente reconocible empieza “Esquecer”, una canción densa en la que la voz es la verdadera protagonista, aunque la contundencia de la base rítmica y, sobre todo, las melodías de la guitarra hacen que a veces tengamos que elegir. Es un tema muy contundente, con partes instrumentales muy logradas, aunque, como decimos, lo que más llama la atención es la agresiva voz gutural de Ederon, que “llena” el tema por sí sola. Al final, una voz limpia nos habla desarrollando brevemente el tema de la canción, justo antes de que esta termine de manera abrupta.

Mucha suavidad e incluso elegancia es lo que escuchamos en el inicio de “Regresión”, un tema que se desarrolla casi como si fuera un medio tiempo, hasta que pasado el minuto y medio, la guitarra nos da la bienvenida a una parte más agresiva y potente, en la que la voz apenas tiene protagonismo (de hecho, Ederon apenas canta unos pocos versos), siendo las guitarras las que exigen toda nuestra atención.

Con más potencia y velocidad que las canciones anteriores empieza “No bosque”, una canción de ritmo rápido durante las estrofas, aunque en el estribillo el ritmo se ralentiza para dar más dramatismo al desarrollo del tema. Es una canción variada, cargada de matices, en la que el grupo demuestra que pueden sacar mucho partido de un tema que es, sin embargo, el más corto del disco.

Con mucha suavidad empieza “Facendo o autómata”, un instrumental de cuatro minutos pero con dos partes muy diferenciadas. Durante aproximadamente dos minutos, se desarrolla una melodía tranquila, elegante y de mucha suavidad. Sin embargo, después escuchamos unos sonidos que crean una atmósfera densa, oscura y opresiva, que enlaza con el tema siguiente, el extenso (más de ocho minutos) “Sen retorno”, del que es casi su intro. Así, “Sen retorno” se inicia con densidad y oscuridad, para después desarrollarse con contundencia y agresividad, aunque manteniendo la oscuridad y la densidad. Es una canción muy compleja, llena de matices y de cambios de ritmo, en la que DEATHWALKING realizan un trabajo espectacular en todos los aspectos.

Esta canción se enlaza con “Fragua”, el último tema del disco, un instrumental que empieza con unos sonidos que crean una atmósfera opresiva y desasosegante, en la que destaca el sonido de una sirena antiaérea. Más de un minuto y medio después de su inicio, ya empezamos a escuchar una música más reconocible, de piano, que contrasta con el sonido de los temas anteriores, y que sirve para demostrar la enorme calidad instrumental de DEATHWALKING. El sonido del piano va fundiéndose poco a poco, hasta desaparecer cuando falta casi un minuto y medio para que el disco deje de girar. Entonces, después de unos segundos de silencio, volvemos a escuchar música, desarrollando una partitura diferente a la del resto del tema, y creando una sensación de sorpresa acorde con la sorpresa que supone el descubrimiento de este grupo, que, sin duda, está llamado a ocupar un lugar de privilegio dentro de la escena extrema de nuestro país.

Infectados” es, como vemos, un disco en el que DEATHWALKING desarrollan sus historias de zombies con una contundencia y una densidad enormes, pero sobre todo con mucha calidad, lo que permite que podamos darnos cuenta de la gran cantidad de matices que se introducen en unas canciones mucho más complejas de lo que puede parecer la primera vez que lo escuchamos.

Las nueve canciones que forman este disco son muy diferentes entre sí, resultando una escucha sorprendente, ya que nunca sabemos qué es lo siguiente que vamos a oír. No obstante, aunque puede parecer lo contrario, se trata de canciones que encajan muy bien entre sí y que, todas juntas, forman una carta de presentación perfecta para este grupo.

Aunque “Infectados” es un disco que hay que escuchar varias veces para poder saborearlo como se merece, yo os aseguro que vale la pena.

DEATHWALKING son:

Durante la grabación del disco:

Ederon Korst: Voz y guitarra.
Michel: Guitarra solista.

En la actualidad:

Ederon Korst: Voz y guitarra.

Michel: Guitarra solista.

Diego: Bajo y Coros. Samples.

Santi Pir: Batería.

Track list:

1- Cae.
2- Skully.
3- Atrapareite.
4- Esquecer.
5- Regresión.
6- No bosque.
7- Facendo o autómata.
8- Sen retorno.
9- Fragua.

Discográfica: Autoproducido.

Puntuación: 8/10.

Autor: Pablo Folgueira.


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