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Publicado el 21/08/2008 por metalcry

APPETITE FOR DESTRUCTION: REALIDAD SOCIAL EN EL ROCK

Uno de los mejores discos de la historia del rock, cuando no el mejor. Así definen millones de personas al primer trabajo de GUNS N´ROSES. Pero detrás de todo ello hay más… mucho más que contar…

Polémico desde su salida al mercado por su controvertida portada – diseñada por Robert Williams – en la que se representa a una chica que va a ser violada por un robot, que a su vez va a ser devorado por un monstruo más grande. “Appetite for Destruction” no fué muy bien recibido en las tiendas debido a dicha imagen y la discográfica tuvo que cambiar de inmediato el artwork del album para poder comercializarlo. Encabezando el texto podéis ver la portada orginal. Junto a estas lineas la que se usó para sustituirla.

“Appetite for Destruction” no es un disco en el que la gracia de sus temas resida en que una parte sea mas lenta, luego otra mas rápida, dando paso a la voz seguida por la incursión sorprendene del guitarrista con un solo fuera de lo normal, blablabla…la gracia está en esos detalles que hacen a las canciones tener vida, el “por qué” de cada tema. Por eso creo que merece la pena enfocar esta crítica desde otro punto. “Appetite for Destruction” deriva de una serie de detonantes. No creo que sus compositores tuvieran en mente parir un disco de tales dimensiones. Por ello, vamos a intentar situarnos…

Demasiadas cosas que decirle a la sociedad, violencia callejera, marginación, infancias y adolescencias problemáticas, numerosos arrestos, callejones de mala muerte, drogas, alcohol, poco dinero, punk rock y unas cuantas hostias de realidad no son ni la mitad de factores que tuvieron que darse simultaneamente para que cinco chavales que no tenían practicamente nada llegaran a crear ese monstruo que es hoy en día “Appetite for Destruction”.

Cuando hablo de W. Axl Rose no me refiero al tío que hoy en día aparece en las fotos de Google si ponéis su nombre. Hablo de un joven pelirrojo y delgado de caracter potencialmente agresivo, diagnosticado de hiper actividad y trastornos depresivos que solía contar una anécdota: la primera noche que tuvo que pasar en Los Angeles, habiendo llegado a la ciudad con un par de maletas, se coló en el patio de una escuela para dormir y en algún momento de la madrugada le despertó un negro que le chilló desde el otro lado de la verja, mientras la sacudia con violencia : “Sabes donde estás chaval? Estás en la Jungla!! Vas a morir!!”

Puede que así sucediera o que de un mal sueño se tratase. Sea lo que fuese, esta anécdota pudo ser el empujón de inspiración que necesitó W. Axl Rose para darle forma a la obra que nos ocupa. Lo que sí sabemos seguro es que así nació “Welcome to the Jungle”, el corte que abre “Appetite for Destruction”. Y es que desde este primer tema ya se respira la realidad que rodeaba a Axl y compañía a mediados de los 80. Un tema que refleja la cara más cruda de la sociedad, una declaración de disconformidad y una advertencia para todos aquellos que no sepan lo que podría esperarles “ahí fuera”. Y al mismo tiempo, uno de los temas más significativos del hard rock de todos los tiempos, un hit elaborado con la sangre que corría por las venas del más genuino, descarado y auténtico Rock’n'Roll. Y al loro, que como este hay unos cuantos dentro de “Appetite”. Recuerdo un número especial de una revista que leí, hará unos 11 años, en el que gente como Coverdale, Alice Cooper, Evan Seinflield y Dio -entre otros – no dudaban en deshacerse en elogios cuando se les mencionaba el tema. “Welcome to the Jungle” era la primera canción de un disco que desde ese mismo momento ya estaba a otro nivel. Un comienzo brutal para un LP que prometía tanto como finalmente llegó a cumplir.

La cadena MTV se negó a emitir el video promocional de “Welcome to the Jungle” debido a su “alto contenido sexual” (¿?). Finalmente le dieron un único pase, un domingo a las 2:00 de la madrugada. Al día siguiente los telespectadores bombardearon a la cadena pidiendo el video.

Video Clip de “Welcome to the Jungle”

Un grupo necesita una actitud para destacar, y más en determinados momentos. GUNS N´ROSES consiguieron, practicamente, barrer con su actitud en la escena del hard rock norteaméricana de finales de los 80, y la cosa no era precisamente fácil. POISON, RATT, MÖTLEY CRÜE, DOKKEN, CINDERELLA…todo parecía de plástico en el momento en el que los Gunners irrumpieron. Las razones son inexplicables… pero que los chicos de este grupo las pasaran putas en la calle tuvo mucho que ver con la “autenticidad” de sus composiciones. GUNS N´ROSES tenían algo que decir, y eso los hizo distintos. Como si no sirvieran para otra cosa. Su rock escapaba a modas, estilos, técnicas y movimientos. Lo que llevaban dentro, salió de manera natural. Eso es “Appetite for Destruction”. Lo más curioso quizás sea que aquellos cinco jóvenes no buscaban la gloria que obtuvieron. GUNS N´ROSES no sabían que estaban haciendo historia y que iban a componer uno de los discos más importantes del rock. Simplemente, tenía que pasar.

A finales de los 80 había muchos grupos en la MTV hablando de chicas, coches, sexo, dinero y fiestas…aunque ahora mismo no se me ocurre ninguno que haya tratado estas cuestiones – frecuentes en aquellos tiempos – de la manera que lo hacen GUNS N´ROSES en el segundo corte de “Appetite”. Con un clarísima influencia punk en su sonido, “It´s So Easy”, cuenta con una letra irreverente y directa en la que se habla de sexo fácil, de mujeres insaciables y de las personas reducidas a meros objetos sexuales. Todo contado sin pelos en la lengua y apoyado en una idea más que machista. Durante todo el tema la voz de Axl se complementa con la del bajista Duff “Rose” McKagan al segundo micro. Es reseñable la manera con la que la producción de Mike Clink trata las dos voces, de manera que en algunos momentos parezcan una sola. No existe una explicación para que el principio del tema, – también a cargo del bajo de Duff – vulgar, directo y sin complejos, resulte tan efectivo y elaborado. “It´s So Easy” decelera en dos ocasiones tornandose en medio tiempo y el resultado es…oir para creer.

Muchos afirmaban que la actitud y la agresividad de GUNS N´ROSES tomaba rienda suelta en sus directos de por aquellos entonces. El video clip promocional de “It’s So Easy” que en su día fue censurado, es una pruebba palpable de ello. (La chica que aparece en las imagenes de sadomasoquismo es Erin Everly, de la que hablaremos más adelante…)

Seguimos con anécdotas, porque de eso va este disco principalmente. Cuentan los chicos que cuando empezaron a sonar en los pequeños y no tan pequeños clubs de Los Angeles, las discográficas se empezaron a interesar por su sonido. Los productores veían en GUNS N´ROSES a un grupo de hard rock capaz de sonar con más fuerza y melodía que AC/DC y Aerosmith sin llegar al heavy metal,y que a la vez mantenían la actitud del momento sin caer en los estereotipos “glitter” de la MTV. Castigados por el hambre y la mala vida, la banda recibía las ofertas con la siguiente filosofía: “sacadnos a cenar durante una semana y luego hablaremos de contratos”. Y a base de cenas decentes, dieron con Geffen Records, con quienes ficharon finalmente y terminaron convertidos en los millonarios que hoy son. Pero sin salirnos del marco temporal que corresponde a “Appetite for Destruction”, los cinco miembros de GUNS N´ROSES vivían en un mismo apartamento en el que hacían vida, dormían y tocaban. Una sola habitación en la que los amplificadores ocupaban el sitio de las camas, con vistas a un callejón en el que todos los fines de semana se organizaba una fiesta con GUNS N´ROSES tocando como cabezas de cartel. Y como los medios escaseaban y el grupo reivindicaba su derecho a emborracharse, encontraron su salvación en un vino barato, a 1$ la botella. Según los chicos, solo necesitabas 3$ para un colocón en condiciones con este vino, cuyo nombre era “Tren Nocturno”. Y de aquí sale la tercera canción del LP. En “Nightrain” se nos describe con palabras, música y mucha añoranza como se sentía uno al consumir esta bebida infernal. “Kiss”, uno de los temas más emblemáticos de PRINCE, recitaba la siguiente sentencia: “You don´t have to be rich to be my girl, you don´t have to be cool to rule my world”. Trasladado a otro contexto, eso significa “Nightrain”. En mi opinión, otro de los mejores temas de la historia del rock. Su magistral riff, el estribillo y una altísima dosis de feeling…es realmente dificil de explicar con palabras. Slash e Izzy consiguen que cada vez que escuches “Nightrain” descubras algo nuevo en las pistas de guitarra. Fijate bien.

Muchos lo describían como un auténtico torbellino. Arrestado más de 17 veces por numerosas causas, (principalmente consumo y agresión) Axl no era precisamente lo que cualquier padre querría para su hija. En plena grabación de “Appetite for Destruction”, el vocalista desaparece del mapa por un periodo que nadie sabe cuanto va a durar.¿El motivo? una joven ha acusado y denunciado a Axl por presunta violación. Este, que ha huido y se encuentra en paradero desconocido, es perseguido por la policia consiguiendo evadirla en más de una ocasión. Posteriormente se celebra el juicio y Axl es declarado inocente. Sintiendose perseguido y vigilado tras estos acontecimientos, Axl Rose descarga toda la furia y el rechazo que sentía hacia la policia y los plasma en la cuarta pista del disco: “Out Ta Get Me”. El pelirrojo lo tenía bien claro y así lo expresa: “They’re out ta get me, They won’t catch me, I’m fuckin’ innocent ,They won’t break me”. Aun más osado e implacable se muestra Axl en el siguiente verso: “They push me in a corner just to get me to fight but they won’t touch me..” En castellano no literal: “Me acorralan para incitarme a pelear pero no me tocarán”. Está claro que cojones no le faltaban al chaval. Un buen tema en el que la mala uva y el Rock’n’ Roll vuelven a casar a la perfección, con unos coros excepcionales y unas cuantas frases para la posterioridad. Si había muchas virtudes en las letras de este disco, hay una que prevalece sobre las demás: la sinceridad. Estamos hablando de rebeldes “con causa”. A veces pasa…

Y llega el momento de un chute. GUNS N´ROSES no eran menos que el resto de bandas de la escena underground – y no tan underground – del momento, y la mayoría de sus miembros coqueteaban frecuentemente con la droga de moda por aquellos entonces: el Speedball. Una mezcla explosiva de heroína y cocaína que se inyectaba por vena y qué, según palabras del propio grupo, proporcionaba una sensación de bienestar que se podría describir como “competir en una carrera de muchísimos kilómetros y llegar a la meta el primero”. Lo cuestionable del asunto es ¿qué sabrían estos chicos de ganar carreras..? No importa. Lo importante es que la quinta pista del disco, “Mr.Brownstone” (traducido como “Señor Piedra Marrón, que hace referencia al opio) relata irónicamente la manera que tenían GUNS N´ROSES de sobrellevar sus malos hábitos. Lejos de contar con una letra que hablara de experiencias extra-sensoriales proporcionadas por el uso de sustancias, “Mr.Brownstone” enfoca lo elemental de una adicción, personificándola y describiendo el odio hacia esta. ¿Quién no hace frecuentemente cosas que no quiere hacer…? Y aun cuando ves que tu vida pierde sentido, la dependencia es tan grande y al mismo tiempo le das tan poca importancia que termina convirtiendose en algo que llama a las puertas de tu cabeza constantemente (“He´s been knocking, He won´t leave me alone..”), llegando a volverte paranoico. En el sentido más musical “Mr. Brownstone” es un tema sorprendente, toda una joya a nivel compositivo. Simpática, desenfadad e incluso divertida, cualquiera diría que trata sobre algo tan duro como puede ser el más enfermizo de los sindromes de abstinencia. La manera en la que Axl modula su voz desde los graves hasta los agudos, conteniendola en su justísima medida a lo largo del tema es, simplemente, súblime. El juego de palabras usado en el estribillo es una declaración de principios que, bien interpretado, critica de manera insultante a la debilidad personificada. La aceptación de lo que uno no quiere ser, pero sabe que en realidad es: “I used ta do a little but a little wouldn’t do, so the little got more and more, I just keep tryin’ ta get a little better, said the little better than before”

Aunque por aquellos entonces GUNS N´ROSES no se encontraban en posición de dormirse en los laureles y soñar con paraisos, fué justo lo que hicieron y dieron lugar a otro himno del rock. Un rayo cegador de luz y de optimismo cae en mitad de toda la voragine de destrucción que lirícamente predomina en el disco ¿Qué se puede decir de “Paradise City” que no se haya dicho ya? Otra composición redonda de cabo a rabo en la que destaca de sobremanera un Slash pletórico a las seis cuerdas. Cada nota que toca durante el tema supone un pleno acierto. Los arpegios iniciales, el riff de las estrofas y la acelarada parte final convirtieron a “Paradise City” en la eterna última canción que GUNS N´ROSES tocarían antes de cerrar sus shows. Esto, claro está, cuando la banda decidía terminar el concierto y no se iba antes del escenario. Axl Rose llegó a grabar 12 pistas de voz para los versos del estribillo, de las cuales se quedaron en el disco…las 12. Axl mencionó que cuando escuchó este tema grabado por primera vez pensó que tenía un “toque irlandés”, cosa que no le extrañaba ya que algunos de sus antepasados venían de Irlanda (¿?). En otras palabras, que lo llebava en la sangre. Las imagenes que la banda usó para el video clip de este tema se grabaron en el festival Donington´88, a modo de recuerdo, ya que el grupo decidió no volver a tocar nunca allí porque durante su actuación en el evento murieron dos personas aplastadas por una estampida de público enloquecido.

Video Clip de “Paradise City”

“Más pistolas que rosas”. Así es como fueron definidos los GUNS en su primera etapa. Un lema que se podía aplicar perfectamente a los temas de su primer disco, estando la mayoría de estos cargados de rebeldía y agresividad verbal. Exceptuando el positivismo de “Paradise City”, los siete primeros cortes eran patadas directas en la boca. Si bien en “Appetite” encontramos más de una canción hecha para una chica en concreto, “My Michelle” no es precisamente lo que se espera de este tipo de canciones. Comentaba Axl Rose que tenía una amiga cuya vida estaba inundada de vicios y excesos, hasta el punto de que cada vez que la veía, temía que fuera la última vez. Volver a verla al día siguiente le hacía sentirse un poco más tranquilo. Es por eso que le compuso un tema y se lo mostró. Axl no estaba muy seguro de si Mychelle aprobaría la canción, ya que la letra era cruda y realista, pero por lo visto la chica quedo encantada con la letra. Aun así, para suavizar un poco la cosa, Axl le añadió los versos de esperanza que encontramos a mitad de tema: “Everyone needs love, you know that is true…”. Musicalmente “My Michelle” es el tema más heavy de “Appetite”, con una introducción siniestra seguida de estrofas contundentes y un estribillo se acelera para dar lugar a un rock’n'roll sugerentemente oscuro. Una grandísima canción, de esas que sólo GUNS N´ROSES sabían hacer. Lo curioso es que el sonido es hard-rock, pero había algo más ahí detrás…un toque personal que solo ellos sabían imprimirle a los temas. O quizás no es que supieran, sino que así es como salían las cosas.

Y después de tanta tragedia y caos, llegó el momento de las rosas… “Appetite for Destruction” tiene dos canciones de amor. Siempre diré que las mejores canciones de amor y las mejores baladas de la historia del hard-rock y el heavy metal son las que compusieron GUNS N´ROSES en su corta y prolífica trayectoria. Porque si algo hacía que GUNS N´ROSES destacaran en su lado más meloso, era que seguían la misma fórmula que en su lado más salvaje: hablar sin pelos en la lengua. Así eran las canciones de amor de “Appetite for Destruction” y eso lo hacen aun más enorme y lo elevan al paraiso de los discos del rock. Al igual que GUNS N´ROSES no se cortaban un pelo para hablar de sexo, drogas y para críticar al sistema, tampoco lo hacían cuando tenían que plasmar sentimientos de positivismo y amor en un tema. No eran unos rockeros tan duros e inhumanos como para avergonzarse de liberar sus sentimientos. Y la primera prueba de ello es “I Think About You”, un temazo de puro rock’n'roll con una letra y una melodía PRECIOSA, que sin llegar a sonar cursi ni aplatanada en ningún momento, alcanza su climax con un final tan perfecto como emotivo. Como leí en no se dónde y no se cuando: un final que parece haber salido de un cuento. La belleza musical eleveda a su máxima expresión.

Y es realmente dificil imaginarse que joyas como la mencionada y la que le sigue salieran del puño y la letra de una persona a la que la mayoría de mujeres que han estado con él, han acusado de maltratador psicológico, y en alguna ocasión algo más. Las canciones de amor de “Appetite for Destruction” estaban dedicadas a Erin Everly (de quien por cierto se dice que se ponía hasta las cejas de heroína con Steven Addler), hija de los Everly Brothers (artistas de mediados de los 50), con la que Axl mantenía una relación formal que llegó a terminar en boda, y seguidamente, en divorcio. Poco relevante es para nosotros este amor, excepctuando un dato: Axl escribió integramente “Sweet Child O´Mine” para Erin. ¿Qué se supone que debería decir de este tema? No lo sé, y temo por el hecho de que mis palabras puedan ensuciar minimamente a una de las canciones más grandes y bellas de todos los tiempos. Para muchos, la mejor canción de rock compuesta hasta el momento. Irrepetible e inigualable. Si alguien ha estado enamorado alguna vez, entederá la letra a la perfección. El riff es ya parte de la historia de la humanidad. El solo de guitarra de Slash….el más fantástico que han escuchado los oidos de un servidor. Una de esas cosas que pasan una vez en la vida. Eso es “Sweet Child O´Mine”. Como anecdota interesante cabe destacar que toda la parte final del tema – después del solo – surgió de casualidad. Cuando la banda llego a ese punto del tema en el local de ensayo, Axl preguntó sin apagar el micro : “¿A dónde vamos ahora?” que traducido al inglés viene a ser “Where do we go now?”. El grupo comenzó a improvisar jugueteando con la frase y la cosa derivó en lo que podéis escuchar a partir del minuto 4.40 del tema. Como suele decir uno de mi pueblo: “NI TE MUEVAS…”

Video Clip de “Sweet Child O´Mine”

Con “You´re Crazy” vuelve la actitud y la rabia. El tema más rápido del disco, que podría ser una mezcla perfecta entre AC/DC y THE RAMONES. “You´re Crazy” habla de mujeres malas, de esas que no quieren más que jodernos. Que haberlas, las hay, y los GUNS lo sabían bien. Slash solía contar que para él, tocar este tema en directo era una absoluta locura, “como si me metieran una patada en el culo para que empezara a tocar y no supiera ni por donde iba ni cuando tenía que acabar”. El guitarrista asegura que la cosa llegaba a tal extremo que en una ocasión tocó el tema de cabo a rabo en un concierto y que cuando terminó se dió cuenta de que tenía el amplificador apagado. Subjetivamente, creó que este tema les quedó bastante mejor y con mas molla en la versión acústica que grabaron para su siguiente disco, “GN´R-LIES”.

“Anything Goes” baja un poco el listón del album, no por que sea un mal tema, sino porque hasta el momento, de 10 temas, los 10 son perfectamente válidos para pincharlos individualmente en cualquier momento y en cualquier garito de rock que se precie. Una canción que trata sobre llevarse a una chica a la cama una noche, sin más, y de como de bien pueden llegar a funcionar las cosas en estas situaciones. La parte final, más acelarada, es quizás lo más llamativo del corte. También resulta muy interesante la manera en la que se van llevando los tiempos desde el comienzo. Un tema con una influencia de AEROSMITH más que palpable.

Más sexo y más referencias a la parte más “animal” e instintiva de las personas. Si habéis aguantado leyendo hasta aquí, habréis visto que la mayor parte de las anécdotas y de los méritos atribuidos recaen sobre la persona de W.Axl Rose. El vocalista no es el 100% de “Appetite for Destruction”, ni muchísimo menos, pero si es verdad que fué el mayor responsable y el más implicado en todos los aspectos más llamativos y curiosos del disco. Prueba de ello es “la hazaña” que se le ocurrió al pelirrojo para darle vida a la siguiente y última canción de “Appetite”. Axl Rose consideró interesante la idea de llevarse a una chica al estudio y grabar los sonidos que esta emitía mientras practicaban el acto sexual. No es mentira. Ahí está “Rocket Queen” para que cualquiera lo comprobéis (minuto 2:17). Un tema sucio y obsceno, el primero de la historia que “reproduce” entre lineas la esencia de un polvo real. La canción, que también fué escrita para Michelle, (sí, la de la septima) termina con un mensaje de apoyo, esperanza y de positivismo. Un final feliz y desenfadado para un disco que rebosa rabia, ética y moral sin llegar a inclinar la balanza al radicalismo y sin caer en la vulgariad.

Hablar de la calidad musical de “Appetite for Destruction” es una obviedad. Todos los músicos están increibles en sus labores instrumentales, sin llegar al virtuosismo ni a la impecabilidad técnica en pro de la originalidad y la personalidad individual de cada uno. Desde los toques al “cencerro” de Steven Addler, pasando por las geniales lineas de bajo de Duff McKagan y los cientos y cientos de arreglos de Izzy Stradlin´ en la guitarra rítimica – quien por cierto, toca solos en temas como “My Michelle” o “I Think About You” – todo son piezas imprescindibles para que esta obra suene como suena. Lo de Axl al micro y Slash a las seis cuerdas está a la altura del revuelo que causaron, a la altura de que nunca serán olvidados. A la altura de que, en menos de dos años, ya eran estrellas absolutas del rock y verdaderas personalidades dentro del panorama. A la altura de que, mientras los recordemos por su trabajo como artistas en este disco, siempre estarán en el corazón de muchos de nosotros.

Repito, aunque Axl Rose sea casi el protagonista de este texto, debe quedar claro que GUNS N´ROSES y más concretamente “Appetite for Destruction” no son, ni de lejos, obra única del vocalista. Las cinco personas idoneas se juntaron en el momento preciso y en el lugar exacto. La suma de estas partes dió como resultado el disco que acabamos de repasar. Y sin perder la tónica y sin recurrir a la red, volveré a utilizar el “alguien dijo una vez”: GUNS N´ROSES aparecieron en el momento exacto y en el lugar exacto, cuando más necesario era.

Para concluir, se podría decir que lo más especial e importante de este disco es que no se compuso de manera usual. No existía ni un fin ni un “todo”. El LP se cimentó en un periodo de cuatro o cinco años previos a su grabación, durante los cuales el conjunto de experiencias y circunstancias (sociales y personales) que afectaban a cinco personas se “materializaron” en 12 canciones. Algo así como un experimento sociológico cuyo resultado es una de las medicinas más efectivas para aquellos que necesiten una buena dosis de rock’n'roll.

Fruto de una ilusión compartida que estuvo por encima de una realidad muy poco favorable – por no decir muy jodida… – “Appetite for Destruction” es una obra maestra que debería estar en la estantería de cualquier amante del rock. Creo que poco más se puede añadir. Lo que GUNS N´ROSES hicieran después de esto, ya es otra historia….

Algunos datos de interés:

“Appetite For Destruction” es el disco debut más vendido de la historia de la música.

Durante el primer año sólo vendio 500.000 copias. El segundo, superó los 10.000.000.

La MTV se negó a emitir el video clip de “Welcome to the Jungle” hasta que finalmente cedió bajo la presión de la discográfica. 24 horas después de su primera emisión, “Welcome to the Jungle” se convirtió en el video clip más solicitado por los telespectadores de MTV.

“Appetite for Destruction” aparece en casi todas las listas que se han elaborado reivindicando los mejores discos de la historia del rock, ocupando en la gran mayoría de ellas un puesto entre los 50 primeros.

El canal musical de tv “VH1″ reconoce a “Appetite for Destruction” como el número 42 entre los mejores discos de toda la historia

Actualmente “Appetite for Destruction” lleva vendidas más de 25.000.000 de copias.

Disco: “Appetite for Destruction”

Artista: Guns N´Roses

Año de lanzamiento: 1987

Formación:

W. Axl Rose – Voz
Duff McKagan – Bajo, coros
Slash – Guitarra, coros
Izzy Stradlin´- Guitarra, coros
Steven “Popcorn” Adler – Batería

El siguiente video se grabó en el Ritz de N.York, en 1988. Un homenaje a los GUNS N´ROSES que fueron y que nunca volverán. Aquellos que eran capaces de que su versión de “Knockin On Heaven´s Door” (Bob Dylan) sonara, en una sala con 500 personas, tan especial como en un estadio lleno hasta la bandera:

 Video de GUNS N’ ROSES – Knockin on heaven’s door

Autor: J.Vicente Albaladejo