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DEVIN TOWNSEND + BETWEEN THE BURIED AND ME + LEPROUS - SALA LA RIVIERA, MADRID - 03/02/2017

No todos los días tiene uno la oportunidad de ver a tres de las bandas más sobresalientes de la escena del metal progresivo actual juntas en un mismo cartel, pero cuando una ocasión así se presenta sabes que estás ante una de las giras del año. Nada más y nada menos que los noruegos Leprous, los estadounidenses Between The Buried and Me y el gran Devin Townsend, a quien muchos recordarán por su antiguo grupo, Strapping Young Lad, disuelto en 2007, y que desde hace años explora en solitario los terrenos del metal progresivo con su particular estilo.

La sala La Riviera, donde más de mil seguidores nos congregamos, acogería el paso de los tres gigantes por la capital madrileña y al día siguiente sería el turno de Barcelona. Era una cita ineludible para cualquier amante del progresivo contemporáneo.

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LEPROUS

Los noruegos irrumpieron sobre el escenario con “Foe”, pieza que abría su alabado álbum Coal. El minimalista y penetrante riff inicial arrancó los primeros vítores de los asistentes. Rápidamente comprobamos que Einar no estaba en su mejor momento. Si bien siempre ha sido muy dado a meter muchas florituras de voz, lo de aquella noche se le fue de las manos, porque la mayoría eran tan forzadas que terminaban en notas totalmente fuera de tonalidad.

Leprous@LaRiviera_03 copiaDebido al reducido tiempo que tenían de actuación (unos 35 minutos) comprimieron su setlist recortando el final de algunas canciones. “Foe” fue precisamente una de las afectadas, aunque fue bastante más doloroso cuando lo hicieron durante “Rewind”. Una rabia que cercenases de esa manera semejante temazo cuando llegaba a su clímax. Para empeorar todo esto debo añadir que en mi zona la batería se escuchaba demasiado alta y los coros de Tor y Simen eran prácticamente inapreciables.

Pero seamos justos, en compensación a todo esto tengo que reconocer que sus interpretaciones de “The Price” y “The Flood” fueron verdaderamente magníficas, convirtiéndose en momentos álgidos de la actuación y posiblemente de la noche. Finalmente quiero recalcar la impresionante ejecución de Baard Kolstad a la batería, capaz de sorprenderme y dejarme anonadado una y otra vez.

Siendo la tercera vez que veía a los noruegos debo decir que salí un tanto decepcionado, pero sé que lo olvidaré pronto porque realmente son un grandísimo grupo. En realidad ya tengo ganas a que llegue el Be Prog 2017 para volver a verles.

 

BETWEEN THE BURIED AND ME

Llegó el turno de los estadounidenses Between The Buried And Me, a quienes tuve la oportunidad de ver recientemente en Barcelona durante el festival Be Prog de 2016, ocasión de la que salí con unas ganas inmensas de repetir.

El grupo encabezado por Tommy Rogers dio comienzo a su actuación con “Fossil Genera (A Feed from Cloud Mountain)”. Las notas del piano rompieron el silencio expectante del público. Una leve decepción me azotó a los pocos minutos, puesto que desde las primeras filas, donde yo me encontraba, la voz se escuchaba demasiado baja. Esto generaba una considerable carencia a nivel global, especialmente en las partes más agresivas de sus composiciones. No obstante a nivel instrumental sonaban realmente bien y eso compensó mi impresión inicial y me permitió disfrutar el concierto.

Avanzaron con una magistral interpretación de “The Coma Machine”, perteneciente a Coma Ecliptic, su último disco hasta la fecha. Y tras hacer un repaso aParallax II con “Lay Your Ghosts to Rest” y ”Bloom” regresaron al Coma Eclipticpara despedir la actuación con “Option Oblivion y Life” in “Velvet”. Las complejas estructuras y precipitados cambios en sus composiciones son un deleite para los amantes del prog más enrevesado.

La elección de las canciones se me antojó excelente, echando sólo en falta alguna canción de su archiconocido y aclamado álbum Colors, pero perdonable debido al poco tiempo del que disponían para su actuación, apenas unos minutos más que Leprous. Un setlist corto pero cuya intensidad no decayó ni un solo instante.

 

DEVIN TOWNSEND PROJECT

Terminadas las actuaciones de Leprous y BTBAM, quedaba el plato fuerte de la noche. Con nuevo disco bajo el brazo, los elogios de la crítica y la desbordante admiración de sus seguidores, el canadiense Devin Townsend y su banda hacían aparición sobre el escenario de La Riviera.

Rejoice” de su álbum  fue el tema elegido para abrir la actuación. Nuevamente La Riviera nos jugó una mala (aunque breve) pasada. El sonido durante esta primera canción fue un tanto similar al de sus antecesores, pero poco a poco apreciamos como se iba completando la “magia” del técnico de sonido de Devin Townsend, que parece que le consigue hacer sonar de maravilla, cueste lo que cueste. Por lo que tengo entendido, en las filas de atrás el sonido no era del todo bueno, pero los que nos encontrábamos en las primeras filas no tuvimos queja alguna. Todos los elementos se distinguían con una nitidez impoluta.

Devin hizo grandes muestras de su maestría y eclecticismo musical a lo largo de todo el setlist, pasando desde progresivo más alocado de “Planet of the Apes”, hasta el metal más cañero de “Ziltoid Goes Home” o la suavidad de “Where We Belong”. Mientras, el canadiense sacaba a relucir sus inigualables dotes como frontman, con su gran sentido del humor, su mímica y su constante interacción con el público.

Devin@LaRiviera_03

Quiero también recalcar el inmenso mérito de Mike St Jean, teclista de la formación, por dar tan buen concierto pese a tener el brazo vendado.

Aquella noche tampoco faltaron himnos como “Supercrsuh”, “Kingdom” o “March of the Poozers”, canciones que desataron toda la energía del público. Previamente al encore Devin se quedó solo sobre el escenario con una guitarra acústica, interpretando una versión de “Ih-Ah!” con la ayuda del público en los coros. La noche llegó a su fin de forma apoteósica con “Higher”, una suculenta y aplastante pieza de nueve minutos perteneciente a su último lanzamiento que hizo las delicias de los presentes.

El canadiense no se fue del escenario hasta haberse acercado a la primera fila y estrechado la mano de todos los fans que estiraban los brazos y le mostraban su admiración. Un actitud más que admirable en un músico de su categoría y que le convierten en una persona entrañable.

En menos de medio año podremos volver a disfrutar de su directo en el festival Be Prog, tocando una de sus obras maestras, el álbum Ocean Machine: Biomech, al completo. Los problemas de sonido no impidieron que aquella fuese una noche estupenda, con tres grupazos en un ambiente extraordinario, algo que una vez más debemos agradecer al equipo de Madness Live.

Texto: Luis Monge
Fotogafía: Javier Bragado