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Publicado el 20/04/2012 por Dany Velasco

KORPIKLAANI + TROLLFEST + PIMEÄ METSÄ - SALA CARACOL, MADRID - 14/04/2012

¡Vodka!, ¡Cerveza!… ¡Folk Metal!

Noche de folk metal nórdico la que se celebraba el pasado 14 de abril en la Sala Caracol. Traídos de la mano de Madness Live Productions tuvimos la oportunidad de asisitir a la fiesta que tenían preparada para nosotros los noruegos TROLLFEST y, sobre todo, los fineses KORPIKLAANI, ambos aterrizando en nuestro país para presentar su últimos trabajos, “En kvest for den hellige gral” los primeros y “Ukon Wacka” los segundos. Pero antes tendríamos la oportuidad de comprobar las buenas maneras de los locales PIMEÄ METSÄ, quienes serían los encargados de calentar el ambiente con su metal vikingo “made in Madrid”.

Tras conseguir aparcar por la zona logré entrar cuando la actuación de los madrileños ya se encontraba en su tercio final, por lo que no puedo hacer una valoración global y completa de su show, pero si que pude comprobar el auténtico ambiente de fiesta que existía cuando un servidor entró en la sala, con más de media entrada saltando al ritmo de los temas del sexteto y con un Ángel a la voz que se encontraba realmente a gusto como maestro de ceremonias de la actuación.

Por lo demás perfecta puesta en escena, con toda la banda vestida de forma homogénea y quizás algo tensa por la situación de abrir para un concierto ante semejante audiencia, algo que se dejó notar en alguno de los momentos más rápidos y festivos de los últimos temas en los que la banda tuvo que alternar los saltos festivos con continuar la interpretación de los mismos. La reacción general de la audiencia fue tremendamente positiva, y el feedback que se generó con los madrileños al final de la noche entre músicos y público así lo demuestra.

Con no excesivo tiempo de espera salieron a escena los noruegos TROLLFEST absolutamente dispuestos a liarla parda en la Sala Caracol y lo hicieron con todo el grupo pintado de forma anárquica desde cara hasta brazos y piernas y saliendo en tromba con “Trollkamp” para que posteriormente su vocalista Trollmannen se llevara de calle a los asistentes apareciendo con su disfraz de botellín que luciría durante todo el primer tema.

El cachondeo generalizado con esta aparición se fue fundiendo con una auténtica devoción por gran parte del público y con una actuación memorable de los noruegos. Sonaron compactos, ofrecieron un espectáculo brutal en todas las lineas de su formación, desde las guitarras hasta la sección de acordeón y saxofón que ofrece ese curioso contrapunto a la ácida interpretación que brinda Trollmannen continuamente con su gutural agresivo, ácido y áspero.

Para muchos incluso superaron a KORPIKLAANI en espectáculo, y aunque pudiera ser mucho decir lo cierto es que temas como “Der Jegermeister” o “Essenfest” conquistaron a un público que para el final con “Helvetes Hunden Garm” y su divertido estribillo (“Voff, voff, voff”) ya se encontraba totalmente entregado con disfrutar y hacerselo pasar bien a la banda sobre el escenario.

Tras la genial actuación de los noruegos llegaría el momento esperado de la noche, la aparición de KORPIKLAANI en el escenario de la Sala Caracol quienes, quizás conscientes del buen trabajo que habían hecho sus compañeros de gira, alargaron su aparición algo más de la cuenta, enfriando el ambiente hasta que el respetable ya solo pensaba en las ganas que tenía de volver a verles en Madrid.

Y lo cierto es que lo consiguieron. Para cuando KORPIKLAANI sailó a escena todo el mundo estaba impaciente y recibió con auténtica locura un comienzo de concierto que de pronto nos llevó de golpe hasta 2005, fecha en la que los fineses editaran aquel “Voice of Wilderness del que ahora escucharíamos de forma seguida “Hunting song”, “Journey Man” y “Cottages and Saunas”.

A partir de aquí la banda iría alternando de forma grácil e inteligente temas más festivos con otros más agresivos o trascendentales como el primero que tocarían de su último trabajo, “Lonkkaluut”, que vendría seguido de otros temas más antiguos como “Kipumylly” y “Metsalle”, antesala de un estupendo solo de violín que nos ofrecería un inspiradísimo Rounakari de un tema de su último disco en solitario.

Tras el sólo de violín, que todo el mundo disfrutó, hubo un pequeño relajamiento tanto en la banda como en el público que se vería cortado de raiz a la llegada del popular “Vodka”, corte que contra todo pronóstico la banda desgranó de forma rápida y sin excesivo entusiasmo, como dispuesta a dejarse llevar por las ganas del público de cantarla y bailarla como el tema festivo que es.

A partir de aquí el show subió de intensidad con “Wooden Pints”, una genial versión del “Iron Fist” de MÖTORHEAD y la ración de bailes y pogos inevitables que traerían consigo “Tequila”, “Happy Little Boozer” y “Beer Beer”, algo que ya no conseguirían repuntar con los bises, a pesar de la comunión que se vivió con “Korpiklaani” y “Pellonpekko”.

Sin duda una estructura de set list algo extraña la que planteo KORPIKLAANI, algo que hizo que nos fueramos con la sensación de haber presenciado un gran concierto de la banda pero del que podríamos haber esperado más. A pesar de ello resultó una más que estupenda noche de sábado donde dudo que alguien lo pasara mal o no se viera incitado a bailar y sonreir. Y al final, en eso consiste todo esto…

Autor: Dany Velasco