ENTREVISTA A PAU MONTEAGUDO (UZZHUAÏA)
«Este disco es un ‘grandes éxitos’ de canciones nuevas”
A estas alturas, hablar de UZZHUAÏA supone hablar de uno de los grupos más interesantes dentro del Hard Rock de nuestro país. Ya tienen cinco álbumes en su haber, y se mantienen como un valor seguro en directo con unos conciertos en los que podemos ver cómo las canciones ganan mucho. Justo antes de su actuación en Gijón dentro de la gira de presentación de su último disco, “Santos y Diablos”, tuvimos la oportunidad de hablar con Pau, su cantante, y esto es lo que nos contó.
Al escuchar vuestro disco “Santos y Diablos” podemos observar que, aunque mantenéis vuestro estilo, se nota una evolución. ¿Estáis contentos con el sonido que habéis conseguido, creéis que captura las ideas que teníais al componer?
Sí, porque además, en este disco lo que queríamos era transmitir un poco la atmósfera que se genera en un ensayo, sin mucho artificio, sin mucho arreglo, y entonces quisimos grabar el disco del mismo modo, es decir, sin arreglar mucho las canciones. De hecho, la maqueta que grabamos en el local con muy pocos arreglos, casi prácticamente en directo, es muy similar a lo que quedó en el disco. Queríamos transmitir un poco más de crudeza y eso creo que se refleja tanto en las canciones y en los arreglos como en el sonido en sí. Hay dos guitarras, no hay seis u ocho montadas una encima de otra. Hay dos guitarras, un bajo, una batería y voces. Yo creo que hemos conseguido eso.
¿Cuál es la principal diferencia entre este disco y los anteriores?
Yo no sé si hay diferencia en realidad… Yo creo que este disco más bien aúna todos los discos anteriores. Ayer mismo, en otra entrevista, nos preguntaban algo similar, y yo decía, si se me permite la expresión, que este disco es un “grandes éxitos de canciones nuevas”. Quiero decir con ello que hay canciones que recuerdan a “Diablo BLV.”, por ejemplo, y hay canciones que serían como una especie de resumen de lo que hemos hecho en los diez o doce años que llevamos juntos, encuentras un resumen en el disco, pero con canciones nuevas, y por eso decía lo de “grandes éxitos de canciones nuevas”, porque es como coger lo mejor de cada disco y juntarlo, pero con canciones nuevas. A nivel estilístico sí que hacemos un repaso. Diferencia en sí, no sé… Este disco igual es incluso más completo. Si escuchas este disco puedes hacerte una idea mejor de lo que es UZZHUAÏA.
¿Habéis introducido alguna novedad a la hora de componer o de grabar?
Pues novedad no… Vamos a ver, la circunstancia es que nosotros a la hora de componer procuramos no ponernos barreras, y las novedades vienen cuando intentamos saltarnos una barrera. Por ejemplo, canciones como “En ciernes”, que es un tema que compuse en casa y le llevé al grupo y dije “Vamos a intentar hacerlo así”. Porque siempre, normalmente, cuando hay una guitarra acústica y una voz, pues pretendemos “adornarla” de alguna manera. Y en esta no, vamos a intentar dejarla cruda. Y es una parte larga, no es una intro con la acústica, estamos hablando de tres minutos o tres y medio, con una guitarra acústica y una voz y ya está. Pues ese tipo de cosas serían barreras que vamos saltándonos, que decimos “Fuera, vamos a hacerlo, ¿por qué no?”, cuando quizá tiempo atrás pues hubiera sido inviable hacerlo.
Luego canciones como “El solitario”, que son como más Rock n’ Roll de lo normal en nosotros. Que nos gusta mucho el Rock, el Rock n’ Roll, pero esta canción es más Rock n’ Roll, por el tipo de riff, por el tipo de melodía… Entonces, dentro del abanico tan grande que ofrece el Rock, seguimos moviéndonos a ver qué encontramos.
¿Qué aspecto del disco os parece que ha quedado mejor?
Puff… Es complicado. Yo creo que nada y todo, y te lo voy a argumentar. Nosotros, cuando sacamos un disco siempre hacemos el máximo por que quede al nivel que nosotros queremos y al nivel que exige la gente que nos sigue y que sabemos que compra los discos. Y entonces, no escatimamos en nada, ni en la composición de las canciones, ni en la grabación, ni en los diseños del disco, ni en el formato, que siempre procuramos hacerlo en digi pack,… Entonces no te sabría resaltar nada para bien o para mal, porque siempre lo hemos hecho así. Y yo creo que en este disco incluso el diseño, que lo hacen unos colegas nuestros, se ha superado más. Y las canciones, creo que han salido un buen puñado de buenas canciones. Entonces, no habría nada que resaltar, pero todo el disco en sí estamos súper orgullosos cada parte del disco, desde el diseño, hasta las canciones. Todo.
Desde mi punto de vista, el nuevo disco es una verdadera pasada, pero ¿cuál es vuestra canción favorita, o la que os parece que quedó más “redonda”, más conseguida?
(Risas) Bueno, te puedo hablar por mí. De todas, la que me gusta particularmente, y no es especialmente cañera, ni resalta sobre el resto en una primera o segunda escucha, es “A un millón de años luz”. Primero, porque el tema del que hablo es esa sensación de que estamos en crisis, y siempre echamos la culpa a los demás, pero parte de la culpa es nuestra, no toda, obviamente. Es lo que digo siempre, si somos consecuencia de un problema, no tenemos culpa de eso, pero sí podemos ser parte de la solución. Entonces, hasta que no aceptemos que parte de lo que nos pasa es nuestra culpa, no se solucionará nada. Entonces, esa canción habla de eso.
Y luego, a nivel compositivo y musical, yo creo que hemos dado un pasito hacia algo que no sabíamos que iba a pasar, porque es un poco más “experimental”. No es una canción cien por cien Rock en plan estrofa-estribillo todo muy marcado. Los elementos con los que hemos trabajado son muy diferentes, y me sorprendió mucho el resultado con esa canción, porque en todos los discos tienes una canción que dices “¿qué pasará con ésta?”, y ésta el resultado me encantó, la escucho y me encanta. Me gustan muchas otras, pero si te tuviera que resaltar una, sería “A un millón de años luz”.
¿Cuáles son las que mejor están funcionando en los conciertos?
Bueno, no estamos tocando todo el disco, obviamente, porque hay mucho que tocar y queremos tocar viejos temas también, pero yo creo que todas las que tocamos están funcionando bien. Por ejemplo, “Una historia que contar”, que solemos empezar los conciertos con ella, ya “enchufa” a la gente, ya se ponen a cantar. Luego, “1975” también. “En ciernes”, que la estamos haciendo en directo con el mismo formato, y luego la gente viene y nos dice que es el “momento” del concierto, pese a ser un tema acústico y tranqui, que luego se “engancha”. Por eso te digo que funcionan un poco todas, porque la gente ya las coge con ganas, y tiene ganas de cantar con nosotros. Y eso nos pasó en los conciertos acústicos que dimos como presentación: el disco había salido hacía dos semanas, hicimos algunos temas nuevos y la gente ya cantaba los estribillos. Y nosotros pensábamos “pero el disco salió hace dos semanas, ¿tan ávidos de canciones nuestras estáis?” (risas).
Y ya te digo, funcionan todas muy bien, pero yo me sorprendí mucho con lo de “En ciernes”, y creo que el resto del grupo también, porque no esperábamos que se fuera a convertir en una canción casi imprescindible en los conciertos, y es lo que está sucediendo.
¿De dónde tomas las ideas para las letras?
Las tomo de una especie de diario, de una libreta que suelo llevar encima. Y en esa libreta anoto cosas de la vida en general, reflexiones. Así algunas canciones son muy personales, otras no lo son tanto, a veces las que puedes creer que te estoy hablando de mí, pues no, y viceversa. Entonces, es complicado, porque llega un momento en que, si te enfrentas a un folio en blanco desde cero, sin tener ideas previas, ¿de qué hablas? Entonces, repaso esa libreta y miro cualquier reflexión.
Mira, te puedo contar un ejemplo: “Latidos”. En la libreta escribí que me gustaría dedicar una canción a las canciones de mi vida, a esos momentos cuando eres un adolescente y escuchas lo que sea, esas canciones de los dieciocho años que escuchas con tus amigos de fiesta. Y luego, cuando tienes treinta años o más y, obviamente, has dejado de escuchar esas cosas, vuelves a escucharlas en la radio, en un garito o donde sea, y de repente te transporta a esa sensación de tus dieciocho años. Pues ése era uno de los conceptos, dedicarle una canción a las canciones de mi vida, sin hablar de ninguna en concreto pero hablando de todas en general.
Aparte creo que es importante que la gente que escriba no sólo letras, sino también poesía, novela, microrrelatos, pues que vaya anotando cualquier reflexión que tenga. Cualquier reflexión, no dejes que se vaya, anótala, aunque sea una vaga idea, y déjala, y luego, cuando toque, revísala y si te vuelve a hacer pensar, entonces desarróllala.
Hablando ahora de la gira, ¿estáis introduciendo muchos cambios en los conciertos? Es decir, los que ya os hemos visto, ¿vamos a encontrar muchas diferencias en el directo, aparte de las evidentes de que hay canciones nuevas?
Pues… realmente no, pero porque la única diferencia es que vamos sumando conciertos. Hace ya tiempo que estamos cómodos, pero yo creo que cada vez hay, si cabe, más complicidad, más tranquilidad, más comunicación no verbal entre nosotros y con el público también. Entonces, así como nosotros procuramos no repetirnos en las canciones y vamos explorando otros terrenos, en directo seguimos con lo esencial, que es dar el máximo, entonces cuando das el máximo sólo puedes ofrecer el máximo otra vez. Entonces en esta gira seguimos igual, dando el máximo.
¿Qué diríais a quién todavía no os ha visto en directo para animarle a ver uno de vuestros conciertos?
Pues que nosotros, igual que muchos grupos, no sabemos cuándo va a terminar nuestra trayectoria. De momento seguimos, con mucha fuerza, pero no sabemos qué va a pasar. Y, a mí por lo menos, no me gustaría que nos pasara como a grupos como KYUSS, que, en su época, el mundo, en general, pasó bastante de ellos, y de repente KYUSS y el Stoner se ponen de moda, cuando KYUSS lo habían dejado. Y ahora mucha gente dice “Me habría encantado verlos”. Y es eso.
Y aparte, yo creo que nosotros hacemos las cosas con mucha pasión y con todo el corazón, intentamos que el público sea partícipe del concierto y que quien está ahí abajo sea, en cierto modo, un instrumento más. Y eso hace diferentes todos los conciertos, porque no tenemos esa frialdad que tienen otros grupos con respecto al público, que llegan, cumplen y se van, nosotros dependemos mucho del feedback con el público.
Entonces, la persona que tenga dudas, lo mejor es que venga a vernos. Ven a vernos y si luego no te gusta, no vuelvas, no pasa nada.
Se está volviendo un tópico hablar de Internet y de su papel a la hora de dar a conocer la música, pero también del peligro que, según algunos, supone, ya que propicia la descarga ilegal de esa misma música. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto?
(Risas) ¿Te queda espacio en la grabadora? Sí es verdad que Internet es una herramienta gracias a la cual puedes darte a conocer sin tener que hacer una inversión económica importante, pero lo de la piratería no se va a solucionar, y además yo creo que acabará con la música. Yo estoy convencido: la piratería va a terminar con la música. Si se pudiera descargar de Internet un pan, se irían al traste las panaderías, pues con la piratería pasa igual.
Creo que no hay que culpar al que descarga, porque ya llevamos muchos años de piratería, y un chaval que tiene ahora veinte años no ha conocido el otro formato. No sabe lo que es ir a una tienda, comprar un disco, abrirlo, oler incluso ese olor a imprenta. No ha disfrutado de eso, nadie se lo ha explicado, y tampoco puedo culparlo porque no lo haga. Pero sí que tiene que entender que hacer un disco es mucho trabajo, muchas horas de ensayo, y muchísimo dinero. Y no sólo la grabación, que mucha gente cree que lo que cuesta dinero es la grabación, que sí cuesta dinero. Pero también son muchas horas de ensayo que tienes que pagar, es el equipo que tienes que comprar… es todo. Es, a nivel personal, las cosas que tienes que rechazar en tu vida en relación a familia, pareja, amigos, etcétera. Es una apuesta importante y creo que la gente tiene que valorar el esfuerzo que hacen los grupos.
Por otro lado, te voy a poner un ejemplo muy gráfico sobre lo que pienso yo de Internet. Si yo cogiera diez o quince bastoncitos, unos más finos, otros más gruesos, unos más largos y unos más cortos, y los tiro encima de la mesa y te digo que encuentres el más pequeño, pues tú irás haciendo una criba y casi seguro que, si no lo encuentras, te quedarás muy cerca de hacerlo, o incluso puede que lo encuentres. Pues eso es lo que sucedía antes con los grupos.
Lo que pasa ahora es como si yo cogiera un puñado de alfileres y los tirara encima de la mesa y entonces te dijera que buscaras el más fino: ni te acercarías, o tendrías que estar tanto tiempo que acabarás por desistir.
Pues eso es lo que pasa con Internet, que, si no tienes mucho dinero para hacer una campaña mediática brutal, si eres como nosotros, que haces las cosas con la mayor calidad que puedes, invirtiendo todo lo que puedes, pero sin tener un millón de euros para la campaña publicitaria, pues te quedas ahí como “flotando”. Y entonces, alguien que no te conoce tiene tantas posibilidades de descubrir a un grupo como nosotros como de conocer a un grupo que está empezando, que acaban de grabar una maqueta en su casa. Las posibilidades son las mismas.
Y eso es un problema, porque yo creo que hay que hacer méritos para llegar arriba, pero ahora, por muchos méritos que hagas, nada te asegura que ni siquiera te acerques. Y sé que hay muchos grupos que están en nuestra situación.
Y las redes sociales… es como si tú tienes mil quinientos amigos en Facebook y yo tengo trescientos. No quiere decir que tú tengas realmente más amigos que yo, quiere decir que tú dedicas más tiempo que yo en la red. O a lo mejor resulta que el guitarrista de un grupo es programador informático y hace una web que flipas, y sin embargo otro grupo que no tiene ni idea no tiene esa posibilidad.
Así es como yo veo Internet. Internet es la nada, el caos, no hay regulación, no se puede controlar nada, y estás vendido al puro azar.
¿Tenéis ya alguna idea para futuros temas o, de momento, preferís centraros en la gira?
De momento vamos día a día, no sabemos qué va a pasar mañana, no trabajamos con ideas a largo plazo. Cada uno, obviamente, en su casa tiene una idea, la graba y la archiva. Pero de momento estamos con la gira y cuando acabemos, como siempre, nos preguntaremos si vamos a por otro disco. Así trabajamos. A día de hoy no se pueden hacer planes a largo plazo, ni en la música ni en el trabajo ni en nada. Y no nos planteamos el futuro, porque el futuro en realidad no existe. Está muy bien saber lo que quieres, pero adelantarte tanto no. Ahora estamos centrados en la gira y en eso estamos, cuando acabe la gira, hablaremos.
Por último, ¿hay algo que os gustaría decir a nuestros lectores?
No sólo a los lectores, sino a MetalCry, a otras webs y a las radios locales, que se hacen de manera prácticamente altruista. Primero es dar las gracias a esas plataformas, porque vamos codo con codo, porque nosotros también lo hacemos de manera altruista, no vivimos de la música, tenemos nuestros trabajos, pero seguimos haciendo música y seguimos haciendo un millón de kilómetros al año. Vosotros seguís echando horas relatando un concierto, haciendo una entrevista o la crítica de un disco, y eso es un esfuerzo encomiable, así que gracias.
Y a la gente que entra en MetalCry o en muchas otras, pues que siga teniendo esa curiosidad y confíe en vuestro criterio. Al final vosotros sois los encargados de hacer esos filtros, esas cribas que antes decíamos que casi no existen.
Y que eso no termine jamás. Que nunca dejéis de trabajar, que cada vez tengáis más trabajo, que cada vez os visite más gente, y a nosotros que cada vez venga más gente a los conciertos. Y que cada vez tengáis más publicidad, y que a nosotros la gente nos compre más discos. Ése es el deseo. Ahora, a ver qué pasa (risas).





























