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Publicado el 05/12/2017 por Emilio Pastor en Albums, Destacados, Discos

ALMANAC - KINGSLAYER

Segundo lanzamiento que trata de reforzar este proyecto power metal sinfónico creado por el virtuoso guitarrista de Bielorrusia Viktor Smolski que sigue la senda trazada en Lingua Mortis Orchestra tras romper los grilletes de Rage hace ya un par de años y que nos sorprendió (bueno, no tanto) con su disco debut Tsar de marzo del año pasado, al cual, a mi entender, no supera musicalmente hablando, esta segunda entrega.

Dada la dilatada andadura de este monstruo de las seis cuerdas y, teniendo en cuenta que es hijo del laureado y, recientemente fallecido profesor Dmitry Smolski, no es de extrañar que las principales influencias musicales de Almanac sean la música clásica así como las diversas vertientes del heavy metal, speed, thrash, progresivo, etc; a las cuales Mr. Smolski quiere hermanar y fusionar en sus nuevas creaciones.

“Kingslayer” no se trata de una obra conceptual como su primer álbum, que estaba dedicado a Iván IV “El Terrible”, sino que, tratando de llevar la serie Juego de Tronos al terreno musical, hace referencia a relatos sobre varios reyes y gobernantes a lo largo de toda la historia.

El LP fue puesto a la venta en el mercado el pasado 3 de Noviembre vía Nuclear Blast en formatos digital, vinilo y CD, constando de 50 minutos de música divididos en un total de 9 canciones extensas (mayormente de entre 5 o 6 minutos) más un cortito interludio instrumental que da nombre al trabajo. 
ALMANACLa lata se abre con una de las pistas más largas, “Regicide”, con un ambiente etéreo sintetizado y la voz amenazante de Andy B. Frank (Brainstorm), a la que se suma Jeanette Marchewka (LMO) dando paso a un riff de entrada machacón y reptiliano a medio tiempo que se me hace oscuro y dramático y no consigue que el tema despegue hasta que llega el puente con David Readman (Pink Cream 69) y el estribillo donde si destacan y brillan los tres vocalistas de Almanac en un corte que narra el asesinato de Enrique VIII a manos de un monje, lo cual me saca mi vena más punk:. Muerte al Rey!!

La segunda pista, “Children Of The Sacred Path”, por contra, sube las revoluciones sobremanera, con una introducción sinfónica vertiginosa de Viktor que deriva a un ritmo frenético y marchoso que me recuerda los buenos tiempos del Unity o Soundchaser o a Self-Blind Eyes del propio Tsar, aunque con menos ornamentación que ésta última. El puente y coro son muy melódicos y pegadizos y el break está lleno de detalles y arreglos enrevesados. Buenos secciones intermedias y los solos (buah!), en contraste al corte previo, esta vez si son rápidos y portentosos, propios de su autor. Track “mu jevi” e idóneo para tocar en vivo.

Bajamos el pistón con un inicio pegadizo de Enric García al teclado en un prelude más contemporáneo (tipo Avantasia) con “Guilty as Charge” que va conformando la melodía al son que se suman el resto de instrumentos y que para mí será, a la postre, lo mejor del tema. La base rítmica es abrumante, la orquestación puntual y correcta; y David Readman entona con mucha energía pero la rola se me hace monótona y no me termina de enganchar en sus arrancadas thrash. El solo, al igual que en Regicide, es minúsculo y poco o nada aporta.
A continuación saludamos al rey con cantos gregorianos que dan paso a un riff que me recuerda un montón al Sacred Heart de Dio, donde Andy B. Franck (voz de Brainstorm), canta igual que el legendario Graham Bonnet en aquel irrepetible Assault Attack de Michael Schenker Group. A mitad del corte vuelve el coro sinfónico al que siguen unos ritmos que Viktor ya ha utilizado en multitud de ocasiones y que dan cabida a un solo enrevesado, distorsionado pero cortito que nos devuelve al puente y coro para finiquitar este primer single “Hail to the King”.

Vuelve el reptil a la guitarra y su gran variedad de efectos, que se ven acompañados por otras armonías de teclado mucho más digeribles en el segundo single de adelanto “Losing my Mind”, donde la estrofa es recitada con agresividad por la voz rasgada de David Readman en una tono hard-rockero con atisbos morunos, el puente tiene coros pseudo-guturales plausibles y el estribillo me parece muy super-popero como para hacer honor a su título. Menos mal que emerge un solo soberbio y variado en técnicas y efectos con el que nos deleita el hacha bielorruso del mástil.

Rebasado ya el ecuador del CD llega el corto title-track, con una narración en ambiente orquestado del que van subiendo con intensidad los punteos progresivos y agudos de los dedos calientes de Smolski para que… con pompa y tambores imperiales, nos lleve hasta el reino de los ciegos, corte que empieza titubeante al traqueteo de las cuatro cuerdas pero, que tiene una sucesión de ritmos in crescendo más que notable, que convierten a este “Kingdom of the Blind” en un temazo de epic-power-metal en toda regla. No se queda a la zaga el punteo de guitarra, menos técnico pero más artístico esta vez. A destacar también el brutal apaleamiento que propina Athanasios “Zacky” Tsoukas a las cajas mientras Viktor vuelve a arrasar con otro riff que desemboca en un himno orquestal propio de una coronación monárquica. Para mí, de las mejores canciones del trabajo.

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El protagonismo de Tim Rashid al bajo da pistoletazo de salida a “Headstrong”, con un lick barroco que, al principio, nos engaña para mutar a armonías más melódicas y ritmos sinfónicos. En las estrofas se alternan “los tres tenores” y entonan al unísono el puente y el potente y enérgico estribillo, secundado por un interludio precioso, seguido de un arreglo de guitarra fantástico del líder del grupo y otro coro a tres para acabar, prácticamente, con la misma pomposidad que la canción anterior. Trallazo power digno, por ejemplo, de Avantasia!!

Con la tranquilidad etérea y la quietud que nos da la flauta, el sonido limpio de guitarra y, prácticamente, el único acompañamiento de los timbales, se inicia la primera balada de los Almanac, “The last Farewell”, cuyo tono melancólico y nostálgico, sumado a la preciosa y densa atmósfera sintetizada, permiten a Andy y Jeanette marcarse un fantástico e intenso dueto con mucho feeling en el que los tambores nos dan el último adiós, no sin antes…

… y para rematar la obra, por todo lo alto “Red Flag”, otro cañonazo rápido y duro que suena muy Alcatrazz y operístico al tiempo y en donde el dúo de la canción anterior la vuelven a armar, para sumarse Mr Readman a los coros y al hipnótico y adherente estribillo. A destacar la fusión de arreglos NWOBHM coreados aderezados con otros sinfónicos que desembocan en un solo pues, que decir, y como cabría esperar: extraordinario, maravilloso, pleno de técnica e intensidad.

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En definitiva, nuevamente un placer hacer la crítica a un prestigioso y refutado músico: Viktor Smolski, artista contrastado, de gran talento, que toca magistralmente la guitarra y es un compositor del copón pero, flores aparte, el disco va de menos a más y tiene temas que si bien, son interesantes, no superan el nivel de una bestia que debe seguir creciendo y mejorando más en ingenio que en ejecución, de lo que va sobrado. Pese a ello y si eres fan de los Rage del nuevo milenio, LMO y el power sinfónico en general, no pierdas el tiempo y pídele este nuevo de “Armanaque” o “Candelario” a Papá Noel o a los Reyes Magos que se acerca el momento.

A ver si hay suerte y, en contraposición a la anterior gira, pisaran tierras ibéricas en esta ocasión pues, merecería bastante la pena ver el despliegue en vivo de este material que, junto con el de Tsar y algo de su época en Rage, conformarían un repertorio memorable.

Además cuenta con una mezcla y producción de calidad excelente, como no podía ser menos, dado el poderío de la Nuclear Blast; la cual fué realizada por el jefe de la banda y Andreas Herr en los estudios HeyDay de Wuppertal (Alemania).

También es de destacar el diseño gráfico del art-work, muy expresivo y lleno de detalles, donde la reina (cuchillo en mano) está preparada para asestar una puñalada y decapitar al rey, el cual se encuentra en el trono leyendo un libro mientras el bufón yace muerto a sus pies y fuera, la ciudad arde en llamas y destrucción en una fría noche de luna llena. Su autor es, nuevamente, el gran artista húngaro Gyula Havancsák (Accept, Destruction).

ALMANAC son: almanac kingslayer 2017

Viktor Smolski: guitarras, teclados
Andy B. Franck: voz
David Readman: voz
Jeanette Marchewka: voz
Enric García: piano, teclados
Athanasios “Zacky” Tsoukas: batería
Tim Rashid: bajo

Listado de Canciones:

1. Regicide
2. Children Of The Sacred Path
3. Guilty As Charged
4. Hail To The King
5. Losing My Mind
6. Kingslayer
7. Kingdom Of The Blind
8. Headstrong
9. Last Farewell
10. Red Flag

Nota: 7 /10

Discográfica: Nuclear Blast Records

Autor: Francisco Rodríguez Belmonte


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