HELLFEST – CLISSON, FRANCIA – 16/6/12
‘Segunda jornada; thrash metal para levantarnos con alegría’
El sábado por la mañana, salimos de la tienda con un clima sumamente agradable, dispuestos a darnos una agradable duchita antes de iniciar la jornada, en los puestos de agua que pone la organización a disposición de los asistentes (no incluidos en el precio de la entrada, por si alguien tiene alguna duda).
Una vez limpios y aseados, nos dirigimos a la zona de conciertos para disfrutar del primer espectáculo del día, que en esta ocasión estaba programado para las 10 y media de la mañana…Lo cual haciendo cálculos, nos procuraban 15 horas y media de heavy metal, hasta las dos de la mañana que acabaran los GUN’S.
La primera descarga del segundo día, correspondería a los thrashers griegos SUICIDAL ANGELS, en el segundo escenario principal. Un grupo con las ideas muy claras y una formación evidentemente dentro del thrash metal de corte más clásico, que sigue presentando su nuevo largo titulado “Bloodbath”, que viera la luz a principios de este año.
De esta forma los metaleros salieron a una escena que se le quedaba francamente grande, ya que aunque no cesaban de moverse, el hecho de que Nick cante tocando la guitarra le aísla bastante del resto del concierto, aunque tienen una gran actitud que saben transmitir a sus seguidores (casi todos thrashers, de pitillos y chalecos de parches como pudimos ver entre el público).

El concierto sonó como esperábamos y todos mantuvieron el listón en una posición muy adecuada, especialmente el batería que hizo un trabajo de chinos durante todo el concierto (no es precisamente manco el chaval). La actuación comenzó bajo la atenta mirada de la portada de su nuevo álbum en la retaguardia, con el título que le bautiza “Bloodbath”; una canción que encaja en cualquier parte de la trayectoria de los thashers y que usaron para generar los primeros mosh.
Pese a que los chavales tuvieron una más que escasa media hora de reloj, supieron marcar unos rápidos temas de calentamiento, con muy buen resultado que nos preparó para el resto del día como “Bleeding Holocaust” que aportó sus toques de velocidad, la larga “Morbid Intention To Kill”. Un disparatado “Moshing Crew” que todos cantamos con fiereza y el tema que cerró la actuación (el mejor para mi gusto); “Apokathilosis” que terminó por sembrar el caos.

La anécdota del concierto, lejos de lo musical fue cuando al terminar la actuación lanzaron como siempre púas y baquetas, e imaginad como había quedado el suelo entre el mosh y la lluvia que al agacharme a por uno de los plásticos al suelo y recibir un empujón de algún tonto del turno, la púa acabó medio metro detrás de mí.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Aunque según el horario, el siguiente concierto que nos tocaba ver era KOBRA AND THE LOTUS y GAMA BOMB, este cambió sin preaviso (o en caso de que lo avisaran yo no me empané, y el escenario uno se llenó de laca y pelos «cardaos»para recibir a los CRASHDIET.
Lo mejor de todo eran las pintas, sobre todo las de su vocalista Simon, luciendo una enorme cresta de un llamativo tono azul, que atraía las miradas de chicos y chicas hacia su persona por la extravagancia del color. Además su ropa a juego con la propuesta tanto escénica como musical, seguían de buena manera la dinámica del concierto.

Antes de comentaros en sí lo que fue el concierto, no quiero pasar por alto la divertida sesión de fotos que se hicieron en la zona VIP con el coche “roñoso”, que se apostaba delante del gran cartel de Hellfest, una sesión solamente superada por los STEEL PANTHER, que se autoproclamaron reinas del desbaratado vehículo (luego os lo cuento).
Su actuación dio enérgicamente el pistoletazo de salida con un “Native Nature” sin intro, de su “Generation Wild”, animando al personal aunque con muy mal sonido tanto de guitarras como en general, que se simulaba por su dinámica puesta escénica, llena de pensadísimos movimientos y muchas ganas.
“Down With The Dust” sería la próxima en sonar, con un gran seguimiento de un público que si estaba pasándoselo bien, observando el libre campar del vocalista por la escena, luego “So Alive” cambiaría un tanto la tónica de la actuación con buenos coros de todos los integrantes y un mix entre la melodiosa “Queen Obscene” y “69 Shots”, cerró la primera parte de su concierto.

Uno de los temas que más gustaron en el concierto, sería “Riot In Everyone” en la memoria del suicida Dave Leppard, que sonó con una motivación especial, respaldado por las primeras filas cantando a pleno pulmón y tras esto, nos presentaron una nueva composición de gran pegada a la batería y riffs muy machacantes, que si mal no apunté en la agenda se llamaba “Anarchy”.
Para concluir la actuación de estos pintorescos chicos, usaron un gran combo iniciado por la batería de “In The Raw”, que sería uno de los temas que mejor supieron resolver de su directo y que consiguió un mayor apoyo del respetable, sonando quizás algo más alto que los anteriores y ofreciendo ese desparpajo de estrellas del rock de la banda.
Después el teléfono de “Breakin The Chainz” comenzó a sonar iniciando la canción y tras esta, cerraron con un auténtico fin de fiesta a través de “Generation Wild”; sexy, irreverente y divertidísima a todos los efectos, con ese estribillo tan pegadizo que se hace complicado de no cantar.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
La lista continuaba incesante con la actuación de los thrashers irlandeses GAMA BOMB, unos grandes músicos sumamente técnicos y mejores personas que siempre ofrecen espectáculos mucho mejores de lo que se podría esperar de ellos, proponiendo una interacción con el público que no se suele ver en su género, gracias a la simpatía de su vocalista Philly Byrne (que es un elemento de cuidado en el mejor de los términos).
El quinteto salió a escena muy decidido, con un pequeño telón en tonos azules que me dejó algo descolocado por no saber ubicar en su discografía y su periplo, comenzó con un tema a muerte de su “Citizen Brain”; “Zombie Blood Nightmare” de rápidos riffs y mejor batería que desatarían la locura de los asistentes en un gran mosh en frente del segundo escenario.

Debido a que aún está por venir el primer tema de los irlandeses que supere los cuatro minutos de duración, pudieron explayarse en los cuarenta minutos que les dejaron, con un setlist que dejó lo mejor de sus tres largos, como la siguiente en caer; “Slam Anthem” de muy buenos coros que abre su último disco, o un “Three Witches” mucho más fuerte vocalmente hablando.
El vocalista nos pedía que le enseñáramos las manos, mientras comenzaban los primeros acordes de “Backwards Bible” en su presentación en sociedad, ya que era la primera vez que tocaban este corte (ya le podremos escuchar en su próximo disco) y sin ninguna piedad (ni un segundo nos dieron), enlazaron con “Hammer Slammer” , machacando cabezas desde el escenario, especialmente el bajo que sufrió de lo lindo en la interpretación de este frenético tema, en el que también vimos un intercambio momentáneo de instrumentos entre guitarra y bajo.

El cantante no dudó ni un momento para pedir la colaboración a la hora de cantar la frase “Dick Joe” de los breves 40 segundos que dura “O.C.P.” y dedicándonos el siguiente tema (sobre todo a todos los que estuvieron en el festival 3 años antes), comenzó a sonar “We Respect You” en la que intervinieron casi todos los miembros de la banda a la voz y a partir de este punto, ofrecieron la mejor cara de GAMA BOMB.
“Thrashaholic” continuó su violente descarga, volándonos la cabeza con esas infernales guitarras llenas de rabia y agilidad, y acto seguido la que es para mí toda una marca de identidad de los irlandeses; “Bullet Belt”, en mi opinión de los mejores temas de la banda, haciendo claramente referencia a las balas que adornan la cintura de los que nos mola este rollo.
Inevitablemente, tenía que llegar un gran “Wall Of Death” en el tema “Mussolini Mosh” pidiendo el vocalista que aguantáramos la línea, hasta que él diera la orden de salida, desbordando mucha energía y actitud con una sensación en el cuerpo de haberlo hecho francamente bien y rematando la jugada por si no hubiera sido suficiente, con “Zombie Brew” y todo esto en media horita de reloj.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile y José E.Egurrola
Los siguientes que pudimos ver fueron STEEL PANTHER, con quienes volvió la laca al escenario con ese glam-sleazy que practica la banda, y ese poco pudor que tienen a la hora de hablar de sus temas favoritos, son una verdadera pasada porque los tíos están 100% metidos en su papel de rock-star.
Y sino únicamente tenéis que ver la sesión de fotografías que hicieron en la zona VIP del festival, yo sinceramente no sabía dónde meterme al ver esa actitud que de lo macarra hortera, rozaba el tinte homosexual sin dudar un segundo de la virilidad de sus miembros, perfectamente rodeados de belleza en todo momento. Pero eso de ver a Lexxi (el bajista), pintarse los labios y mirarse al espejito cada tres minutos cronometrados, no tuvo precio.

En el escenario podíamos ver un gran telón amarillo con su última portada, mientras sonaban los primeros acordes de la intro “In The Future” con esa voz mecánica que provocó la salida inmediata de las guitarras que daban el pistoletazo de salida de “Supersonic Sex Machine”, muy mal de sonido mientras mandaban las primeras referencias a la mesa con esa actitud chulesca y los movimientos de melena del bajista que nos enamoró hasta el último tema.
Esperando breves segundos para dar comienzo a la fiesta de “Tomorrow Night”, siempre con el mal sonido que protagonizó la primera escena principal del festival galo. Tras esto que comento, llegaría el turno para los divertidos acordes de “Asian Hooker”, claramente inspirado en la tradición China y después el guitarra nos presentó “Just Like Tiger Woods”, un bonito medio tiempo que seguimos con entusiasmo mientras que la banda nos pedía que nos moviéramos a su ritmo y ejecutaban una bonita coreografía.

El estribillo de “Gold Diggin Whore” fue de lo más entretenido de la actuación, con esos movimientos obscenos del vocalista y el batería machacando la caja, jugando también con la canción mientras nos dejábamos las palmas en la parte final del corte.
El tema en el que mejor nos lo pasamos, fue en la baladita “Community Property” que gustó muchísimo, dedicado a todas las féminas y con un feeling especial picaresco, el estribillo supo poner los puntos sobre las íes en el concierto, puesto que al final lo de su corazón era lo menos importante a favor de “su miembro”.

Las chicas estaban totalmente desatadas, vimos una cantidad insospechada de pechos y no únicamente a través de las pantallas, sino de mis mismas vecinas que optaron por hacerme el concierto un poco más llevadero, es por esto que por si alguna no le hubiera quedado claro todavía en “17 Girls In A Row”, pidiera ver más pechos sin ningún tipo de pudor; vaya crack el palomo…
Por último, el cantante salió disparado hacia la parte principal de la escena para que comenzara “Death To All But Metal”, de genial guitarra que supo poner la puntilla necesaria para un espectáculo de lo mejor que veríamos ese día en el primer escenario.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
¿Qué me contaríais los thrashers que de vez en cuando echáis un ojo a la página, si os digo que lo de DEATH ANGEL fue cosa de otro planeta?. Aunque los hubiera visto la semana anterior en el Metalfest italiano, se me hacía imposible no volver a disfrutar de la descarga de los americanos debido a que como muchos sabréis han estado girando con la gira de su primer e impresionante disco; “The Ultra-Violence”.
De hecho el setlist se basó únicamente (les sobra todo sea dicho), en la interpretación uno por uno de su clásico del 87, haciendo un concierto a la altura de lo que ya os conté sobre el bolo de Milán.

Mark Osegueda y sus larguísimas rastas siguen siendo una verdadera máquina de matar y piedra angular de una formación co-comandada por el guitarra Rob Cabestany, sin que nadie deba perder de vista la simbiosis de este con su compañero Ted Aguilar (como miembros más antiguos de la banda, ya que bajo y batería llegarían hace escasos tres años para el tour del “Killing Seasons”).
Amparados únicamente con un pequeño telón con el logo de la banda, salieron a matar tras una breve intro con “Thrashers”, el cual aparte de ser una patada en la boca, fue la primera declaración de intenciones de los DEATH ANGEL, desatando la locura y el cabeceo general, haciendo que todo el mundo coreara el himno, a una velocidad atroz en la que fuimos perdiendo fuerza, y alguna cosa más…

Sonando poco menos que espectacular en el segundo escenario principal, tuvieron un par de problemas técnicos con las guitarras, pero el nivel de la actuación no se vino abajo en ningún momento, siguiendo metódicamente el concierto con “Evil Priest”, ya con un Mark sin chaleco que se subía al pedestal de la batería para saltar y seguía meneando sus rastas como un poseso. Sus ritmos consiguieron animar hasta a los más parados, con esos letales cambios de tempo que aseguran el mosh a todos los efectos.
Un doble bombo asesino, iniciaba la primera parte de “Voracious Souls” con todos los músicos moviéndose para arriba y para abajo, desatándose especialmente en los solos instrumentales, y avanzando la locura con toda la banda haciendo headbanging para presentar “Kill As One”, buscando una respuesta similar del respetable.
Uno de los temas más esperados del concierto, fue el que da nombre a la gira y ya de paso al trabajo que interpretan; “The Ultra-Violence” en el que pusieron toda la carne en el asador, ofreciendo mucha calidad musical y una rotura de cuello, que no se puede pagar con dinero por así decirlo.

La destrucción volvió con la intensidad de “Mistress Of Pain”; ese tema destroza cervicales en el que los instrumentos queman el escenario, restando importancia la labor del vocalista, quien resurge de sus cenizas a través de “Final Death”, en estos momentos demoledora y con una batería que ni siquiera yo que los había visto la semana anterior podía creer, simplemente una apisonadora sónica que a punto estuvo de dejarnos sin oídos.
Ya a modo de outro, apareció “I.P.F.S.” para despedir la actuación, un temita cortito que dejó un buen sabor de boca e hizo que por fin Damien se luciera especialmente con su instrumento, de igual manera que en temas anteriores, no pararon de cabecear ni un instante hasta que salieron de escena. Vaya bolazo.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
En la agenda del sábado, estaba bien remarcada la actuación de los veteranos thrashers americanos SACRED REICH, una banda por la que han pasado los años notablemente y que sin embargo aun siguen defendiendo su directo a capa y espada con un resultado bastante digno.
La banda siempre ofrece directos muy conocidos, por aquello de llevar sin sacar material desde que Matusalén era joven, lo cual hace que cualquier perla que decidan meter en su actuación, sea reconocida por su solera y todavía comandados por el orondo Phil Rind (con su bonito bajo negro-marrón y su simpatía), salen siempre dispuestos a dejar un buen poso.
Los muy simpáticos, iniciaron su actuación con la «Marcha Imperial» de Star Wars a modo de intro, fusilando la canción enseguida con “Independent”, auto coreando su estribillo y pudiendo ver una banda que aunque se lo estaba tomando muy en serio, había salido claramente a divertirse con nosotros.

Aunque la banda ya no es lo que fuera en los ochenta ni siquiera un ápice, los temas nos hicieron cabecear como locos y provocaron un “circle pit” constante hasta el último corte y un ir y venir de gente por encima de las primeras filas, que provocaban que cada minuto que pasaba salieran 20 o 30 asistentes del foso.
Su set continuó con “Love…Hate”, donde tristemente perdimos un buen rato de guitarra por un problema técnico que no supieron solventar a tiempo, que terminó con el vocalista bromeando mientras preparaban la guitarra y le ponían un setlist correcto al batería, mientras iniciaba “Ignorance”, de comienzo más tranquilo con mucho guitarreo que desemboca en la más absoluta destrucción con una lírica muy rápida.
Pregrabación introductoria para “One Nation” cantada con mucha rabia tras cuyo final, nos enseñó el método correcto para dar palmas y apoyarles en el desarrollo del siguiente corte, mostrándose claramente encantados de estar por allí pululando, y dejando “Crimes Against Society” con mucha presencia del bajo, no siendo en ningún caso de lo mejor que nos dejaron esa tarde.

“Who´s To Blame” en contraposición con la anterior si consiguió convencerme hasta con la parte inicial mucho más tranquila, dándose toda la caña del mundo y acelerando los tempos con mucha maña para de repente parar en los instantes justos y aportar el mayor de los feelings en los solos de guitarra.
Para ir cerrando la actuación, dejaron caer un larguísimo “War Pigs” de BLACK SABBATH, especialmente dedicado a Tony Iommi, muy bien a la voz y con unos riffs genialmente interpretados a la guitarra por el señor Arnett, en definitiva toda una sorpresa escucharla en directo.
Y la esperadísima “Surf Nicaragua”, fue la encargada de cerrar el periplo y abrir la definitiva caja de Pandora, madre de dios la que pudieron liar en breves minutos los americanos con esta canción, parecía que nos habían transportado a su EP homónimo del 88, provocando una sensación francamente sensacional entre el público. Es cierto si digo que no pude parar de mover las greñas ni un segundo del conocidísimo corte.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
La Wrzone se llenaba para ver a CANCER BATS, uno de esos grupos que tienen un directo espectacular y que lo dan todo, con un cantante Liam, que es pura energía y vigor. Los tatuados son un derroche de energía que la contagian desde la primera a la última canción. Esta oportunidad de verles fuera de una sala, en la carpa dedicada digamos al hardcore, había que aprovecharla.
Imagino que como yo, muchos pensaron lo mismo, ya que la nube de fotógrafos que estábamos esperando y en el foso para poder tomar una instantánea de ellos era muy numerosa.

Su concierto comenzó sin paliativos, a tope, de principio a fin derrochando esas ganas que le ponen siempre, y haciendo que el público que se agolpaba disfrutara de lo lindo, con un claro homenaje a Beastie Boys, de la mano de «Sabotage«.También sonaron temas como «Pray for Darkness» o «Bricks & Mortar», que además gozaron de buen sonido. Liam no paraba prácticamente nada, excepto entre canción y canción un momento para coger aire y decir algo a la concurrencia, que como decimos fue muy numerosa. Y eso pese a lo que había en otros escenarios, que hay que recordar que muchos se solapan.

Por mi parte lo malo fue tener que irme sin acabar su actuación a falta de tres temas, ya que como decimos, hay que cubrir muchos frentes y el tiempo es escaso si se quiere ver un poco de todo.
Autor: José E.Egurrola
Fotos:José E.Egurrola
Uno de los grupos con más clase que pisaron el festival francés en esta edición 2012, fueron los URIAH HEEP, que continúan levantando pasiones entre sus incondicionales fans unos 40 años después de que iniciaran su carrera. El año pasado ya pudimos ver a una banda muy compacta a su paso por España, que supo ganarse a un complicado público, encabezados por la mágica voz de Bernie Shaw, de tal forma que en esta ocasión teniéndolos bastante recientes esperaba una actuación similar de los británicos.
Y en efecto aquello fue majestuoso, remarcando especialmente la actuación del señor Phil Lanzon a los teclados. Como muchos sabréis, la banda sigue presentando su último largo “Into The Wild”, lo que no fue motivo para que inicialmente apareciera para romper el hielo el “Agains The Odds” de su plástico “Sea Of Light”, haciendo gala de una maestría sobre las tablas que únicamente pueden dar de sí sus más que largos años de carretera.

Los ingleses se mostraron muy contentos de poder participar en el festival y así nos lo hicieron constar rápidamente, llevándose una gran aceptación en la interpretación de “Overload”, muy seguida de “Traveller In Time”, que es a fin de cuentas una joya de la corona con esa suavidad a las guitarras y ese mimo con el que se narra la historia.
Entre aplausos comenzó la interpretación de “Sunrise”, tremendo de principio a fin a las voces y después ese “Stealin’” del ya lejano 1973, metía en materia a la banda con un tema de puro rock.
Lo cierto es que el setlist a parte de bueno, estaba siendo bien interpretado, hecho que se contrastó con la interpretación de “Into The Wild”, el cual aun sonando quizás más moderno podría haberse visto incluido en los álbumes más clásicos, con el protagonismo de su teclista y el beneplácito de esos complacientes juegos de guitarra.
Y una última parte del concierto en la que se sacaron varios ases de la manga como el “Gypsy”, cuyas guitarras no me terminaron de sonar como en su “Very Eavy…Very Umble”, adaptándose mucho mejor al patrón del tema que acababan de interpretar y luego la larguísima “July Morning”, puso una bonita nota de color para ir terminando su concierto.

No podía faltar para cerrar, uno de mis temas favoritos de los ingleses; “Easy Livin’” con ese incesante guitarreo que muestra tal cual en escena la verdadera esencia de los URIAH HEEP, vaya forma de contarnos el tema, que gancho, cuando feeling y qué maravilla a los instrumentos, lo volveré a tener en mi retina hasta la próxima vez que tenga la oportunidad de coincidir con ellos.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Pasamos a campos más duros, con una descarga de thrash metal al más puro estilo Bay Area que pegaba perfectamente para lo que ya habíamos disfrutado horas antes con los también americanos DEATH ANGEL. Lo cierto es que las tropas de Gary Holt se vieron huérfanas de este por estar echando un cable a los SLAYER, y supieron resolver sin complicaciones un show correcto, pero nada más que esto; rompe-cuellos como siempre, pero muy justito.

Ciertamente como viene siendo habitual en ellos, la brutalidad reinó en todo momento ya desde los comienzos de “The Last Act Of Defiance” de su “Fabolous Disaster”, que calentó al personal para que Rob nos dijera que si queríamos algo más cañero, en este caso el mítico “Piranha”, con sus locas guitarras y su potente batería capaz de dejar sordo a cualquiera.
Me tenéis que perdonar si no os cuento el concierto entero tal y como ocurrió, pero en esta ocasión dejé a un lado la libreta y me permití la licencia de divertirme a leches con los cientos que se agolpaban en las primeras filas entre golpes, viendo volar cachis de cerveza medio llenos (y sin el casi), por encima de nuestras cabezas y metaleando sin piedad con el thrash de los americanos.

Como siempre, no pudieron faltar los indispensables y mortales “A Lesson In Violence” y “Bonded By Blood”, pese a que el tema más sanguinario de todo el concierto fuera “Blacklist”, con una soberbia batería que no perdió ni media nota (o al menos eso creo recordar).
Además, otro punto remarcable en la actuación de estos “jóvenes”, fue el épico “Wall Of Death” en la cañera “Strike Of The Beast”, que fue para echarnos de comer a parte… He revisado el vídeo varias veces y aunque no consigo verme, se que el fragor de la batalla se justificó perfectamente con los salvajes riffs de esa canción.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
No sé qué narices pasaría a ciencia cierta, ya que el siguiente punto en el orden del día eran los blackers noruegos TAAKE, y creo que no me llegaron a contar el motivo por el que no pudieron participar en el festival y nos tuvimos que ir a ver al señor SEBASTIAN BACH, pese a que la semana siguiente teníamos otra cita con él en Milán para el Gods Of Metal.
Tal y como era de esperar, el atractivo cantante salió a escena para interpretarse casi todos los temas de SKID ROW, como su inicial “Slave To The Grind”, algo que no me terminó de gustar aunque todos sabemos que sería de los primeros en ir si se anunciara un concierto de los mencionados.
Antes de continuar narrando el concierto de los americanos, me gustaría hacerle un especial guiño a la figura de Nick Sterling que me sobrecogió con esa juventud y la capacidad de ejecutar unos solos espectaculares sin un ápice de nerviosismo, contrastando en todo momento con la veteranía del líder de la formación, quien no paro quieto ni un instante, de hecho su bromita de usar el micro a modo de lazo del oeste le pasaría una mala jugada durante su actuación en Gods Of Metal como ya os contaré

El primer tema de cosecha propia fue un “Kicking & Screaming” que deja ver una cara de la banda que no debería corresponderse con la realidad, con un Sebastian mucho más macarra en el mal sentido del término, dejándose la garganta con un tema que no pega ni con cola entre tanto clásico.
No perdió mucho tiempo para comenzar “Here I Am” desdibujado por su falta de fuelle en el escenario, ya que de físico el hombre anda muy bien pero de voz deja bastante que desear, siendo ayudado por su banda en numerosos puntos de casi todas las canciones; máxime en esta…
Siguieron “Big Guns” y una tremenda “Piece Of Mind”, en la que por primera vez pude reconocer la verdadera esencia de los SKID ROW; le costó un triunfo arrancar pero por fin le teníamos ahí con mucho mejor tino que en los anteriores, sin ser o parecerse ni mucho menos, ni siquiera a la sombra de lo que antaño fuera.
Bonita como pocas sonó una elegante “18 And Life”, sin el gancho que todos estábamos buscando en el corte aunque con cientos de fans cantando a pleno pulmón el tremendo y repetitivo estribillo, y después de esta “American Metalhead”, que les viene como anillo al dedo aunque como todos sabréis tampoco es de la banda, pese a que sirviera para seguir levantando la actuación.

Como viene siendo habitual, el tema más divertido del concierto fue el “Monkey Business” y su estribillo, en el que Sebastian nos dejaba cantar con todas las ganas del mundo, la delicada “I Remember You” fue una verdadera aberración de todo lo que significa ese bello tema, aunque se la dejamos pasar sin mayor problema.
Para dar con nuestros huesos en el final del concierto, usando la dicharachera “Youth Gone Wild”, en la que claramente nos faltaron miles de confetis porque eso es lo que realmente se espera de SKID ROW, no como se hizo en Hellfest pero fue un intento bastante digno, gracias a los miles de fans que se divirtieron con la canción. Larga vida a SKID ROW y punto pelota.
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Una banda a los que tengo un cariño especial desde hace mucho tiempo, son los germanos EDGUY, ese niño superdotado que aun a día de hoy sigue siendo Tobias Sammet, que con sus tiernos 20 consiguió labrar el inicio de una gran leyenda, contando para su proyecto personal con colaboraciones de la talla de Klaus Meine (SCORPIONS), aunque realmente lo que llega a matar a la banda sea la actitud de este portento vocal, que afortunadamente en Hellfest no lió ninguna como si hizo en Wacken un mes y pico después.
Personalmente me declaro ferviente enamorado de su etapa de principios de los dos miles, en los que sacaron sus fenomenales “Mandrake” y “Hells Fire”, aunque esta gloriosa etapa de la banda ya pasó, quedando resquicios de esos momentos en algunos puntos del concierto, como volvimos a disfrutar en Francia.
El setlist estuvo muy acorde con las circunstancias, haciendo disfrutar a todos los fans por igual y sirviéndose de su labia para meterse a la gente en el bolsillo con muchas coñas (no paraba el colega la verdad). Comenzando el espectáculo con una entretenida intro, que daba paso a “Nobody´s Hero” de su último trabajo, que nos dejaba las primeras gratas impresiones, con el pequeño cantante cantando sin dificultad con un resultado espectacular, vigilado muy de cerca por su mano derecha en la banda Dirk Sauer.
Unos juegos de rápido teclado, daban rienda suelta a las guitarras de “The Arcane Guild” continuando la tremenda interpretación de los alemanes, quienes se esforzaron por dejar una grata imagen de su último trabajo, antes de comenzar con partes más esperadas en su directo como un tremendo “Tears Of a Mandrake”, en el que todos los asistentes comenzamos a votar mientras que Sammet se quedaba un poco más fresco. Solamente os puedo contar que la intro ya me puso los pelos como escarpias, y del desarrollo mejor no doy detalles, pero si os diré que utilizó la amena canción para jugar con el público.
Volvimos a la nueva etapa con “Rock Of Cashel” que sonó en su justa medida, sin hacer ningún esfuerzo, simplemente dejando llevar un tema protagonizado por el bajo en gran medida, hasta que llegó “Lavatory Love Machine”, de un gusto más que exquisito con su contundente estribillo que nos hizo cantar a todos hasta la última letra.
La presentación del “Superheroes” con esa picaresca que le han dado las tablas a Tobi, mereció mucho más la pena que ese temazo con los coros de sus compañeros, mientras se movía de un lado del escenario a otro como loco pidiendo las palmas de todos los presentes. El mejor tema de la nueva etapa en sonar, sería el “Robin Hood” que inicia el trabajo, con una duración de más de ocho minutos que se nos pasó en un suspiro, mientras veíamos como el vocalista y sus huestes hacían de las suyas, levantando el entusiasmo de sus fans.
Dándonos las gracias por estar allí, comenzó a hablar sobre algunas bandas que tocaban también haciendo especial hincapié en los GUN’S, y diciendo que ellos también tenían algo de buen material para nosotros, tras lo que se debió chinar ya que con un “fuck you” presentó el “Ministry Of Saints” de sencillas baterías que nos preparó para el último perdigonazo de su show.
No sin prometer que volverían a Hellfest en un futuro y que nos lo pasáramos lo mejor posible, los teclados del “King Of Fools” me trasportaron muchos años atrás a mis tiernos dieciséis, para disfrutar de esa canción como mi antiguo yo hacía en su momento, destilando magia y estilazo por los cuatro costados y costándole cantar algunas partes por las risas, por un gran momento de complicidad con Dirk en el que escuchamos una gran risotada antes de dar por finalizada la canción. Un gran concierto de los germanos.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile
EL Mainstage 2 era para ellos en esta ocasión, curioso, por que después vendría una de las actuaciones fuertes de la noche. La arrolladora Sharon den Adel, que volvía tras su maternidad a los escenarios, presentaba un aspecto de gala, que hacía que las miradas fueran hacia ella, tanto por la elegancia con la que salió al escenario, como por ser la voz cantante.

Si bien nos presentaron algún tema nuevo, y pese a lo bien que sonaron y la puesta en escena y demás, hubo algún momento en el que flojearon y tendieron a aburrir al personal. Aún así sonaron ciertos temas como «Stay my ground» que consiguieron mover al público mucho, por que es el tema casi casi que más se conoce de ellos.
«Fire and Ice», «What Have You Done» y así hasta un total de 14 temas, con la sensación de que fue desigual y un tanto deslucido. Quizás si les hubieran puesto antes, la reacción hubiera sido mucho mejor, o quizás la elección del setlist no fue la adecuada. Si que se notaba en este caso un poco la frialdad del público, pese a que se les notaba que estaban dándolo todo por tratar de agradar a la concurrencia.

La próxima vez espero poderles ver en un concierto de ellos solos, y nada de festivales, donde a veces eres capaz de ver una actuación buenísima o bien otra que las condiciones o la predisposición de la banda o la limitación tan recia del tiempo que se dispone en el escenario, haga que ciertos grupos que se les va a ver con ilusión, como este era el caso, pues que llegues a salir un tanto dececpcionado. En cualquier caso me gustó el poder ver por fin a este combo que con su música de corte gótico, pero menos épico que otros del estilo en líneas generales, pues son capaces de congregar a numeroso público.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
Uno de los platos fuertes del día era sin duda MACHINE HEAD. Primero pudimos asistir a la rueda de prensa que dieron el guitarrista Phil Demmel y el bajista y fundador Adam Duce. Hablaron un poco de sus shows, el disco con el que están girando y otras muchas cosas que a veces no llegué a entender por que el sonido de la sala de prensa se solapaba, en función de quien estuviera tocando, y en este caso estaban en el escenario 1 a todo volumen.

Puesuna vez que cayó la noche era el turno para los de Robb Flynn. ya es la segunda vez que les veo en directo, y la segunda que lo hago en un festival. La hora era la idónea, y más cuando venían a presentar su último disco «Unto the Holocaust». Su metal es el presente y además es el futuro, y eso se notaba en la cantidad de gente que había en la zona del escenario principal, donde cuando salimos del foso de fotógrafos, apenas podías dar un paso.
Sencillamente brutales. Aparte de la entrega que ellos pudieran dar en el escenario, el comportamiento de la gente hacía que se notara que era uno de los grupos más esperados. Por algo eran cabezas de cartel ese día. Buen sonido en general, aunque algún problemilla si que hubo.
Lo malo de esta actuación fue que sólo tocaron diez temas. Y no lo entiendo, ya que la discografía que tienen es más que suficiente para haber estado hasta tres horas. Pero ya sabemos que los festivales son así, que los tiempos mandan y que a veces no es el mejor sitio para ver una banda de este calibre.

Me sorprendió bastante cuando tocaron la versión acústica de “Darkness Within”, la cual fue muy aplaudida y muy bien ejecutada, con la acústica por Flynn.
Por supuesto que hay que mencionar la cantidad de gente que volaba hacia el foso, subido encima de los demás, o los circle pit que se formaban. una auténtica locura de un grupo que con su potente sonido y atronador, se han ido ganando el respeto de público y crítica, por la consistencia del mismo y por conciertos brutales, entre ellos este. Sinceramente fue una gozada el poder verlo. Su set fue muy parecido al que ofrecieron en Madrid en del último Sonisphere y creo que hubo mejor sonido que el día antes. O al menos eso me pareció a mí, que mientras disfrutaba de su actuación, aproveché para tomar un tentempié que quedaba mucho todavía.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
Después de que terminaran los germanos EDGUY, me pasé por el escenario Warzone a ver que se contaban los UNEARTH, de quienes no os contaré mucho por mi completo desconocimiento sobre la banda y después de esto hice mi primera incursión en el Valley, para ver a los doomers americanos SAINT VITUS.
No vi todo el concierto de los americanos, pero si puedo decir que lo voy a recordar mucho tiempo por esa insólita pesadez en cada una de sus composiciones, sonando con mucha rotundidad y aun más distorsión y haciendo que cada una de las notas sonara con personalidad, con mucha elegancia y distinta de las demás.
Pude apreciar desde la lejanía (estaba a hacer puñetas o un poco más lejos), como el señor Scott “Wino” se dejaba la garganta, comandado por un Dave Chadler que suda maldad al más puro estilo de BLACK SABBATH, son vieja guardia y así se lo hicieron saber a todos los que tuvieron a bien asistir a su concierto.
Lo primero en sonar fue el instrumentar “Vértigo” incluido en su última obra, en la que ya hicieron llorar a las cuerdas con maestría, para continuar con el “Blessed Night” y esa chirriante guitarra que la sigue en el disco, era realmente maravilloso poder ver con que mimo cuidaban al detalle cada una de las notas que marcaban.
Pasaron a temas anteriores con la solemne “I Bleed Back”, aunque realmente su paso por la primera etapa de la banda no llegó hasta “Clear Windowpane”, que sonó sin dificultad con esa batería sobria que con el resto de instrumentos tan distorsionados, se llega hasta a agradecer.
Una “Let Them Fall” con una fenomenal interpretación vocal, y la pesada “The Bleeding Ground” continuaron su aventura en Hellfest, hasta que me tuve que ir al término de “Mystic Lady”, no recuerdo a ciencia cierta a hacer el que, pero imagino que de cualquier forma lo pasaríamos bien, pese a que al día siguiente me enterara de que habían cerrado con el “Born Too Late”, que sinceramente me hubiera gustado escuchar.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile
El siguiente plan de mi agenda personal Hellfest 2012, pasaba por evitar a toda costa los cabezas de cartel de la velada, al final sucumbí a dos temas de los MACHINE HEAD (segunda vez que los veía este año y no sin tercera…), para llegar a toda mecha al concierto de los noruegos ENSLAVED, dejarme caer luego por THE DEVIL´S BLOOD (marcado en negrita, rojo y subrayado como obligatoria asistencia) y terminar con unos BEHEMOTH, de los que ya habíamos visto un conciertazo la semana anterior por Milán, y mira tú lo que son las cosas que me salió bien la cosa pero solamente a medias.
Me fui a ver a esos vikingos transformados que son a día de hoy los nórdicos ENSLAVED, en la que supuso mi única visita al escenario Temple del sábado en Clisson, y vimos un concierto impresionante a todos los efectos salvo el sonido, que aunque no fuera malo se podía haber mejorado muchísimo.
Lo que si me gustaron son las luces y la actitud de Grutle; miembro fundador del grupo, bajista y cantante del mismo, que se hizo con los mandos de todo su equipo para asombrarnos con sus impactantes composiciones, llenas de inteligentes riffs, oscuros sonidos y una gran rabia que saben perfectamente transmitir en directo.
Además, el setlist que escogieron fue interesantísimo de cabo a rabo, haciendo gala de su gran capacidad compositiva que a día de hoy está completamente ubicada en el campo progresivo, con esos temas de larga duración que se mueven desde un arraigado black metal, hasta el viking de corte más épico como muestra puede dar su “Ethica Edini” que oficialmente inauguraba el tracklist después del corte introductorio.
Era realmente impactante verlos, porque aunque no se movían mucho, las notas se iban deslizando hasta nuestros cuerpos, haciéndonos mover la peluca hacia sendos lados una y otra vez en lo que iban desgranando temas, como la siguiente en sonar “Raidho”, mucho más directa que la anterior y con mejor batería.
Siguieron manteniendo un nivel aceptable hasta llegar a “Giants” que no gustó demasiado a su público, pero visto de otro lado supieron remontar con muchos puntos de ventaja gracias a una gran cover de LED ZEPPELIN, que se correspondía con particular visión del “Immigrant Song”, que siempre está bien escuchar de otras formas y cuya parte lírica elaborada por el teclista, gusto más casi que cualquier otra canción.
Para despedirnos, usaron el “Allfaðr Oðinn” de su tradición más vikinga con un sonido mucho más sucio que me dejó muy buenas impresiones en general, no es un tema excesivamente brillante pero si funcionó idealmente como tapadera de este fiero concierto.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile
Aunque como os he comentado antes, tuviera unas ganas bestiales de poder disfrutar en directo con los THE DEVIL´S BLOOD que tanto me habían recomendado, y con los BEHEMOTH que había visto tan flamantes la semana anterior por Milán, finalmente por circunstancias de la vida, acabamos tomando posiciones a uno de los lados del escenario principal uno para ver al señor Axl y sus huestes cabalgar sobre el Hellfest.
Los GUNS N’ ROSES, llegaban a Clisson como cabezas absolutos del mega-festival francés y aunque me tuve que perder los dos primeros temas por andar dando guerra con la anterior banda, al parecer la sorpresa fue tremenda al ver una de las pocas veces a un Axl que salió a escena en hora, con su particular micro con goma-espuma roja, que tanto le pega al vocalista y una puesta en escena sobrecogedora, especialmente preparada para que la banda pudiera llevar a cabo su directo elegantemente.

El concierto en general, a parte de largo con un setlist bastante interesante, fue un coñazo de cuidado con muchas florituras de la banda, pero con un cantante que se fue desinflando como un globo con el paso de las canciones. Además me queda la duda de si realmente él se encarga de cantar todos los temas, puesto que algunas partes sonaron poco menos que horribles y en otras nos hizo estremecernos.
Según nos íbamos aproximando para coger sitio, estaba sonando de fondo el clásico «Welcome To The Jungle» con los sinuosos movimientos del cantante, y el recorrer de escenario de sus compañeros, tras haber tocado el «Chinese Democrazy», que bautizaba su último trabajo con el mal sonido que tuvo todo el festival este escenario y que para esta ocasión tampoco mejoró.
Y comenzaron a lanzar temas con tirachinas, sin poner tampoco demasiadas ganas en lo que estaban haciendo, salvo el batería que si dio un muy buen concierto, cayeron un «It´s So Easy» casi irreconocible por el tono del cantante, «Mr Browstone», la tranquila «Sorry» de su último trabajo o la vuelta a los temas más clásicos con una dinámica «Rocket Queen», en la que el bajo no terminó por dejarnos sordos de puro milagro.
«Estranged» y «Better» fueron las siguientes en caer, y la verdad como aquel que ve llover, sin novedad en el frente como aquel que dice, la siguiente parte con el solo de guitarra fue hasta mejor recibido, porque las filigranas con las cuerdas, si consiguieron levantar mi expectación. El siguiente punto de la actuación, pasó por la cover del «Live And Let Die» de los WINGS, intentando poner en la escena un feeling que no encontramos por ninguna parte, no así por parte del guitarra que interpretó un tema francamente bordado.
Axl comenzó a cantar un «This I Love» que se podían haber ahorrado y «Shackler´s Revenge» me puso patas arribas los esquemas, porque nos hizo disfrutar hasta la última nota, fue uno de esos temas de la nueva hornada muy conseguidas, con toques de sintetizador que ofrecieron un gran resultado, tras lo que incorporaron «Motivation», aunque cantada por el bajista de la banda Tommy Stinson (momento relax para Axl).
Un bonito solo de piano, eclipsando toda la escena fue el siguiente acto, enlazando ya de la que estaban con «Streats Of Dream» con unos geniales toques al instrumento rey y después de esta «You Could Be Mine», ya con un vocalista al que más le hubiera valido irse a echar una siesta que otra cosa y empalmando directamente con un nuevo solo de guitarra, que daría paso a una de las canciones más esperadas de la noche; «Sweet Child O’ Mine», en la que de repente escuchamos un gran revuelo sin entenderlo muy bien, hasta que llegamos a casa y en los vídeos pude ver como el cantante no se mató de milagro subiendo por una de las plataformas, eso sí, sin perder la compostura en ningún momento.
Uno de los puntos más bonitos del concierto, fue cuando un piano salió de nuevo de debajo del escenario, en esta ocasión con Axl a los mandos para interpretar el «Another Brick On The Wall Part II», de fenomenales guitarras y que ya de paso Axl se quedara solo en el escenario para interpretar un par de canciones más con el instrumento, creo que de ELTON JOHN (tampoco me hagáis mucho caso porque no supe reconocerlas, aunque los ritmos me sonaban).
Con las canciones restantes, tenían que haber tenido una acogida mucho mejor de la que tuvieron y es que realmente no me pareció que el cantante se lo estuviera tomando muy en serio, volviendo a salir a escena con la mítica y siempre cálida «November Rain», seguida de una contundente «Glad To Be Here», que a parte de ser un cachondeo, se la podían haber dejado en el tintero, sin ningún tipo de recriminación por mi parte.
«Don´t Cry» prosiguió la actuación de los americanos, muy bien con esa suavidad a las teclas y con un descastado cantante, tras la que los silbidos del vocalista al principio, nos hicieron vislumbrar «Civil War», un bonito combo para ir encaminando el final de la actuación que a estas alturas ya llevaba más de dos horas de reloj en su haber y que continuaba con la versión ya propia de BOB DYLAN, «Knokin On Heavens Door» de las que más disfruté en su actuación, aunque sin cafeína ni por donde le viniera…

El último punto del concierto, fue la interpretación de «Nightrain», pero totalmente terrible a la voz de Axl, muy dinámica y animada por todos los miembros de la grandísima banda que le acompaña, pero nada más que esto y por suerte la despacharon rápido y salieron a escena con la esperanza de que pudieran hacer algún bis, como sucedió finalmente a través de un «Paradise City», que sin llegar a emocionarnos, si nos hizo botar como locos y guitar a los cuatro vientos su estribillo para despedirnos de esta legendaria banda.
Y que queréis que os diga, para ver esto es mucho más recomendable ir a ver al bueno de SLASH, que con su amigo Kennedy le dan cuatro patadas en el culo al egocéntrico vocalista. Aunque también soy de los que irónicamente, esperan una reunión de la formación original de la banda de la que estamos hablando.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile y José E.Egurrola
Puesto que ya sabemos de lo que son capaces Axl y compañía (lo siento, no son GNR, por mucho que alguno se empeñe), pues viendo la larga duración del concierto y sabiendo lo que nos estaban ofreciendo, y lo que quedaba, decidí ir a ver aun grupo que ha significado mucho en la música un tanto underground y que volvían a los escenarios, como eran REFUSED, ya que tres horas de Axl y compañía dan para mucho.

Simplemente con 3 discos en su bagaje de grabaciones, y tras catorce años fuera de los escenarios, hacen que la expectativa que había creada con ellos fuera increíble. Las horas que eran, con el cansancio de dos días en el cuerpo ya acumulados, y la cantidad de horas que llevábamos escuchando música y viendo grupos, pero aún así había que sacar fuerzas para tratar de ver este concierto, aunque no fuera al completo, pero si en su mayor parte.
Desde que salieron a escena se les vió tan sumamente enchufados, que pensé que lo que querían era dar el mejor concierto de ese escenario en los tres días, amén de uno de los mejores de todo el festival. Con un Dennis Lyxzen a las voces que no paró ni un minuto, y que se le notaba en un estado de forma realmente envidiable, tanto físicamente como en la labor vocal.
Entre lo que pude ver y lo que me contaron al día siguiente, me di cuenta que casi tocaron entero el disco “The Shape of Punk to Come”, ya que sonaron 9 temas del mismo. El resto un poco del segundo, más en la onda hardcore que el otro.

Lo que no pudo faltar fue “New Noise” y “Refuse are Fucking Dead», donde el éxtasis generalizado de los presentes se notó, donde la reacción del público fue brillante, y la ejecución de una banda que de no haberse separado, quizás no estaríamos viéndoles aquí, pues lo que yo llegué a ver fue un auténtico conciertazo.
Pero claro, como digo, llega un momento en que el cuerpo te dice basta, y hay que irse a descansar por que todavía quedaba una última jornada. Si es cierto que nos perdimos el final, pero prefería una transición a la zona de acampada tranquila, que no la que se prepara cuando acaba uno de los grandes grupos. Eso y el barrizal que había por la lluvia que había caído, pues fue más que suficiente para reordenar lo vivido ese día.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola














































