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Publicado el 27/04/2018 por ivan allué

ENTREVISTA A MALOS TRAGOS

“No hacemos las cosas para gustar, hacemos lo que nos gusta”

Hace unos días, nuestro compañero José Luis Pérez Redondo se puso en contacto con el guitarrista y voz de MALOS TRAGOS, Sergio Valcarce, una banda que empezó hace casi treinta años y que a medio camino se tomaron un descanso de catorce . Llevan cinco años de regreso a la actividad, con la experiencia que les da la madurez y recuperando el tiempo perdido. Desde que han vuelto, MALOS TRAGOS no han dejado de darlo todo, haciendo las cosas con mucho tacto. Sin mucho más que añadir, y sabiendo que estáis deseando leer la entrevista… ¡Vamos al ello!

Es un placer entrevistarte, Sergio. Para el que todavía no os conozca, ¿quiénes son MALOS TRAGOS y qué música hacen?

Muchas gracias, será un placer responderos. Pues los Malos Tragos somos una banda de Barcelona que hacemos rock, con un amplio abanico y dependiendo de lo que salga en cada disco, tratando de expresar nuestro punto de vista sobre lo que sucede a nuestro alrededor. Si hubiera que etiquetar esto de alguna forma, sería energía y actitud.

¿Cuándo fue la primera vez que te subiste a un escenario?

Pues fue en el 1990, cuando llevábamos seis meses de vida como grupo.

Vuestro último trabajo “Back to the past” salió en el 2017 y era un disco de versiones muy dispares de la década de los 80. ¿Qué tal ha sido la acogida por parte del público?

Muy buena. Son canciones pop, hits de los 80 prácticamente, pero ejecutadas a nuestra forma de hacer. Están meditadas y trabajadas con el mismo entusiasmo que si fueran nuestras y el resultado ha sido muy positivo. El público las goza.

Supongo que este álbum, aparte de diversión, os ha servido como válvula de escape para ganar tiempo para el próximo trabajo de canciones propias. ¿Para cuándo tendremos el placer de tener canciones compuestas por vosotros?

Has dado en el clavo. Veníamos de cinco años desde la vuelta de la banda a la escena, sin parar de grabar y salir a tocar, muchos kilómetros, muy a contrarreloj, con esa sensación de haber perdido catorce años por el camino. Un grave error no por la proliferación del curro en cuanto a canciones, si no por el agotamiento físico. En 2017 dijimos, “venga hagamos un parón”, debido a unos problemas míos de espalda y de estrés, así que era el momento idóneo para llevar a cabo una idea que se llevaba fraguando desde hacía unos tres años.

Aunque vuelves al estudio y le pones los cinco sentidos igual, tienes terreno ganado al estar ya compuestas por sus autores, dijimos que solo un par de presentaciones y año prácticamente sabático. Todo esto ha sido beneficioso por la buena acogida del disco, hemos descansado y hemos tenido tiempo de currar con paciencia en nuevos temas que seguramente grabaremos este año en lo que será nuestro octavo disco.

Dentro de poco hará la friolera cantidad de treinta años que existe la banda. ¿Cómo empieza todo?

Pues empieza como empiezan todas las bandas, supongo. Unos jóvenes con inquietudes, ganas de contar, de expresarte, con unos referentes musicales y pensando “si otros han podido por qué no nosotros”.

Vuestros CD’s, desde la vuelta del grupo, son fáciles de conseguir, pero los dos primeros son prácticamente imposibles de encontrarlos en original. ¿Se van a reeditar algún día?

¡Ui! Nunca se sabe… Siempre se habla de hacer cosas, incluso de volver a grabarlos y tal, pero no sé. En principio, como están en Spotify y tal, pues por ahora no. Quién sabe más adelante.

¿Qué te cuesta más en esta profesión?

Tocar en directo. A mí, personalmente, eso. Soy carne de estudios de grabación, de botones, de ver cómo crece cada obra disfrutando con ello. El directo cansa físicamente y yo llevo mucho mejor el cansancio psicológico (risas).

Recordemos que tuvisteis un parón de catorce años, y hay una generación entera que no os ha conocido. ¿Cómo está yendo hasta ahora esta segunda etapa de la banda?

Bueno, hay mucho curro por hacer. Mucha gente no conoce a la banda. Lo dejamos en un buen momento como banda, pero era necesario el reset en particular. Si algo no te llena, mejor apartarse. Queda mucho trabajo por hacer y no es fácil llegar a todo el mundo, y más nosotros, que somos muy nuestros, no hacemos las cosas para gustar, hacemos lo que nos gusta.

Cambiando un poco de tema. Ahora se han puesto muchas personas en contra de la bandas tributo, pero no pensamos que siempre en las fiestas mayores han habido orquestas haciendo versiones de otra gente. Debería haber lugar para todo tipo de bandas sin tanta enemistad. ¿Qué opinión tienes al respecto?

Que cada cual se preocupe de su banda para darle el potencial que ellos necesiten. Claro que puede resultar más fácil reunir gente en un show si haces un tributo a alguien que si es una banda desconocida con temas propios, pero no por eso un tributo te quita tu curro. Que cada cual haga lo que sea, lo que le haga sentir bien, sin mirar al de al lado con cara de emoticono cabreado. No podemos cantarle a la libertad y censurar cualquier cosa, que hoy en día el punk, el rock, el metal, etc., están de un censored que no veas.

¿Qué opinión tenéis  sobre la actual situación de España?

En lo musical, muy prolífica, muchas bandas buenas y malas. El negocio una basura, siempre ha sido así aquí. ¿Políticamente hablando? Nos han puesto las letras en bandeja para el próximo disco.

Desde vuestro retorno al mundo de la industria musical el negocio ha pegado un cambio muy grande. ¿Eres partidario de las nuevas tecnologías a la hora de distribuir vuestra obra?

Cuantos más medios haya de presentar tus cosas creo que mejor. ¿Que se ha perdido la apuesta por nuevas bandas? Sí, totalmente. Yo también puedo apostar por bandas que están arriba y grabarles el siguiente disco, pero no me dedico a ello.

Volvamos de nuevo a la historia de MALOS TRAGOS. Vuestro tercer disco no llegó a ver la luz por la salida de Delf (batería) de la banda, allá por los finales de los 90. Debemos dar gracias que ese material no se perdió. ¿Siempre tuvisteis claro que esos temas iban a ver la luz algún día?

No, para nada. La historia de los malos terminó en el 97 o 98, con la idea de no volver. Delf se apeó y Rubén y yo no quisimos continuar con el nombre ni buscar nuevo batería. Pero la vida siempre está en constante movimiento y una primavera del 2011 volvimos a cruzarnos y aquí estamos.

Otra anécdota en la trayectoria, que os define muy bien, fue cuando hicisteis de teloneros de MANOWAR siendo muy jóvenes. ¿Podéis contarnos cómo surgió ese concierto?

Con la discográfica Practik, que apostó por la banda en “El Mercat De La Música De Vic”. Nos editó el primer disco y tenían también otra banda muy conocida de Barcelona; De Kalle, que eran los elegidos para hacer la gira. El batería sufrió una rotura de brazo (juro que no fuimos nosotros), así que nos lo propusieron y lógicamente aceptamos.

¿Qué ha cambiado y qué sigue igual desde aquel primer trabajo llamado “¡De ninguna manera!”?

Que sabemos lo que tocamos y cómo queremos que suene, y por supuesto la ejecución. Y lo que sigue igual es que seguimos yendo a lo nuestro.

En varias épocas de la banda habéis sido un cuarteto. Si no me falla la memoria, en el primer disco, por ejemplo, lo erais. Luego pasasteis a trío, pero tanto en el cuarto como en el quinto disco también volvisteis a ser cuatro, aunque desde el sexto álbum volvéis al formato power trio. ¿Os sentís más cómodos con una sola guitarra?

Yo no (risas), pero estoy acostumbrado a defenderlo. Delf prefiere el trío. Desafortunadamente, Jordi, que grabó el cuarto y quinto disco, tuvo que dejarlo por un grave problema personal. Aunque me reitere en lo de que somos muy nuestros, es un ejemplo. Nosotros tres nos entendemos bien, un menage a trois perfecto para nosotros.

¿Quieres añadir alguna cosa o unas palabras dirigidas a la gente que os sigue?

Que estamos preparando una bomba de relojería con reloj suizo, eso será el octavo disco.

Antes de despedirme te quería dar las gracias de nuevo por vuestra amabilidad y esperamos que tengamos grupo para muchos años más.

Muchas gracias a ti por ser y estar, un abrazo.

Autor: José Luis Pérez Redondo